Celotipia o celos patológicos en la pareja

 
La celotipia o celos patológicos, se caracterizan por la desconfianza y pensamientos constantes, de tipo obsesivo, sobre una posible infidelidad de la pareja.
  Es importante diferenciar entre celos normales y celos patológicos, si bien los primeros obedecen a una reacción normal de miedo a la pérdida, dónde se es capaz de racionalizar y entender que puede tratarse de una percepción subjetiva o inseguridad propia, los celos patológicos conllevan la creencia subjetiva de que el hecho de desconfiar de la pareja significa que hay motivos. Los celos son una emoción normal en el ser humano, que todos hemos podido sentir en algún momento. Esta emoción, bien gestionada, de miedo a la pérdida del ser querido, puede activar los resortes que nos hagan cuidar de la relación y no descuidarnos a nosotros mismos. Es muy importante aprender a no volcar nuestras inseguridades y miedos en la pareja. La celotipia o celos patológicos, se caracterizan por la desconfianza y pensamientos constantes, de tipo obsesivo, sobre una posible infidelidad de la pareja. Puede darse también hacia cualquier persona que se considere importante y por la que se sienta un miedo irracional de posible pérdida. En estos casos suele haber un sentimiento egoísta de posesión de la pareja, bajo la creencia de que el otro nos pertenece. El mayor respeto en la relación de pareja se establece al ser conscientes de que el otro es un mundo a parte y de que no hay certeza de que vaya a estar siempre.

SÍNTOMAS Y MANTENEDORES DE LA CELOTIPIA

Pasamos a describir más detalladamente alguno de los síntomas que nos han de poner sobre aviso:
  • Uno de los síntomas más frecuentes es el que en psicología cognitivo-conductual conocemos como respuestas de comprobación. Estas respuestas de comprobación o control se ejercen de modo compulsivo, vigilando a la pareja casi en cada uno de sus movimientos: si me ha dado un beso al llegar, si ha llegado más tarde de lo normal, si está demasiado animada o por el contrario descontenta, etc. Se pasa entonces a preguntas constantes y comentarios que tratan de desvelar y ”comprobar” la causa de la sospecha.
  •  Otras respuestas de comprobación son mirar el móvil, facebook o contactos de la pareja, repasar las facturas con el fin de encontrar un mayor número de llamadas a determinado número, etc. Esta conducta llega a ser compulsiva, lo que provoca una mayor ansiedad y baja autoestima, por lo que el círculo vicioso de seguir comprobando compulsivamente facilita la distorsión y mantiene la dependencia del otro.
  •  Pensamientos obsesivos e irracionales de que la pareja está siendo infiel, sin racionalizar ni entender que puede tratarse de un miedo o inseguridad, de ahí la compulsión que se caracteriza por la necesidad, nunca satisfecha, de comprobar si la pareja nos está engañando. Estos pensamientos de tipo recurrente mantienen un elevado nivel de ansiedad y aparecen de modo intrusivo en cualquier momento.
  •  Dependencia emocional que deriva de la creencia, como decíamos más arriba, de que el otro nos pertenece, por lo que cualquier cosa que haga o espacio que tenga que no sea compartido, es motivo de sospecha.En terapia de pareja, nos encontramos a menudo con que los celos han generado una serie de respuestas en la relación que, sin saberlo, mantienen y agravan el problema. Como cabe esperar, la pareja víctima de esta persecución, trata de convencer y justificar todos sus actos con el fin de que no estalle el conflicto, reforzando sin saberlo, el sentimiento de pertenencia del otro. Por otro lado, la búsqueda de reconciliación tratando de calmar y demostrar lo mucho que se quiere al otro para que no desconfíe, va llevando a una constante necesidad de pruebas de afecto y demostraciones de fidelidad con el fin de disminuir la ansiedad, que si dejan de darse son consideradas por la persona celosa como una agresión, muestra de desinterés y provocación de sospecha.

CÓMO PREVENIR LOS CELOS

  • A lo largo de la relación de pareja, es fundamental mantener los espacios individuales y de intimidad, que salvaguardan nuestra autoestima y valoración personal. Al principio de una relación todos estamos tentados de pasar el mayor tiempo posible con el otro, pero si esto se mantiene en el tiempo puede generar una pérdida de referentes y pilares fundamentales para nuestra autoestima, como son las relaciones sociales y de amistad, hobbies e inquietudes personales, etc, que facilita la dependencia emocional.
  • Si los celos empiezan a minar nuestra relación es fundamental frenar las respuestas de comprobación y control del otro, ya que si nos dejamos llevar, fácilmente se convertirán en compulsión y aumentarán nuestra ansiedad.
  • No dejarse llevar por la creencia, tan extendida socialmente, de que sentir celos es una muestra de que quiero al otro o que me quiere. No olvidar que el otro no me pertenece, nadie por el hecho de quererle, se convierte en una pertenencia sobre la que tenemos derecho e impunidad. El mayor respeto en la relación de pareja se establece al ser conscientes de que el otro es un mundo a parte y de que no hay certeza de que vaya a estar siempre.

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