¿Qué es el agotamiento emocional y por qué se produce?

¿Por qué se produce el agotamiento emocional?

COMPÁRTELO
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

El malestar emocional tiene muchas caras. El más conocido es aquel que nos producen los trastornos de ansiedad, pero existen muchos otros; por ejemplo, el llamado agotamiento emocional.

¿Qué es el agotamiento emocional y por qué se produce? En este artículo te lo explicamos.

Logo para botón de llamada a la acciónDescubre cómo te puede ayudar nuestra terapia online

¿Qué es el agotamiento emocional y por qué se produce?

Se denomina “agotamiento emocional” al estado de apatía que embarga a una persona y que le impide hacer frente a su día a día, ya sean actividades del ámbito laboral como personal o lúdico. Esta apatía está producida por un agotamiento mental; no vinculado, por tanto, a la realización de ningún esfuerzo físico, sino más bien a una sobrecarga emocional.

Las personas que sufren este agotamiento mental se ven inmersas en un círculo vicioso por el que dejan de realizar actividades que antaño les estimulaban, y poco a poco van aceptando esta nueva situación “aburrida y monótona” sin poner ningún medio para salir de ella.

Sin embargo, el principal problema del agotamiento emocional, más allá del círculo vicioso (que ya de por sí es preocupante), es que la persona a menudo no se da cuenta de ello, por lo que sigue con su vida sin buscar ayuda profesional. En muchas ocasiones, cuando son preguntados acerca de su estado apático, los afectados por este tipo de agotamiento buscan excusas diversas para justificar su actuación, tales como que están cansados de la jornada laboral, los cambios de estaciones, que duermen mal, etc. Lo que generalmente no se plantean es la posibilidad de que su mente haya llegado a un límite y que muy probablemente deban establecer ciertas pautas y nuevas conductas para mejorar su situación.

Por otro lado, la persona afectada por el agotamiento emocional puede forzarse a realizar ciertas actividades o acciones, lo que puede llevarla a exigirse en demasía. Todo ello repercute en su capacidad resolutiva, ya de por sí bastante mermada por el cansancio emocional. Sea como fuere, el resultado es un olvido significativo de la propia salud mental, que puede llegar a ser preocupante.

 

¿Cuáles son las causas del cansancio emocional?

El agotamiento emocional puede desarrollarse a partir de diversos factores, que detallamos a continuación.

1. Trastornos de ánimo

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de analizar de dónde puede venirnos el agotamiento emocional es si estamos padeciendo algún trastorno del estado de ánimo. Este tipo de trastornos afectan a nuestras emociones y pueden alterar significativamente nuestra capacidad y nuestras ganas de realizar las actividades del día a día.

Algunos de los trastornos de ánimo más comunes son la depresión mayor, el trastorno bipolar o el trastorno afectivo estacional, este último relacionado con la disminución de la luz solar con la llegada del invierno. Todos ellos pueden desencadenar irritabilidad, tristeza, insomnio y dificultad para concentrarse, entre otros, además de un sentimiento de desesperanza y desasosiego.

2. Problemas de tipo neurológico

Aunque no suele ser lo más común, tampoco se pueden descartar ciertas patologías de orden neurológico, como por ejemplo algunos tipos de demencia. En este caso, es imprescindible acudir a un profesional que realice un adecuado diagnóstico.

3. Personalidades perfeccionistas

Intentar alcanzar la perfección en nuestras actividades no es sólo imposible, sino que nos provoca un desgaste mental considerable, ya que nunca estaremos satisfechos. En muchos casos, lo que se esconde detrás del agotamiento emocional es una persona que padece perfeccionismo disfuncional, o, lo que es lo mismo, un tipo de perfeccionismo que no induce a mejorar de forma realista, sino irreal e idealizada. En este tipo de personas, el estrés que supone querer “hacerlo todo perfecto” es una fuente inagotable de agotamiento emocional.

4. “Burnout”

Bastante relacionado con lo anterior, aunque no siempre va unido, es el estrés laboral crónico, uno de los catalizadores más usuales de estrés y cansancio mental.

Aquí entra el denominado “burnout”, es decir, el “estar quemado del trabajo”, que sucede cuando una faena nos supera y sentimos que no podemos con ello. Esta “quemazón” no tiene por qué estar motivada por un exceso de trabajo; también puede vincularse con un jefe demasiado autoritario, un mal ambiente laboral, etc.

El “burnout” laboral es muy perjudicial, puesto que el estrés se inmiscuye en nuestra vida privada y nos impide realizar las actividades que más nos gustan, ya que nuestra cabeza está constantemente pensando en el trabajo.

5. Problemas personales

Existen problemas en nuestro día a día que generan pensamientos recurrentes y que pueden conllevar un desgaste emocional considerable. Por ejemplo, los problemas financieros; la situación de vulnerabilidad económica puede hacer que la persona se sienta culpable cuando realiza alguna actividad que le resulta placentera.

Por otro lado, problemas familiares o afectivos también pueden provocar una serie de rumiaciones absolutamente desgastantes para nuestra mente.

6. Aislamiento

Las personas que realizan sus rutinas diarias sin apenas tener contacto con otras personas son más susceptibles de caer en el agotamiento emocional, puesto que el contacto con el otro nos estimula emocional y mentalmente. Por otro lado, vivir aislados repercute también en la variedad de nuestras actividades, que pueden quedar supeditadas al trabajo desde casa y poco más.

Esta actitud se convierte en un círculo vicioso: cuanto menos te relacionas y menos actividades estimulantes practicas, menos ganas tienes de hacerlo, lo que hace que el agotamiento mental se convierta en algo casi crónico.

¿Necesitas asistencia psicológica?

Si te interesa contar con apoyo psicológico, puedes contar con nuestro equipo de profesionales. En Avance Psicólogos llevamos más de 20 años atendiendo a personas de todas las edades, y trabajamos ofreciendo sesiones presenciales y online.

Logo para botón de llamada a la acciónDescubre cómo te puede ayudar nuestra terapia online

Referencias bibliográficas:

Duncan, J. (1995). Frontal lobe function and general intelligence: Why it matters. Intelligence, 21(2), 169-183.

Miyake, A., Friedman, N. P., Emerson, M. J., Witzki, A. H., Howerter, A., & Wager, T. D. (2000). The unity and diversity of executive functions and their contributions to complex «Frontal Lobe» tasks: A latent variable analysis. Cognitive Psychology, 41(1), 49-100.

Plutchik, R. (1994). The psychology and biology of emotion. Harper Collins College Publishers.

COMPÁRTELO
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

autora del artículo

Picture of Por Laura Palomares Pérez

Por Laura Palomares Pérez

PSICÓLOGA - SEXÓLOGA COLEGIADA M-15270

Laura Palomares (Madrid, 1973) se licenció en Psicología en la por la UAM, funda y forma parte de Avance Psicólogos desde el año 1999. Amplía su formación en los siguientes ámbitos de la psicología: Título de Formadora en Sexología por el Instituto de Ciencias Sexológicas (In.Ci.Sex) Universidad de Alcalá de Henarés. Master en Sexología por el Instituto de Sexología de Madrid (In.Ci.Sex) Universidad de Alcalá de Henares. Prácticum en la Sociedad Sexológica de Madrid-Fundación SEXPOL. Título de Especialista en Terapia Gestalt, por la Fundación Laureano Cuesta en la Universidad de Comillas. Especialista en Terapia de Pareja, por el Centro Psicológico Dr. De Francisco. Diploma en Técnicas de Integración Cerebral (TIC), por el Centro de Terapias de Avanzadas. Tras 25 años de experiencia como psicoterapeuta, ahora colabora como divulgadora para medios especializados en el ámbito de la Psicología y la salud.

Ver todos sus artículos y credenciales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Artículos relacionados
Tendencia ahora
Conecta con tu bienestar emocional
Contacta con tu psicólogo hoy mismo
Scroll al inicio