Psicología

Personalidad sumisa: cómo es y qué la caracteriza

Personalidad sumisa: cómo es y qué la caracteriza

Personalidad sumisa: cómo es y qué la caracteriza. La personalidad sumisa es un aspecto psicológico que acostumbra a facilitar la aparición de problemas en las relaciones personales.

En este artículo veremos un resumen acerca de sus características fundamentales y las diferentes maneras en las que se manifiesta.

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¿Qué es la personalidad sumisa: cómo es y qué la caracteriza?

Los rasgos de personalidad de tipo sumiso son un conjunto de predisposiciones psicológicas que llevan a quienes las desarrollan a asumir un rol subalterno, en el que es otro u otra quien da las órdenes y decide qué hacer, en última instancia.

Para hablar de personalidad sumisa, este tipo de comportamientos deben darse también en relaciones personales en las que no hay una jerarquía oficial o explícita: por ejemplo, en una relación de amistad o en un matrimonio.

Por otro lado, tener un tipo de personalidad sumisa no es incompatible con mostrarse dominante con determinadas personas o en determinados contextos; simplemente se trata de una tendencia general. Eso sí, estos casos en los que la persona toma un rol protagonista o de liderazgo deben ser menos frecuentes que aquellos en los que manifiesta sumisión.

Además, no hay que olvidar que el hecho de que se pueda hablar de un tipo de personalidad sumisa no significa que esta característica resuma en su globalidad la manera de ser de un individuo.

De hecho, es posible que este aspecto de su personalidad destaque mucho menos que otros rasgos de su manera de ser. Por otro lado, la personalidad es hasta cierto punto flexible y cambiante, si bien en comparación con otros conjuntos de rasgos psicológicos se muestra relativamente estable con el paso de los años.

¿Cuáles son las características de la personalidad sumisa?

Aquí veremos cuáles son los aspectos psicológicos que se dan en la manera de ser y de comportarse de quienes presentan personalidad sumisa. Sin embargo, no hay que olvidar que estos rasgos psicológicos no son estáticos, y quienes los tienen no están condenados a manifestarlos una y otra vez, dado que pueden ir cambiando con el tiempo: constituyen una serie de predisposiciones que pueden intensificarse o debilitarse con el paso de los años. Sin embargo, no es frecuente que estas formas de personalidad cambien radicalmente en poco tiempo (semanas) a no ser que existan psicopatologías que alteren el funcionamiento del cerebro.

Por otro lado, tampoco hay que olvidar que los rasgos de personalidad asociados al comportamiento sumiso aparecen en las relaciones personales; es decir, que no es un fenómeno enteramente individual, sino que aparece en la interacción con el entorno y con los demás. Por eso, el contexto siempre debe ser tenido en cuenta.

1. Poca tendencia a expresar sus deseos

Los individuos que tienden a la personalidad sumisa hablan relativamente poco acerca de lo que les gustaría o de lo que tienen ganas de hacer si estas actividades involucran la conformidad de terceras personas. Esto es así porque prefieren no exponerse a situaciones en las que los demás se nieguen a colaborar, dado que en casos así saben que deberían asumir la situación sin quejarse demasiado.

 

2. Clara falta de asertividad

La personalidad sumisa va asociada a una falta de asertividad, es decir, la tendencia a no decir aquello que se piensa y se cree que sería importante decir pero que, quizás, puede molestar a quien escucha. Por eso, quienes presentan este tipo de personalidad suelen “morderse la lengua” más de lo habitual.

3. Tendencia a evitar la confrontación directa

Incluso en los momentos en los que sienten que están siendo tratadas de manera injusta, quienes presentan personalidad sumisa tienden a evitar la confrontación directa con los individuos que les atacan. En todo caso, mostrarán un comportamiento pasivo-agresivo, en el que se mezcla una actitud de enfado y frustración y, a la vez, acciones de conformidad con lo que quiere la otra persona.

4. Vulnerabilidad a las relaciones de dependencia emocional

En las relaciones afectivas o amorosas, las personas con un elevado nivel de personalidad sumisa son más proclives a desarrollar dependencia emocional. Es decir, que van asumiendo que difícilmente podrían vivir sin la presencia de la otra persona, por lo que deben ir realizando sacrificios contantes para mantener esa relación.

 

¿Estás buscando asistencia psicológica profesional?

Si notas que estás experimentando algún tipo de problema emocional, comportamental o vinculado a tu manera de relacionarte con los demás, y buscas ayuda psicoterapéutica para superar estas formas de malestar, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos disponemos de la experiencia que nos brindan más de 20 años dedicándonos a la Psicología, y ofrecemos tanto servicios de psicoterapia individualizada como terapia familiar o de pareja, además de terapia sexual, coaching y asistencia psiquiátrica. Nos podrás encontrar en nuestra consulta situada en el barrio de Goya de Madrid.

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Referencias bibliográficas:

Avia, MD (1995). Personalidad: aspectos cognitivos y sociales. Madrid: Pirámide.

Personalidad sumisa: cómo es y qué la caracteriza
Echeburúa, E. & Corral, P. (1998). Manual de violencia familiar. Madrid, Siglo Veintiuno.
Hermangómez, L. & Fernández, C. (2012). Psicología de la Personalidad y Diferencial. Manual CEDE de Preparación PIR, 07. CEDE: Madrid.
Maner, J.K. (2017). Dominance and prestige: A tale of two hierarchies. Current Directions in Psychological Science, 26(6): pp. 526 – 531.
Sánchez Elvira Paniagua, A. (2005). Introducción al estudio de las diferencias individuales. Madrid: Ed. Sanz y Torres.

Las claves psicológicas de la atracción

Las claves psicológicas de la atracción

Las claves psicológicas de la atracción. La capacidad para generar atracción sexual se ve afectada por muchos elementos, y desde luego es imposible predecir con exactitud cuándo y cómo tendrán lugar esos “flechazos”. Sin embargo, las investigaciones realizadas acerca de la seducción permiten conocer algunas ideas que ayudan a desenvolverse en este ámbito de la vida.

Las principales claves psicológicas para saber seducir

Estas son varias de las claves psicológicas de la atracción más importantes que puedes usar para mejorar en tu manera de seducir.

1. La atracción sexual y el enamoramiento siguen lógicas diferentes

Lo primero que hay que tener claro es que el interés afectivo-sexual sigue lógicas diferentes dependiendo de si se piensa en tener relaciones sexuales esporádicas o una relación con potencial de dar paso al amor. Por ejemplo, en términos generales, los rasgos psicológicos asociados a las demostraciones de poder y al comportamiento independiente es algo que se valora en lo primero, pero que no cuenta o incluso resta puntos en lo segundo. Por el otro lado, la predisposición a actuar solo tras llegar a consensos es algo que se valora cuando se busca una pareja que pueda permanecer a nuestro lado a largo plazo, pero no a la hora de buscar relaciones puntuales.

2. Se valora más lo novedoso y lo misterioso

El efecto Coolidge es un fenómeno psicológico que consiste en una tendencia a sentir más atracción sexual por aquellas personas que presentan rasgos nuevos, a los que no nos hemos acostumbrado. Se cree que esta es, en parte, la causa de que el halo de misterio de quienes no revelan mucho acerca de sí mismos nos parezca seductor.

3. La actitud de la otra persona también influye en su predisposición a sentir atracción

Muchas veces se pone hincapié en el estado mental que hay que adoptar para seducir a las personas, pero no hay que pasar por alto que el estado mental de estas últimas también influye. Y es que la predisposición a ser seducido es un fenómeno que va fluctuando dependiendo del momento y del contexto. Por ejemplo, se ha visto que quienes están en un momento en el que se sienten poderosos (por ejemplo, a causa de haber estado pensando en un logro profesional que han conseguido alcanzar ese mismo día) son más propensos a sentir atracción sexual hacia las personas en general.

 

4. Se valora la simetría del rostro

El grado en el que el rostro es simétrico es uno de los criterios físicos y objetivos que ayuda a predecir si la cara de una persona es considerada atractiva. Se cree que esto se debe a que es un indicador de la presencia de enfermedades, así como del estado general de salud y del envejecimiento (a medida que pasan los años, van apareciendo más asimetrías debido a la expresión dispar de genes). Sin embargo, como veremos, los rasgos físicos dependientes de la genética, aunque influyen en el poder de atracción, están lejos de serlo todo en lo relativo a la seducción.

5. La inteligencia ejerce un rol indirecto en el atractivo

En general, el hecho de percibir que alguien es significativamente más inteligente que la media no hace que nos parezca más atractiva. Sin embargo, las personas más inteligentes tienden a resultar más atractivas, es decir, que la inteligencia juega un papel indirecto en este asunto. Se cree que se debe a que las personas con más habilidades intelectuales saben cuidar mejor su imagen y toman decisiones de vida que les ayudan a ofrecer una mejor “carta de presentación”.

6. Los cánones de belleza han ido cambiando

Por mucho que los cánones de belleza sean repetidos machaconamente por la industria audiovisual, lo cierto es que los rasgos físicos que nos plantean como algo deseable están lejos de ser universales y eternos. Van cambiando con el paso de las décadas, demostrando que hay mucho de arbitrario en el modo en el que se determina quién es físicamente agraciado y quién no.

7. La actitud es fundamental

Independientemente de la apariencia física, la actitud es, en muchos casos, lo más importante. Saber olvidarse de todo lo que hay escrito acerca de lo que ayuda a generar atracción e improvisar haciendo que la otra persona se sienta cómoda y a la vez se divierta parece ser uno de los aspectos más importante. Para ello tan solo hay que mostrar confianza y dejar claro que no intentamos ser perfectos, sino en todo caso asertivos y espontáneos. Por eso, es recomendable no aprenderse líneas de diálogo ni trucos artificiales, sino dejar que la conversación fluya.

 

¿Buscas asistencia psicológica?

Si te interesa contar con asistencia psicológica profesional, ponte en contacto con nuestro equipo de expertos en salud mental y bienestar emocional. En Avance Psicólogos llevamos más de 20 años atendiendo pacientes y ayudándoles a superar problemas relacionados con psicopatologías, hábitos disfuncionales o malas dinámicas de convivencia y de socializar. Actualmente ofrecemos psicoterapia para adultos, terapia infanto-juvenil, terapia sexual y de pareja, terapia familiar, logopedia, coaching y servicios de psiquiatría y neuropsicología. Nos encontrarás en nuestro centro de psicología situado en el barrio de Goya de Madrid, y también realizamos terapia online a través de sesiones de videollamada.

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Referencias bibliográficas:

Frederick, D.A.; Haselton, M.G. (2007). Why is muscularity sexy? Tests of the fitness indicator hypothesis. Personality & Social Psychology Bulletin, 33(8): pp. 1167 – 83.
Glassenberg, A.N.; Feinberg, D.R.; Jones, B.C.; Little, A.C.: Debruine, L.M. (2010). Sex-dimorphic face shape preference in heterosexual and homosexual men and women. Archives of Sexual Behavior, 39(6): pp. 1289 – 1296. Las claves psicológicas de la atracción
Kanazawa, S. (2011). Intelligence and physical attractiveness. Intelligence, 39(1): pp. 7 – 14.
Verhulst, B.; Lodge, M.; Lavine, H. (2010). The Attractiveness Halo: Why Some Candidates are Perceived More Favorably than Others. Journal of Nonverbal Behavior, 34(2): pp. 1 – 2.

Efectos psicológicos del consumo de la cocaína

Efectos psicológicos del consumo de la cocaína

Efectos psicológicos del consumo de la cocaína. Dada la popularidad de la cocaína dentro del ámbito de las sustancias psicoactivas ilegales, es importante conocer el modo en el que esta droga nos afecta mentalmente. Por eso, en este artículo veremos cuáles son los efectos psicológicos del consumo de cocaína, es decir, las diferentes maneras en las que nos influyen emocional, conductual y cognitivamente.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína es una droga con un alto potencial adictivo, y que se consume a través de la insuflación por la nariz. Su compraventa como bien de consumo generalizado es ilegal en prácticamente todos los países, por lo que son las mafias del tráfico de psicoactivos las que la distribuyen. Esto último implica, entre otras cosas, que el hecho de introducir esta droga en el organismo entraña un peligro añadido, ya que es habitual que la cocaína sea adulterada añadiéndole todo tipo de sustancias cuya función es simplemente hacer que parezca que hay más cantidad.

Por otro lado, la cocaína es una droga de tipo estimulante, lo cual significa que produce un aumento de la actividad cerebral y hace que las personas se comporten como si tuvieran más energía de la que realmente disponen. Esto hace que algunas personas la usen no tanto por sus efectos recreativos sino para intentar rendir más en el trabajo; por supuesto, las consecuencias de esto a medio y largo plazo son muy dañinas tanto para la salud de estas personas como para su trayectoria profesional. A corto y largo plazo, incluso existe el riesgo de que ocurran accidentes cardiacos que lleven a la muerte a quien ha consumido cocaína.

Algo a destacar de la cocaína es que se trata de la segunda droga ilegal más consumida, tan solo detrás del cannabis. Su uso es tan generalizado que incluso en la lengua castellana cuenta con muchos nombres; dada su popularidad se ha incorporado en la jerga de muchos colectivos sobre todo en el ámbito del ocio nocturno.

El efecto estimulante de la cocaína se debe a que inhibe la recaptación de muchos de los neurotransmisores asociados a la actividad nerviosa, como la dopamina y la noradrenalina, lo cual significa que estas moléculas se van acumulando en el cerebro sin que este sea capaz de capturarlas y reciclarlas.

Los principales efectos de la cocaína en la mente humana

Una vez hemos dado un repaso a las características de la cocaína como droga, pasemos a ver cuáles son los efectos de esta sustancia en la manera de sentir, de pensar y de comportarse de quien la consume. Lo haremos distinguiendo entre efectos a corto y a largo plazo.

1. Efectos a corto plazo

Estos son los efectos psicológicos que aparecen en los minutos siguientes al consumo de esta droga.

1.1. Súbita sensación de bienestar

Casi inmediatamente tras consumir la cocaína por vía aérea, la persona experimenta una oleada de bienestar que recorre su cuerpo. Sin embargo, el malestar que llegará después resulta, en la mayoría de los casos, más intenso que esta primera sensación positiva.

1.2. Habla acelerada

La manera de hablar es una de las áreas en las que se evidencia el estado de alta actividad del cerebro de la persona que ha consumido cocaína. La articulación del habla es muy rápida y poco precisa.

1.3. Tendencia a la agresividad

Las personas que han consumido cocaína son más propensas a empezar peleas y a experimentar estallidos de ira totalmente injustificados.

1.4. Estado de alerta y tendencia a la manía persecutoria

La intensa actividad del cerebro vuelve a la persona más sensible hacia los estímulos externos, que cobran una mayor capacidad para atraer la atención de quien ha consumido cocaína. Esto facilita que surjan ideas de tipo delirante en las que se da mucha importancia a detalles objetivamente poco relevantes de lo que ocurre, por lo que los casos de manía persecutoria estando bajo los efectos de esta droga no son raros.

1.5. Agitación psicomotriz

Al consumir cocaína, la tensión muscular aumenta y los movimientos se vuelven más bruscos y rápidos, lo cual refleja el estado emocional de la persona bajo los efectos de la droga.

2. Efectos a largo plazo

Entre los efectos psicológicos de la cocaína a largo plazo, destacan estos que veremos aquí.

2.1. Necesidad de consumir cada vez más

Tal y como ocurre con todas las drogas con potencial adictivo, el hecho de consumir regularmente cocaína hace que con el paso del tiempo la persona sienta la necesidad de consumir más y más. Esto plasma el modo en el que la situación se les va de las manos: lo que empezó bajo la excusa de ser tan solo una distracción, se va constituyendo como rutina, y cada vez más hay que realizar más sacrificios para mantener el mismo nivel de bienestar momentáneo que se siente justo después de “esnifar” rayas de coca.

2.2. Desgaste de las capacidades cognitivas

Tras pasar meses o años consumiendo cocaína regularmente, lo normal es que se vaya produciendo un desgaste de las capacidades cognitivas como la memoria, la habilidad de tomar decisiones de manera fluida y eficiente, o las aptitudes de aprendizaje.

2.3. Desorganización de los horarios

Como con el paso el tiempo la droga se va convirtiendo en la prioridad de la persona, se empieza a dejar de lado la importancia de que el día a día esté estructurado por responsabilidades concretas y horarios que rijan lo que se hace en cada momento. Como consecuencia, por ejemplo, es habitual dormir poco o mal, y generar discusiones evitables.

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Referencias bibliográficas:

Fattinger, K.; Benowitz, N.L.; Jones, R.T.; Verotta, D. (2000). Nasal mucosal versus gastrointestinal absorption of nasally administered cocaine. European Journal of Clinical Pharmacology,56 (4): pp. 305 – 310.
Ghodse, H. (2010). Ghodse’s Drugs and Addictive Behaviour: A Guide to Treatment (4 ed.). Cambridge: Cambridge University Press.
Goldstein, R.A.; DesLauriers, C.; Burda, A.M. Cocaine: History, Social Implications, and Toxicity-A Review. Disease-a-Month, 55(1): pp. 6 – 38.
Kalivas, P.W. & Volkow, N.D. (2005). The neural basis of addiction: a pathology of motivation and choice. The American Journal of Psychiatry. 162 (8): pp. 1403 – 1413.
Ritchie, H. & Roser, M. (2019). Drug use. Our World in Data (recurso online).
Zimmerman, J.L. (2012). Cocaine intoxication. Critical Care Clinics, 28(4): pp. 517 – 526.

Adicción al alcohol: síntomas, patologías asociadas, y tratamiento

Adicción al alcohol: síntomas, patologías asociadas, y tratamiento

La adicción al alcohol es, junto con el tabaquismo, uno de los trastornos de tipo adictivo más frecuentes en nuestra sociedad. Además, tiene consecuencias severas para la salud, por lo que está asociado a una alta mortalidad.

En este artículo veremos cuáles son las principales características de la adicción al alcohol, y varias ideas clave acerca de su tratamiento.

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¿Qué entendemos por adicción al alcohol?

La adicción al alcohol, también conocida como alcoholismo, es un trastorno caracterizado por la dependencia del consumo de bebidas con etanol. Esta dependencia se plasma en el hábito de beber con mucha frecuencia, y en muchas ocasiones, llegando a un estado de ebriedad. Este patrón de comportamiento no solo desgasta la salud de la persona, sino que también pone en riesgo la integridad de los demás al hacer más probable que ocurran accidentes, y por otro lado los vínculos sociales y laborales de las personas adictas se ven muy dañadas.

El alcoholismo es un problema de salud muy frecuente: afecta a alrededor de un 5% de la población mundial mayor de 15 años

¿Cuáles son los síntomas que produce la adicción al alcohol?

Estos son los principales síntomas de la adicción al alcohol.

Tendencia a beber como rutina, también a solas

Las personas que han desarrollado alcoholismo no beben solo en eventos sociales que se prestan a ello. También lo hacen a solas, incluso sin estar haciendo otra cosa (comer, leer las noticias, etc.).

Atracones de bebidas alcohólicas

Las personas con alcoholismo tienden a darse atracones de bebidas alcohólicas, vaciando 4, 5 o más copas en cuestión de minutos o pocas horas, hasta un punto en el que el nivel de concentración de alcohol en la sangre es igual o superior a 0.08%. Estos sucesos se producen con relativa frecuencia, en la escala temporal de días, semanas o meses.

Siguen bebiendo a pesar de que ven las consecuencias negativas de ello

En las adicciones lo irracional siempre va claramente por delante de la lógica aplicada a parámetros objetivos de salud y calidad de vida. Por eso, las personas con alcoholismo siguen bebiendo incluso sabiendo que eso les trae muchos problemas a medio y largo plazo.

Buscan excusas para negarse a dejar el alcohol

Las personas con adicción al alcohol intentan justificar este hábito, e incluso minimizan el impacto negativo de este. Como no resulta sencillo defender su punto de vista, es habitual que se pongan a la defensiva rápidamente cuando se saca el tema y muestren enfado o irritabilidad para zanjar la conversación.

Cada vez necesitan consumir más

A medida que pasan los meses y los años, quienes sufren esta adicción sienten que necesitan beber más y más, y a la vez, el estado de ebriedad tarda más en llegar, en el sentido de que deben consumir más para que “se les suba a la cabeza”.

Tipos de alcoholismo

Estos son los principales tipos de alcoholismo.

Alcoholismo de tipo I

Esta es la forma de adicción al alcohol más frecuente, y se caracteriza por su aparición gradual durante la adultez: se empieza con ingestas excesivas en momentos puntuales, y poco a poco estas experiencias de embriaguez se van volviendo más habituales.

Alcoholismo de tipo II

En este tipo de alcoholismo, la adicción aparece en poco tiempo, y durante la adolescencia. Suele darse en casos de individuos con tendencia a transgredir las normas y a presentar problemas de gestión de la ira.

¿Cuál es su grado de peligrosidad?

A pesar de que el uso de las bebidas alcohólicas está muy normalizado tras siglos de uso generalizado en buena parte de las culturas humanas, no hay que olvidar que el alcoholismo es una de las formas de adicción más peligrosas. De hecho, las muertes directas e indirectas causadas o propiciadas por el consumo de alcohol son más numerosas que las de todas las drogas ilegales juntas.

Por otro lado, entre las complicaciones de salud de tipo psiquiátrico o neurológico asociadas a esta adicción encontramos el Síndrome Alcohólico Fetal, el Síndrome de Wernicke-Korsakoff, la ideación suicida, y los brotes de psicosis y delirios. Entre las patologías físicas derivadas del alcoholismo, destaca la cirrosis y las enfermedades cardíacas, si bien se estima que puede dar paso a más de 60 tipos de enfermedades, según la OMS.

 

Tratamiento

Tal y como hemos visto, la adicción es una patología severa que entraña riesgo de muerte y que incluso pone en peligro a los demás; por ello, debe ser tratada cuanto antes. Por fortuna, existen metodologías terapéuticas que se han mostrado eficaces a la hora de ayudar a las personas a superar la etapa de dependencia, haciendo que rompan el ciclo de consumo y malestar por abstinencia.

Se recomienda contar tanto con asistencia psiquiátrica como con psicoterapia, para intervenir en el cuerpo y también en los patrones de conducta en los que se apoya el trastorno. En algunos casos se hace necesario un internamiento para facilitar el proceso de desintoxicación. Una vez se ha eliminado el alcohol que quedaba en el cuerpo, se van realizando intervenciones psicológicas de rehabilitación y prevención de recaídas. Esto suele durar varios meses, al final de los cuales las sesiones de terapia van siendo cada vez más espaciadas.

¿Buscas terapia contra la adicción?

Si buscas asistencia psicológica o psiquiátrica para superar el alcoholismo o cualquier otro tipo de adicción, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales. En Avance Psicólogos llevamos dos décadas ofreciendo nuestros servicios a todo tipo de pacientes, y en la actualidad disponemos de expertos en todos los ámbitos de la salud mental. Nos encontrarás en nuestro centro de terapia ubicado en Madrid, en el barrio de Goya.

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Referencias bibliográficas:

Borges, G.; Bagge, C.L.; Cherpitel, C.J.; Conner, K.R.; Orozco, R.; Rossow, I. (2017). A meta-analysis of acute use of alcohol and the risk of suicide attempt. Psychological Medicine, 47(5): pp. 949 – 957.
Loesche, D. (2017). Which Drugs Are Most Popular? Statista.
Moonat S, Pandey SC (2012). Stress, epigenetics, and alcoholism. Alcohol Research. 34 (4): 495–505.
Ritchie, H. & Roser, M. (2018). Alcohol Consumption. Our World in Data (recurso online).
Ritchie, H. & Roser, M. (2019). Drug use. Our World in Data (recurso online).
Thombs, D.L. (1999). Introduction To Addictive Behaviors. Londres: The Guildford Press.
World Health Organization (2011). Global status report on alcohol and health.

5 habilidades sociales básicas a la hora de conocer gente nueva

5 habilidades sociales básicas a la hora de conocer gente nueva

5 habilidades sociales básicas a la hora de conocer gente nueva. La posibilidad de conocer gente nueva es uno de los aspectos más influyentes a la hora de construir bienestar emocional y disponer de redes de ayuda. Incluso si somos personas sin una necesidad constante de ampliar nuestros círculos de amistades, el simple hecho de saber que en cualquier momento podemos salir y tender puentes con gente interesante tiene implicaciones muy importantes.

Sin embargo, para sacarle partido a esta capacidad de socializar de manera flexible e incluso con individuos que no conocemos de casi nada, es necesario desarrollar una serie de habilidades sociales fundamentales para estas tomas de contacto.

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¿Qué entendemos por habilidades sociales?

Las habilidades sociales son un conjunto de aptitudes vinculadas a la capacidad para expresarse verbal y no verbalmente, empatizar y comprender el punto de vista de los demás, y adaptarse rápidamente a los cambios producidos en los intercambios comunicativos.

Por otro lado, el hecho de disponer de buenas habilidades sociales tiene un impacto muy significativo en prácticamente todos los ámbitos de la vida, en lo profesional, lo afectivo, lo educativo, etc.

Habilidades sociales fundamentales para conocer gente

Estas son las habilidades sociales que influyen más en los momentos en los que intentamos conocer a gente nueva.

1. Asertividad

La asertividad es la habilidad de expresar lo que sentimos que debe ser dicho incluso si existen posibilidades de que siente mal a alguien, pero en cualquier caso minimizando ese riesgo manteniendo el respeto en todo momento. Eso significa que hay dos maneras de no ser asertivo: no atreverse a decir esas cosas, o decirlas de cualquier manera, sin pensar en si eso va a herir los sentimientos del interlocutor.

 

2. Escucha activa

La escucha activa es una habilidad social fundamental la la hora de conocer personas cara a cara, de manera hablada. Resulta fundamental que no solo prestemos atención acerca de lo que los demás tienen que explicarnos acerca de quiénes son y lo que piensan del mundo, sino que además, dejemos claro que atendemos y nos involucramos en la conversación.

3. Capacidad de conciliación

Es importante saber hacer que las personas se sientan cómodas en las conversaciones incluso al tratar temas delicados o en situaciones en las que hay intereses contrapuestos. En esto, la capacidad de conciliación es básica. Dependiendo de cómo se nos dé encontrar puntos en común, será más fácil evitar que los demás se pongan a la defensiva.

4. Gestión del miedo al rechazo

Ser capaces de afrontar el miedo al rechazo es importante para no ceder a los pensamientos de auto-sabotaje que nos llevan a encerrarnos en nuestra propia realidad y no darnos la oportunidad de conocer gente nueva. Esta habilidad está muy relacionada con la capacidad de gestión de la ansiedad, y además es fundamental a la hora de ligar.

 

5. Sentido del humor

El sentido del humor tiene una faceta importante como habilidad social (aunque su utilidad no se limita a este dominio). Sirve para crear un buen clima comunicativo y aproximar posturas con los demás a través de situaciones divertidas y distendidas. Por otro lado, contribuye a que el resto de personas sientan más interés por nosotros, al tener un buen recuerdo de la primera toma de contacto (las emociones quedan más grabadas en nuestra memoria que los contenidos de las conversaciones).

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¿Buscas asistencia psicológica?

Si te interesa potenciar tus habilidades sociales para mejorar tu capacidad de conocer gente y entablar relaciones personales significativas y estables, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos ofrecemos tanto psicoterapia individualizada como servicios de coaching, y aplicamos nuestros conocimientos y experiencia de más de 20 años trabajando en este ámbito para ayudar a afrontar retos como la gestión de las emociones, el reforzamiento de la autoestima, la potenciación de la autoconfianza, la resolución de conflictos, y más.

Si te interesa conocernos, nos encontrarás en nuestro centro de psicoterapia situado en Madrid, o bien en nuestro formato de terapia online por videollamada.

Referencias bibliográficas:

Grammer, K (1989). Human courtship behaviour: Biological basis and cognitive processing. The Sociobiology of Sexual and Reproductive Strategies: pp. 147 – 169.
Kenrick, D. T., Groth, G. E., Trost, M. R., & Sadalla, E. K. (1993). “Integrating evolutionary and social exchange perspectives on relationships: Effects of gender, self-appraisal, and involvement level on mate selection criteria”. Journal of Personality and Social Psychology. 64 (6): pp. 951 – 969.
Miller, R., Perlman, D., y Brehm, S.S. (2014). Intimate Relationships. Nueva York: McGraw Hill Companies.
Vacharkulksemsuk, T. (2016). Dominant, open nonverbal displays are attractive at zero-acquaintance. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 113(15): pp. 4009 – 4014.

¿Somos todos bisexuales?

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La idea de que todos los seres humanos somos bisexuales “en potencia” es una de las más difundidas cuando se habla acerca de las orientaciones sexuales. Pero… ¿es realmente cierta? Veamos lo que sabemos gracias a décadas de investigaciones al respecto.

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¿Todos somos potencialmente bisexuales?

La investigación de la sexualidad humana ha sido desde siempre un ámbito de trabajo no ajeno a las controversias, como no podía ser de otra manera. El concepto del sexo y todo lo que lo rodea tiene una fuerte carga emocional en las culturas occidentales desde las que partió el uso del método científico, y esto significa que históricamente ha costado mucho (y hasta cierto punto sigue costando hoy en día) mantener una línea de estudio centrada y objetiva, lo más ajena posible al cúmulo de tabús y de dinámicas discriminatorias y moralizantes a través de las que durante siglos hemos interpretado la sexualidad.

Por ejemplo, hasta el siglo XIX, la heterosexualidad era considerada una especie de desviación psicológica, dado que estaba desligada del sexo con fines reproductivos y en el marco de lo éticamente aceptable por la religión. Y hasta hace unas décadas, las orientaciones sexuales que no podían ser encajadas en el estereotipo de relaciones íntimas entre el hombre y la mujer también eran estigmatizadas, incluso desde instancias científicas; la homosexualidad, por ejemplo, era considerada un trastorno.

Nos ha costado llegar a un punto en el que estamos ahora, en el que se empieza a ver que la heterosexualidad, la homosexualidad y la asexualidad tienen estatus equivalentes y no están de por sí asociadas a patrones de comportamiento psicopatológicos. Sin embargo, una vez se acepta que las diferentes maneras de sentir atracción sexual (o la ausencia de ella) son igual de válidas, falta determinar cuál es la relación que hay entre estas distintas categorías. ¿Existen tipos de orientaciones sexuales “cerrados”, con límites claros, o lo que hay más bien es un contínuum en el que las únicas categorizaciones entre un extremo y el otro son aquellas que decidamos inventarnos, tal y como ocurre con la temperatura?

 

La clasificación de las orientaciones sexuales

A finales de los años 40, el biólogo Alfred Kinsey desarrolló lo que pasó a ser conocido como “escala Kinsey de sexualidad”. Esta era una escala del 0 al 6 en la que cada extremo designaba un comportamiento puramente homosexual o puramente heterosexual. A través de más de 8000 entrevistas a hombres y mujeres, y centrándose en los actos sexuales externalizados mediante conductas observables, este investigador concluyó que la orientación sexual no puede ser entendida como una dicotomía en la que solo existen la homosexualidad y la heterosexualidad, dado que un alto porcentaje de personas obtenía puntuaciones intermedias.

Aunque las investigaciones de Kinsey han sido muy criticadas y su metodología está desfasada, su trabajo supuso un primer cuestionamiento de la idea de heterosexualidad y homosexualidad como esencias, mostrando que la sexualidad es mucho más fluida y orgánica que los conceptos que los seres humanos desarrollamos para entender la realidad.

Actualmente, se asume que el modo en el que se comporta la orientación sexual es como cualquier otro rasgo psicológico: no encaja en categorías herméticas, sino que hay mucha variedad y diferentes formas de intensidad en distintos patrones de comportamiento. Así que Kinsey estaba más cerca de la verdad que quienes creían que solo existen dos orientaciones sexuales fáciles de identificar. Pero… ¿significa esto que todos somos bisexuales? Como veremos, la respuesta es no.

La orientación sexual como rasgo de desarrollo

Tal y como hemos visto, de la heterosexualidad a la homosexualidad hay toda una escala de grises con una cantidad indeterminada de peldaños intermedios. Sin embargo, eso no implica que en la práctica todos los seres humanos seamos potencialmente bisexuales.

Y es que la orientación sexual es uno de los rasgos psicológicos más estables. Esto queda demostrado por décadas de intentos infructuosos de desarrollar formas de intervención para hacer que las personas homosexuales dejasen de serlo (debido a las evidentes presiones discriminatorias que han existido contra este colectivo). Si bien la orientación sexual no es algo con lo que nazcamos, porque gemelos con un genoma prácticamente idéntico pueden desarrollar orientaciones sexuales distintas, eso no significa que una vez la hemos expresado, esta cambie en un sentido u otro en la escala homosexualidad-heterosexualidad. Es un producto del desarrollo psicológico de las personas, y sin embargo para la gran mayoría de las personas no cambia a lo largo de la vida una vez se ha consolidado. E incluso en los casos excepcionales en los que vira completamente, estas situaciones no ocurren de manera intencional.

De modo que no, los seres humanos no somos bisexuales en potencia, del mismo modo en el que no tiene sentido decir que las personas homosexuales son heterosexuales en potencia. El hecho de sentir atracción sexual hacia personas de ambos sexos no significa que esta orientación sea menos fija que la homosexualidad o la heterosexualidad “puras”.

 

¿Te interesa acudir a terapia?

Si te estás planteando asistir a psicoterapia, ponte en contacto con nosotros. En Avence Psicólogos llevamos más de dos décadas ofreciendo nuestros servicios en el ámbito de la salud mental y el bienestar psicológico, y en la actualidad realizamos psicoterapia para personas de todas las edades, terapia sexual, terapia de pareja y familiar, logopedia, coaching y asistencia psiquiátrica y neuropsicológica. Además, atendemos tanto de manera presencial en nuestro centro ubicado en Madrid, como mediante la terapia online.

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Referencias bibliográficas:

Carey, B. (2005). Straight, Gay or Lying? Bisexuality Revisited. The New York Times.
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Ruse, M. (1988). Homosexuality: A Philosophical Inquiry. Oxford: Basil Blackwell.

¿Genera adicción la marihuana?

¿Genera adicción la marihuana?

¿Genera adicción la marihuana?. La marihuana es la droga ilegal más consumida, pero aunque su comercialización esté perseguida por ley, lo cierto es que entre grandes grupos de la población, su uso es visto con buenos ojos.

En las últimas décadas se han popularizado mucho ideas como que el cannabis es un producto natural, que no es malo para la salud y que no genera problemas de dependencia. En este artículo veremos hasta qué punto es cierto esto último. ¿Puede el consumo de marihuana dar paso a una adicción?

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¿Qué entendemos por marihuana y el cannabis?

Empecemos por lo más importante: ¿qué son el cannabis y la marihuana? La marihuana es la planta de la que se extrae la droga conocida como cannabis, la cual se caracteriza por tener un efecto del sistema nervioso cuando es consumida. La molécula que le da esa propiedad al cannabis es el tetrahidrocannabinol, o THC.

El cannabis tiene sobre todo dos formas de preparación. Por un lado está el hachís, que es el producto obtenido al procesar el polen o la resina de la planta y crear un preparado compacto, con un aspecto similar al del chocolate. Por otro lado está la forma de preparación de apariencia más natural, que consiste en flores, hojas y tallos, tras poner a secar estas partes; esta última forma de preparación suele ser llamada, simplemente, marihuana, como la planta.

¿Produce adicción el consumo de marihuana?

La marihuana no acostumbra a ser una de las drogas que nos viene primero a la cabeza cuando pensamos en la palabra “adicción”. Las que se caracterizan por producir el fenómeno de la dependencia más rápida y severamente son sustancias como la heroína, la cocaína, etc. Sin embargo, lo cierto es que la marihuana también tiene potencial adictivo, y si bien este es relativamente poco potente comparado con el de otras drogas de uso común (como el alcohol), no deja de ser un problema de salud capaz de dañar severamente la calidad de vida de quienes se entregan al hábito de consumir sus preparados.

Así, el hecho de introducir THC de manera frecuente en el cuerpo hace que el cerebro se vaya acostumbrando a la presencia de esta molécula en el funcionamiento de las células nerviosas. De esta forma, con el paso de los meses, se van produciendo cambios tanto en la estructura como en el funcionamiento del encéfalo, y este se adapta a las implicaciones de tener tetrahidrocannabinol circulando por su sistema. De este modo, si el consumo de cannabis cesa, aparece un malestar inmediatamente, lo cual lleva a la persona a sentir que necesita consumir más, y de este modo se cae en el círculo vicioso de la adicción.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la adicción también tiene una faceta que va más allá de la química cerebral. Las personas que fuman marihuana, por ejemplo, muchas veces lo hacen en contextos sociales, y estadísticamente tienden a juntarse con amistades que consumen esa u otras drogas. Si a esto le sumamos que el uso frecuente de esta sustancia hace que cueste más disfrutar del resto de experiencias agradables (comer, jugar a juegos, etc.), el resultado es que los consumidores habituales de marihuana van adoptando un modo de vida que los predispone a consumir constantemente.

Por suerte, la adicción a la marihuana, como el resto de trastornos de tipo adictivos, puede ser tratado eficazmente para salir del círculo vicioso de la dependencia.

 

¿Buscas asistencia psicológica profesional?

Si estás buscando tratamiento para las adicciones a sustancias psicoactivas como el cannabis, ponte en contacto con nuestro equipo. En Avance Psicólogos llevamos 20 años ofreciendo servicios de terapia tanto desde la Psicología como desde la Psiquiatría, y nuestro equipo de profesionales tiene mucha experiencia ayudando a personas de todo tipo a superar problemas de dependencia y uso de sustancias. Nos encontrarás en nuestro centro ubicado en Madrid, en el barrio de Goya.

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Referencias bibliográficas:

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Ritchie, H. & Roser, M. (2019). Drug use. Our World in Data (recurso online).
Zehra, A. et. al. (2018). Cannabis Addiction and the Brain: a Review. Journal of Neuroimmune Pharmacology, 3(4): pp. 438 – 452.

¿Cómo dormir mejor?

¿Cómo dormir mejor?

El sueño es uno de los aspectos fundamentales del bienestar, y lo cierto es que muchas personas tienen problemas a la hora de dormir bien y las horas necesarias. Por suerte, adoptando una serie de medidas, es posible evitar estas alteraciones. ¿Cómo dormir mejor?

Así pues, en este artículo encontrarás un resumen de varios consejos muy útiles para saber cómo dormir mejor en tu día a día.

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¿Por qué es importante disfrutar de un sueño de calidad?

Dormir las horas necesarias y de manera seguida no es simple cuestión de sentirse bien al día siguiente; tanto a corto como a largo plazo, los problemas de sueño tienen un desgaste importante tanto en nuestra salud física como en nuestras facultades psicológicas.

Algo tan sencillo como dormir menos de 6 horas durante un par de días hace que nuestra memoria de trabajo funcione mucho peor, costándonos significativamente más resolver problemas, y además afecta negativamente a nuestra capacidad a la hora de concentrarnos en tareas.

Por otro lado, dormir poco y mal durante varias semanas o meses nos vuelve más vulnerables a la posibilidad de desarrollar psicopatologías como la depresión, los trastornos de ansiedad o las adicciones.

Además, los problemas para dormir se asocian a problemas de obesidad e incluso mayor riesgo de sufrir alteraciones cardiovasculares.

5 consejos básicos para saber dormir mejor

Si te interesa mejorar la manera en la que duermes, tanto en calidad como en cantidad de horas en las que puedas dormir de manera seguida, aplica estos consejos a tu vida adaptándolos al modo en el que transcurre tu día a día.

1. Crea un horario claro

Estructurar un horario de sueño constante y regular es fundamental para no perder horas intentando conciliar el sueño (lo cual implica perder horas de sueño en la mayoría de los casos). De este modo le enseñamos a nuestro cuerpo qué niveles de activación debe adoptar en determinados momentos del día. Eso sí, el horario debe ser similar en la gran mayoría de días de la semana por lo que respecta a la hora a la que hay que irse a dormir. Lo mejor es imprimirlo y tenerlo colgado en un lugar que quede a la vista de manera frecuente.

2. Evita exponerte a mucha luz

Las exposiciones a luces intensas a horas que no se corresponden a los momentos del día en los que el Sol está alto hacen que nuestro reloj biológico. Por eso, hay que evitar fijar la vista en pantallas y otros objetos y lugares muy luminosos durante las 4 o 5 horas previas a irse a la cama a dormir.

3. Practica técnicas de relajación justo antes de irte a la cama

Los ejercicios de respiración controlada o de Mindfulness ayudan a adoptar el estado de consciencia relajado adecuado para irse a la cama dejando atrás los pensamientos intrusivos que nos causan preocupación o nos estresan.

 

4. Evita las cenas con alimentos difíciles de digerir

Los problemas a la hora de digerir alimentos pueden llegar a ser un factor de incomodidad que dificulte la conciliación del sueño. Por eso, es mucho mejor cenar cosas ligeras.

5. Si te cuesta dormirte, sal de la cama un rato

Al principio del proceso de adoptar estos hábitos, es normal que te cueste un poco conciliar el sueño. Si pasan unos 20 minutos y no consigues dormirte, sal de la cama y dedica más o menos un cuarto de hora a realizar alguna actividad que te ayude a desconectar pero que no requiera de mucha concentración ni esfuerzo (físico o mental). Luego, vuelve a la cama.

 

¿Buscas asistencia psicológica?

Los problemas a la hora de dormir son alteraciones que pueden ser tratadas de la mano de profesionales. Por eso, si esta forma de malestar te está afectando, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos disponemos de más de 20 años de trayectoria atendiendo pacientes, y en la actualidad trabajamos tanto desde la psicoterapia como desde la psiquiatría y la neuropsicología. Nos encontrarás en nuestro centro ubicado en el barrio de Goya, Madrid.

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Referencias bibliográficas:

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Duffy, J.F. & Wright, K.P. (2005). Entrainment of the Human Circadian System by Light. Journal of Biological Rhythms, 20(4): pp. 326 – 338.
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Richter, H.G.; Torres-Farfán, C.; Rojas-García, P.P.; Campino, C.; Torrealba, F.,; Serón-Ferré, M. (2004). The circadian timing system: making sense of day/night gene expression. Biological Research, 37(1): pp. 11 – 28.
Taheri, S.; Lin, L.; Austin, D.; Young, T., & Mignot, E. (2004). Short sleep duration is associated with reduced leptin, elevated ghrelin, and increased body mass index. PLoS medicine, 1(3), e62. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.0010062.
Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias. (2009). Aprendiendo a conocer y manejar el insomnio. Información para el paciente. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Guías de Práctica Clínica en el SNS.

¿Cómo ayudar a una persona que sufre estrés postraumático?

¿Cómo ayudar a una persona que sufre estrés postraumático?

¿Cómo ayudar a una persona que sufre estrés postraumático?. El estrés postraumático es una alteración psicopatológica capaz de dañar mucho la calidad de vida de quien la sufre. Pero por suerte, es posible ayudar a las personas que lo desarrollan.
Aquí encontrarás varios consejos acerca de cómo ayudar a una persona que sufre estrés postraumático, como alguien que no se dedica a la salud mental.

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¿Qué es el TEPT?

El Trastorno por Estrés Postraumático, llamado también TEPT, es un trastorno psicológico surgido a partir de vivencias traumáticas que dejan una marca en la memoria emocional de la persona que desarrolla esta psicopatología. Normalmente, estas experiencias generadoras del trauma son de carácter violento y/o catastrófico: accidentes de coche, presenciar la muerte súbita e inesperada de un ser querido, ser víctima de un ataque brutal, etc.

Los síntomas del TEPT pueden tardar un tiempo en aparecer, y conforman el fenómeno conocido como estrés postraumático. Este está compuesto por alteraciones psicológicas puntuales y otras de carácter más bien cuantitativo que se mantienen en el tiempo. Los síntomas “puntuales” más destacables son los flashbacks, que consisten en imágenes mentales que aparecen en la consciencia de la persona de forma súbita e involuntaria y la hacen experimentar de nuevo lo que sintió en el momento en el que sucedió la experiencia traumática. Es decir, es como un pensamiento intrusivo y perturbador pero que además de producir una rápida subida de ansiedad, va de la mano de una rememoración muy vívida de lo sucedido. Muchas veces, el flashback no es exactamente aquello que sucedió, sino una versión distorsionada y que resulta aún más dolorosa emocionalmente, al quedar exagerados todos los aspectos negativos de lo que ocurrió.

También son habituales los síntomas disociativos como la desrealización, que consiste en percibir el entorno como una realidad ajena a uno mismo y con la que es imposible sentir apego, como si nada importase demasiado más allá del peligro que pueda suponer.

En cuanto al resto de síntomas, que son de carácter más bien cuantitativo (por ser una exacerbación de fenómenos que ocurren muchas veces también en personas sin trastornos), son los siguientes:

  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Pesadillas.
  • Tendencia a la irritabilidad.
  • Elevado nivel de ansiedad.

Consejos básicos para ayudar a una persona con estrés postraumático

Estas son recomendaciones a adoptar para dar apoyo a una persona que ha desarrollado estrés postraumático (o que, en ausencia de un diagnóstico, parezca mostrar los síntomas típicos de esta alteración psicológica). Ten en cuenta que deben ser adaptadas a cada caso y contexto particular, y que en caso de ir en contra de lo indicado por un profesional de la salud mental que esté supervisando a esa persona, debe prevalecer su criterio, dado que conocerá el caso concreto y las medidas a adoptar para dar respuesta a los problemas del o de la paciente.

1. Lo más importante es ir a terapia

Debe quedar muy claro que la solución pasa por ir a terapia, a poder ser contando tanto con psicólogos como médicos. Estos consejos no sustituyen la atención profesional.

Así pues, intenta convencer a esa persona para ponerse en manos de expertos en salud mental (debidamente acreditados en Medicina o en la rama clínica y de la salud de la Psicología). En caso de que tenga reticencias debido a miedos infundados, le puedes ayudar a quitarse de la cabeza mitos acerca de la psicoterapia a partir del material que encontrarás en nuestro blog.

2. Si se está medicando, ayúdale a seguir las pautas

Interésate por el modo en el que va siguiendo el tratamiento y si notas que quiere dejar de tomar el fármaco recetado, pregúntale si es por síntomas concretos (efectos secundarios) que se ha notado. Si es así, proponle acudir al médico una vez más para una posible modificación del tratamiento, pero no le recomiendes dejar de consumir totalmente esa sustancia si eso no es lo que le ha recomendado el especialista en caso de que el medicamento le dé problemas.

 

3. Si convives con esa persona, ayúdala a que la casa esté tranquila

Las personas con estrés postraumático necesitan recuperar el control de sus horas del sueño. En las horas previas al momento de irse a dormir (y evidentemente, también cuando toque irse a la cama), evita que el hogar esté lleno de ruidos y sonidos molestos, así como de luces muy intensas.

4. Préstate a ser una especie de diario personal

Ir preguntando por sus avances en terapia e interesándote por lo que hace en las sesiones le ayudará a mantener una alta motivación y a seguir esforzándose por llegar a los objetivos de esa semana. Al rememorar sus logros y sus experiencias vinculadas con el tratamiento, será más fácil que se centre en este aspecto de su vida y que le dé el aspecto que merece.

5. En los momentos de flasback, acude para prestar ayuda

Los momentos en los que aparecen los flashbacks suelen ser muy perturbadores; si estás cerca cuando se produce, ve y ofrece ayuda para que pueda gestionar la ansiedad cuanto antes y sin que se produzcan problemas añadidos.

 

¿Buscas servicios de psicoterapia?

Tanto el Trastorno por Estrés Postraumático como el resto de alteraciones psicológicas vinculadas al trauma son psicopatologías que deben ser tratadas cuanto antes a través de la ayuda de profesionales en salud mental. Si crees que estás experimentando una forma de malestar de este tipo, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos más de 20 años trabajando en el ámbito de la psicoterapia, y en la actualidad ofrecemos terapia a adultos, niños y adolescentes, terapia de pareja, procesos de coaching, logopedia, psiquiatría y neuropsicología. Nos encontrarás en nuestro centro situado en Madrid (barrio de Goya).

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Referencias bibliográficas:

Bisson, J.; et. al. (2019). The International Society for Traumatic Stress Studies New Guidelines for the Prevention and Treatment of Posttraumatic Stress Disorder: Methodology and Development Process. Journal of Traumatic Stress. 32(4): pp. 475 – 483.
Frommberger, U. (2014). Post-traumatic stress disorder – a diagnostic and therapeutic challenge. Deutsches Arzteblatt International. 111 (5): pp. 59 – 65.
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Olver, C. (2012). Psychological costs of war: Military combat and mental health. Journalist’s Resource.
Rothschild, B. (2000). The Body Remembers: The Psychophysiology of Trauma and Trauma Treatment. Nueva York: W.W. Norton & Company.

Trastornos psicológicos comunes en personas que no encuentran trabajo

Trastornos psicológicos comunes en personas que no encuentran trabajo

Trastornos psicológicos comunes en personas que no encuentran trabajo. Está claro que la salud mental no es algo que ocurra en cada persona de manera individual y desligada de su entorno, sino que está íntimamente ligada a los hábitos de vida que adoptamos en nuestro día a día al interactuar con el exterior. Y en este sentido, pocos factores nos influyen tanto como nuestra faceta laboral… o la ausencia de esta.

A lo largo del siguiente artículo encontrarás un resumen acerca de los trastornos psicológicos más frecuentes en las personas que desafortunadamente no encuentran trabajo., con explicaciones acerca de por qué ocurren estos fenómenos.

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Los trastornos psicológicos más comunes en quienes no encuentran trabajo

Estas son las principales alteraciones psicopatológicas asociadas a la falta de trabajo. Hay que tener en cuenta que esta relación entre una situación de paro y la aparición de trastornos es una simple cuestión estadística: tan solo revela que entre las personas sin trabajo remunerado existen más probabilidades que la media de desarrollar problemas de salud mental, pero no implica una relación causal. Es decir, que estar muchos meses o años sin poder trabajar no implica sufrir ninguna de estas complicaciones.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que incluso cuando se ha desarrollado alguno de estos trastornos psicológicos, eso no significa que no vayan a desaparecer ni puedan ser tratados: la asistencia psicológica resulta eficaz para hacerles frente.

1. Depresión

La depresión es posiblemente el trastorno psicológico más extendido en los países occidentales, y parece ser que el desempleo amplifica su presencia. Se trata de un trastorno del estado de ánimo caracterizado por los sentimientos de desesperanza, falta de motivación e ilusión por involucrarse en prácticamente cualquier tipo de actividad, y en muchos casos, tristeza y episodios de llanto incontrolado. En los casos más severos, la depresión puede dar paso a ideación suicida, esto es, pensamientos relacionados con la posibilidad de terminar con la propia vida.

Por lo que se ha visto, la depresión es un trastorno que afecta sobre todo a los hombres de edad adulta cuando la falta de trabajo es el factor que la desencadena. Esto puede ser debido a la presión recibida debido al rol tradicional masculino, en el que el hombre es visto como la persona que hace entrar el dinero a casa.

Más allá de este aspecto de género, existen otros factores por los que los problemas para encontrar trabajo pueden dar paso a la depresión: el simple hecho de exponerse más a una vida en la que hay más sedentarismo y falta de contacto social parece hacer aumentar el riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo de tipo depresivo.

 

2. Ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada es otra de las alteraciones relativamente habituales entre quienes llevan un tiempo significativo sin encontrar trabajo. Esta forma de malestar se caracteriza por generar un estado de alerta e irritabilidad, en el que cualquier estímulo con una mínima capacidad para producir incomodidad da paso a una importante perturbación psicológica.

La falta de trabajo hace que surja la necesidad de encontrar empleo desesperadamente, y esta mentalidad de reaccionar cuanto antes a la menor oportunidad de salir del paro alimenta los problemas de ansiedad.

 

3. Adicciones

Otro de los problemas más extendidos entre la población en paro son las adicciones, sobre todo el alcoholismo. La frustración por la falta de expectativas y los problemas para encontrar incentivos en el día a día pueden llevar a buscar sensaciones agradables a través de vías asociadas a la patología, cuyos efectos negativos se notan a medio y largo plazo. Por otro lado, una vez la adicción se ha consolidado, la empleabilidad de quien la ha desarrollado baja, con lo que se produce un círculo vicioso.

 

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Si estás buscando servicios de psicoterapia para tratar formas de malestar emocional o trastornos psicológicos, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales. En Avance Psicólogos llevamos 20 años ayudando a las personas ante una amplia variedad de problemas psicológicos y psiquiátricos, y actualmente atendemos tanto en nuestro centro ubicado en Madrid como mediante la modalidad de terapia online mediante una plataforma virtual de videollamada.

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Referencias bibliográficas:

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