Psicología

¿Cómo ayudar a mi hijo a superar la muerte de su mascota?

¿Cómo ayudar a mi hijo a superar la muerte de su mascota?

¿Cómo ayudar a mi hijo a superar la muerte de su mascota?. Dada la esperanza de vida de la mayoría de especies animales tenidas como mascotas, la muerte de uno de estos seres queridos es una experiencia relativamente frecuente en los hogares españoles. Normalmente, estas situaciones dan lugar a lo que se conoce como duelo psicológico, un fenómeno asociado al malestar emocional y a las dificultades para seguir afrontando los retos del día a día tal y como se venía haciendo.

Sin embargo, hay maneras de pasar por esta experiencia minimizando el malestar y favoreciendo una adaptación relativamente rápida a la nueva realidad sin la compañía de ese animal al cual queríamos. En este artículo haremos un repaso de los principales consejos a tener en cuenta a la hora de ayudar a un hijo o una hija de corta edad a la hora de superar la muerte de una mascota, dado que los pequeños de la casa son especialmente sensibles a esta clase de pérdidas.

¿En qué consiste el duelo por muerte de una mascota?

El duelo psicológico es el proceso de alteraciones emocionales y cognitivas (es decir, relativas a cómo se piensa, a las ideas que cruzan nuestra mente) que se dan tras tener consciencia de que hemos perdido a algo o a alguien importante para nosotros. Es una experiencia asociada al malestar emocional, y a veces también físico, dado que nos vemos obligados a adaptarnos a una realidad en la que esa persona, animal u objeto con el que manteníamos un vínculo de afecto o amor ya no está con nosotros, o directamente ha dejado de existir.

Así, este fenómeno psicológico no se limita a los casos en los que muere un ser querido, aunque a la práctica situaciones de este tipo son las que se viven con una mayor intensidad y las que dan lugar a procesos de duelo más claros.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el duelo psicológico que sufrimos cuando muere un ser querido, ya sea amigo, familiar o una mascota, no es en sí una psicopatología, aunque si se dan ciertas circunstancias puede derivar en la aparición de un trastorno psicológico.

¿Cómo afectará el duelo a mi hijo o hija?

Los niños y los adolescentes están expuestos al duelo psicológico en la misma medida que los adultos; sin embargo, los más jóvenes están en una situación más vulnerable porque su capacidad para procesar adecuadamente las emociones aún está en desarrollo. Esto, junto al hecho de que por pura estadística lo más probable es que dispongan de poca o nula experiencia superando un proceso de duelo, hace que muchos padres y madres se preocupen cuando su hijo o hija de corta edad pierde un ser querido, como por ejemplo una mascota.

En la mayoría de casos no aparecerán alteraciones como trastornos psicológicos ligados al trauma, pero también es posible que lo pasen muy mal durante varias semanas, o incluso que adopten patrones de comportamiento problemáticos: querer esta a solas en todo momento, sufrir episodios de llanto descontrolado a lo largo de periodos prolongados, auto-inducirse a alimentar el sentimiento de culpa, etc. Por ello, es bueno conocer algunos principios básicos para ayudarles a pasar página del mejor modo posible.

Consejos para ayudar a un niño a superar la muerte de su mascota

Tal y como hemos visto, en la mayoría de los casos no es imprescindible acudir al psicólogo si se quiere superar un duelo por muerte de un ser querido.

Normalmente somos capaces de pasar página por nosotros solos, y a pesar de que en los primeros días es una experiencia muy dolorosa emocionalmente, por lo general las probabilidades de que puedan quedar secuelas son bajas, independientemente de la edad de quien ha perdido a alguien.

Sin embargo, más allá del ámbito psicoterapéutico existen estrategias para contribuir a superar el duelo del mejor modo y evitando molestias y problemas innecesarios. Se trata de prácticas que pueden ser aplicadas por uno mismo ante una situación de duelo, ya sea para gestionar mejor las propias emociones o para ayudar a alguien cercano a nosotros. Aquí veremos cuáles son las principales, asumiendo que queremos ayudar a un niño o a un adolescente que ha perdido a su mascota; también daremos las claves para saber en qué casos en necesario acudir al psicólogo.

 

1. Dale su propio espacio durante las primeras horas

Es normal que en las primeras horas de duelo quiera estar a solas, así que lo mejor es no presionarle para que se comporta como si en ese día nada especial hubiese ocurrido. Es importante que empiece a elaborar el duelo, y hacer que otras cosas pasen por delante en la lista de prioridades puede retrasar demasiado esto.

2. Ayudarle a integrar los recuerdos de su mascota al día a día

Intentar evitar pensar en la persona o animal que ha muerto es un error común entre quienes intentan superar el duelo psicológico sin supervisión profesional. Esta clase de estrategias son disfuncionales porque tienen un efecto contrario: le evitación lleva a darle más importancia a esos recuerdos, y a hacer que sigan estando asociados al dolor emocional (dado que evocarlos es vivido como un fracaso personal).

Lo más útil en este sentido es hacer que la evocación de esos recuerdos quede integrada en el día a día de los pequeños de una nueva forma, como parte del nuevo presente en el que la mascota ya no existe como tal, pero sí la marca (positiva) que ha dejado en uno mismo, como parte de la trayectoria vital del pequeño. Por eso, se le puede animar a crear un objeto que simbolice el recuerdo de ese animal, y en el que quede ligadas la propia representación del afecto o el amor que se siente por él, por un lado, y el hecho objetivo de que esa mascota existió y formó parte de la vida del niño o niña.

 

3. Rememorad juntos vivencias con esa mascota

Combinar puntos de vista ayudará a que el niño o niña salga de su mentalidad triste o incluso pesimista, e integre otras emociones a los recuerdos de la mascota. Por ejemplo, incluso podéis divertiros rememorando experiencias graciosas en las que la mascota estuvo involucrada.

4. Ayúdale a practicar Mindfulness

El Mindfulness puede ser muy útil para fomentar el equilibrio emocional, y además algunos de sus ejercicios son lo suficientemente sencillos como para que los pequeños de la casa los puedan practicar.

5. Si es necesario, recurrid a la psicoterapia

Si el duelo deriva en comportamientos psicopatológicos o se mantiene con alta intensidad durante varias semanas, es importante acudir al psicólogo. La terapia infanto-juvenil ofrece herramientas de gestión emocional eficaces para superar el duelo complicado.

 

¿Buscas asistencia psicoterapéutica?

Si alguien de tu familia o tú estáis pasando por un momento complicado emocionalmente, os invitamos a poneros en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos más de 20 años ofreciendo servicios de psicoterapia, y atendemos tanto a adultos como a niños y adolescentes. Nuestro equipo está formado por profesionales de todos los ámbitos de la salud mental, desde la psicología hasta la asistencia psiquiátrica y neuropsicológica; además, las sesiones pueden ser presenciales o bien en formato online a través de videollamada.

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Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
Andrés-Rupérez, M. T. (2003). El concepto de la muerte y el ritual funerario en la prehistoria. Cuadernos de Arqueología. 11: pp. 13 – 36.
Didonna, F. (2011). Manual clínico de Mindfulness. Bilbao: Desclée de Brouwer, S.A.
Kübler-Ross, E. (2006) Sobre el duelo y el dolor. Ediciones Luciérnaga. Barcelona. ¿Cómo ayudar a mi hijo a superar la muerte de su mascota?

Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo

Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo

¿Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo? La psicoterapia es un proceso muy adaptable y útil, pero precisamente por su potencial de adoptar diferentes formas y por el hecho de intervenir en fenómenos no físicos (la conducta humana y los procesos mentales), circulan una gran cantidad de creencias erróneas sobre ella.

Esto hace que muchas personas se creen una idea equivocada acerca de lo que se hace en la consulta del psicólogo, lo cual lleva a más de uno a descartar la posibilidad de ir a terapia. Aquí refutaremos varias de estas creencias erróneas más habituales.

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Creencias por las que algunas personas rechazan ir a psicoterapia

Estos son los principales mitos por los que algunas personas descartan la idea de contar con ayuda profesional por parte de psicólogos; también veremos por qué no se ajustan a la realidad.

 

1. Ir a psicoterapia consiste en hablar de los propios problemas

Muchas personas piensan que al psicólogo se va a quejarse y a desahogarse, lo cual les lleva, en no pocas ocasiones, que un servicio así no compensa el precio que se paga. Y no extraña: en caso de que la terapia fuese soltar lo que nos pasa por la cabeza y lo que no nos queremos guardar más, seguramente encontraríamos opciones mucho más económicas, o incluso gratuitas, como hablar con un amigo.

Sin embargo, la psicoterapia no tiene nada que ver con eso; es más bien un programa de entrenamiento en hábitos y patrones de pensamiento que sirven para superar problemas emocionales, cognitivos, comportamentales o de relaciones sociales.

2. Ir al psicólogo implica exponer los más íntimos secretos

Es cierto que en psicoterapia es habitual decir cosas de uno mismo que no han sido contadas a prácticamente nadie más, pero eso no significa que decir esas cosas sea “exponer” secretos. De hecho, los psicólogos no pueden revelar ninguna parte de la información confidencial revelada por sus pacientes, a no ser que no hacerlo ponga en serio peligro la integridad física de él mismo o de alguien más.

3. Recibir un diagnóstico en psicoterapia implica ser oficialmente un loco

Algunas personas temen ser diagnosticadas con algún trastorno psicológico y por ello no buscan ayuda profesional a pesar de ser conscientes de que tienen un problema. La idea que hay tras esto es que estos diagnósticos equivalen a recibir la etiqueta de “loco” o “loca”, un concepto con claras implicaciones negativas. Sin embargo, esto es falso por dos motivos.

En primer lugar, la locura no es un concepto usado en salud mental porque no tiene valor explicativo ni descriptivo en este ámbito a la hora de entender qué le pasa a una persona que sufre un trastorno; en todo caso, tiene valor en Historia o Antropología, para conocer el modo en el que es y ha sido utilizado en diferentes sociedades y culturas, pero sin darlo por válido. En segundo lugar, el estigma históricamente asociado a quienes tienen trastornos psicológicos o psiquiátricos se ha debilitado muchísimo en las últimas décadas, y ya se asume que cualquier tipo de persona puede llegar, en algún momento de su vida, a tener problemas de salud mental. Además, los trastornos no son etiquetas, dado que son conceptos con límites relativamente difusos, y además, no resumen la personalidad de nadie, al expresarse de maneras diferentes en cada individuo (aunque comparten una serie de características comunes).

4. Si se empieza a ir a psicoterapia, hay que seguir yendo durante toda la vida

La idea de que ir al psicólogo es algo que se hace de manera indefinida, como si fuese un hábito, es uno de los mitos más extendidos acerca de la tarea de los psicólogos. Esto hace que algunas personas no se planteen buscar ayuda profesional, al creer que no se pueden permitir un gasto así.

Pero, en realidad, a psicoterapia solo se va cuando es necesario, y de hecho, este proceso siempre es planteado y diseñado de manera que tiene un inicio y un final claro; si se alarga durante muchos meses de sesiones semanales, en la mayoría de los casos se asume que algo falla. Aunque es posible ir realizando visitas al psicólogo cada tantas semanas o meses para comprobar que no hay recaídas y que se sigue manteniendo un buen estado de salud mental tras la realización de la fase de psicoterapia con sesiones semanales, estas son algo así como chequeos, no propiamente un tratamiento psicológico.

5. Ir a terapia implica riesgos para la salud mental

Hay quien teme la posibilidad de quedar con secuelas psicológicas por el hecho de ir a terapia y someterse a ciertas técnicas, como por ejemplo la hipnosis. Pero la investigación científica muestra que los casos en los que la terapia da paso a daños psicológicos significativos y persistentes son muy raros, y no debería existir peligro siempre que comprobemos que el profesional al que vamos tenga las acreditaciones adecuadas.

 

¿Buscas asistencia psicológica?

Si te interesa disponer de apoyo profesional a través de un proceso de psicoterapia, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos más de dos décadas ofreciendo nuestros servicios en Madrid, y actualmente también realizamos terapia online a través de videollamada. Además de atención psicológica para adultos, niños y adolescente, también contamos con servicios de psiquiatría, neuropsicología, terapia de pareja, logopedia y coaching.

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Referencias bibliográficas:

Campbell, L.F.; Norcross J.C.; Vasquez M.J.; Kaslow N.J. (2013). Recognition of psychotherapy effectiveness: the APA resolution. Psychotherapy. 50(1): pp. 98 – 101.
Colegio Oficial de Psicólogos de España. (2010). Código deontológico. Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogoFeixas, G. & Miró, M.T. (1998). Aproximaciones a la psicoterapia. Una introducción a los tratamientos psicológicos. Barcelona: Paidós. Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo.

Froggett, L. y Richards, B. (2002). Exploring the Bio-psychosocial. European Journal of Psychotherapy & Counselling, Vol. 5 (3). pp. 321 – 326. Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo.
López, M.; Laviana, M.; Fernández, L. et al. (2008). La lucha contra el estigma y la discriminación en salud mental. Una estrategia compleja basada en la información disponible. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 28(101): pp. 43 – 83. Por qué algunas personas rechazan ir al psicólogo

 

Las 7 habilidades del terapeuta más importantes

Las 7 habilidades del terapeuta más importantes

Las 7 habilidades del terapeuta más importantes. La calidad de los servicios de psicoterapia no dependen solamente de las acreditaciones y títulos del profesional. Si bien es indispensable tener una adecuada formación, hay otras aptitudes que es necesario desarrollar para atender bien a los pacientes. En este artículo veremos cuáles son estas habilidades del terapeuta.

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Las habilidades del psicoterapeuta más importantes para ayudar a las personas

Estas son varias de las habilidades más importantes que debe tener un psicoterapeuta. Se trata de aptitudes que se plasman en los aspectos prácticos del trabajo de los psicólogos que nos dedicamos a atender pacientes y ayudarles a superar problemas emocionales, comportamentales, en sus relaciones personales, etc.

1. Capacidad analítica

La capacidad analítica es fundamental, porque permite detectar patrones generales en el discurso y en los comportamientos observables en los pacientes. Es necesario no quedarse con la literalidad de lo que dicen los pacientes, e ir más allá contrastando diferentes fuentes de información, para así facilitar también que la propia persona que tiene problemas a superar sea capaz de entender mejor lo que le pasa, al apoyarse en la perspectiva de un profesional que no se limita a devolverle un punto de vista calcado al suyo.

2. Empatía

La profesión basada en ofrecer procesos psicoterapéuticos es eso, una profesión, pero ello no implica que el trato con los pacientes y clientes deba ser distante y ceñido a formalismos. Es importante saber mostrarnos empáticos con estas personas, porque esto es lo que hace que el flujo comunicativo fluya y parte de lo que motiva a las personas a implicarse en los objetivos terapéuticos.

3. Capacidad de escucha activa

La escucha activa es el hecho de saber escuchar con atención y además hacer saber que se está escuchando con atención. Esto facilita que los pacientes se expresen y sean capaces de hablar realmente de todo lo que les preocupa y lo que quieren conseguir, apostando por la honestidad.

4. Asertividad

La asertividad es la capacidad de mantener un equilibrio entre el respeto al interlocutor, por un lado, y el hecho de saber expresar ideas importantes a pesar de que puedan generar un cierto malestar inevitable, por el otro. En este sentido, los psicólogos deben ser asertivos y no tener miedo a poner en situaciones algo incómodas a la persona que acude a su consulta si eso le ayudará a progresar terapéuticamente, y teniendo en cuenta que las personas que buscan ayuda ya lo hacen asumiendo que van a tener que salir de su zona de confort.

5. Autocontrol

El autocontrol es necesario para mantener siempre un rol neutral y evitar las reacciones emocionales fuertes ante, por ejemplo, las muestras de hostilidad por parte de algunos pacientes con desajustes del estado de ánimo o trastornos de la personalidad.

6. Apertura a los puntos de vista

En psicoterapia lo más habitual es toparse con perspectivas muy diferentes a la propia, como es natural cuando se trabaja de manera cotidiana con personas que en muchos casos están muy sesgadas por sus experiencias extremas o por sus vivencias que les generan malestar. Sin embargo, los psicólogos deben aceptar esta disparidad de puntos de vista para no alienar a estas personas desde el principio y que puedan expresarse sin sentir que están siendo prejuzgadas.

7. Capacidad de formación continua

La profesión de la psicología orientada a la psicología exige de formarse de manera indefinida, ya que esta es una ciencia en la que constantemente se están realizando hallazgos, y por otro lado, las dinámicas comportamentales y relacionales van cambiando con el paso del tiempo, por lo que estos cambios deben plasmarse en el modo en el que se ayuda a los pacientes.

 

¿Buscas apoyo psicoterapéutico para superar tus problemas?

Si estás pensando en asistir a terapia psicológica para abordar algún problema que te esté afectando en tu día a día, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos contamos con más de dos décadas de trayectoria profesional y de experiencia en la atención psicoterapéutica de personas de todas las edades. Ofrecemos tanto psicoterapia como servicios de neuropsicología, logopedia, terapia de pareja y familiar, y psiquiatría, y las sesiones pueden ser tanto en formato presencial como online mediante videollamada.

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Referencias bibliográficas:

Campbell, L. F., Norcross, J. C., Vasquez, M. J., & Kaslow, N. J. (2013). Recognition of psychotherapy effectiveness: the APA resolution. Psychotherapy, 50(1), 98.
Feixas, G. & Miró, M.T. (1998). Aproximaciones a la psicoterapia. Una introducción a los tratamientos psicológicos. Barcelona: Paidós. Las 7 habilidades del terapeuta más importantes
Griffin, J.; Tyrrell, I. (2013). Human givens: The new approach to emotional health and clear thinking. Chalvington: H.G. Publishing. Las 7 habilidades del terapeuta más importantes
Norcross, J.C. (Ed.). (2002). Psychotherapy relationships that work. OUP.
Norfolk T., Birdi K., Patterson F. (2009). Developing therapeutic rapport: a training validation study. Quality in Primary Care, 17, pp. 99 – 106.
Wierzbicki, M.; Pekarik, G. (1993). A meta-analysis of psychotherapy dropout. Professional Psychology: Research and Practice, 24(2): pp. 190 – 195.

La relación entre salud física y salud psicológica

La relación entre salud física y salud psicológica

Sería un error creer que llevar un estilo de vida poco saludable no pasa factura en el bienestar emocional y psicológico en general. Del mismo modo, no cuidarse psicológicamente suele producir un desgaste físico importante a medio y largo plazo. En este artículo veremos a qué se debe esto, examinando la relación entre salud física y salud psicológica.

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La distinción entre mente y cuerpo es solo aparente

Quizás, la manera más sencilla de entender la naturaleza de la relación que hay entre la salud física y la salud psicológica es plantearnos que esa distinción es, en cierto sentido, una invención humana. Esto se debe a que no existen los cuerpos humanos vivos (es decir, con un cierto grado de salud) que a la vez no tengan una dimensión psicológica, y viceversa. Lo que ocurre es que la distinción entre el “cuerpo” y la “mente” nos resulta muy práctica en muchos casos, y en ciertas ocasiones es incluso necesaria, porque nuestro conocimiento de la realidad es limitado y nos vemos en la obligación de compartimentarla en conceptos aparentemente herméticos, pero que en realidad hacen referencia a fenómenos interconectados.

No existe una separación radical entre salud física y salud mental; en muchos aspectos, son parte de lo mismo. Eso significa, entre otras cosas, que los problemas de salud mental son, en parte, problemas de salud física, ya que tienen fundamentos en el cerebro o en el sistema nervioso en general.

Sin embargo, eso no significa que fijarnos en las alteraciones de funcionamiento del cuerpo que pueden ser observadas directamente a través de la medicina sea siempre la mejor forma de abordar las causas de un malestar. A veces, como en el caso de ciertos tipos de adicciones, centrarnos básicamente en la conducta es tan o más útil que estudiar el cerebro. Y en otras ocasiones, como ante casos de enfermedades neurológicas, el estudio de las lesiones específicas es muy importante para entender por qué las personas con esas patologías se comportan tal y como lo hacen.

 

¿Cómo se da la relación entre la salud psicológica y la salud física?

Estos son varios de los factores más importantes para entender las interconexiones que hay entre la salud física y la salud mental. Eso sí, hay muchos más.

El estrés facilita las inflamaciones

Experimentar estrés de vez en cuando no es malo de por sí; de hecho, forma parte del funcionamiento normal del cuerpo humano, y nos ayuda a adaptarnos a las exigencias del día a día. Pero como en todo, los excesos son malos. El hecho de sufrir altos niveles de estrés y de ansiedad hace que el cuerpo experimente un importante desgaste con el paso del tiempo a causa de la alteración en la liberación de hormonas (en el torrente sanguíneo) y de neurotransmisores (en el sistema nervioso). En situaciones así, el cuerpo reorienta sus prioridades a poder reaccionar cuento antes a los peligros a corto plazo, y deja de invertir recursos en lo demás, lo que nos permite sentirnos bien y tener salud a largo plazo. Esto hace que seamos más propensos a desarrollar procesos inflamatorios.

La inflamación del cerebro es una de las causas de la depresión

Varias investigaciones indican que las inflamaciones que afectan directa o indirectamente al cerebro hacen que suban mucho las probabilidades de empezar a expresar los síntomas propios de la depresión.

Los malos hábitos psicológicos generan problemas para dormir

Los trastornos de ansiedad, el estrés postraumático, las adicciones, la depresión… Son muchas las alteraciones psicopatológicas que producen problemas para dormir. Y la falta de sueño tiene un impacto directo en muchos aspectos de la salud física.

La ansiedad puede producir problemas de salud por bajo control de los impulsos o adicciones

Si sufrimos mucha ansiedad y no logramos gestionarla bien es posible que para combatir este malestar adoptemos hábitos dañinos para nuestro cuerpo. Por ejemplo, darnos atracones de comida, consumir drogas, arrancarnos la piel o los pelos, mordernos las uñas, etc.

El malestar físico continuado puede llevar a una mayor irritabilidad

Aspectos como el malestar físico por falta de sueño, las adicciones o ciertas infecciones que producen dolor hacen que sea más complicado lidiar con las relaciones personales, de manera que se tiene menos paciencia ante malentendidos, conversaciones no buscadas, etc. El impacto social de estas reacciones de tipo antisocial producen, muchas veces, mayor aislamiento.

La depresión se vincula con un estilo de vida sedentario

Las personas deprimidas que no están contando con ayuda profesional tienden a pasar su tiempo libre sin moverse de casa, y sin relacionarse demasiado con los demás.

 

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Referencias bibliográficas:

Almog, J. (2001) What am I? Descartes and the Mind-Body Problem. Oxford: Oxford University Press.
Baker, M.C. & Goetz, S. (2011), The Soul Hypothesis. Londres: Continuum
Lee, C.H. & Giuliani, F. (2019). The Role of Inflammation in Depression and Fatigue. Frontiers in Immunology, 10: 1696.

Fobia a las alturas: qué es y cómo se trata en terapia

Fobia a las alturas: qué es y cómo se trata en terapia

Fobia a las alturas: qué es y cómo se trata en terapia. La fobia a las alturas es uno de los trastornos de tipo fóbico más frecuentes, y se trata de un problema que merece tratamiento psicológico cuanto antes.

En este artículo veremos cuáles son las características, síntomas y formas de terapia usadas para superar esta psicopatología perteneciente a los trastornos de ansiedad.

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¿Qué es una fobia?

Las fobias son un tipo de trastornos de ansiedad, es decir, que forman parte del conjunto de psicopatologías en las que el problema está asociado a un patrón anómalo de activación de la respuesta ansiosa en determinadas situaciones. Es concreto, las fobias se caracterizan porque sus síntomas (de tipo ansioso, como ya hemos dicho) aparecen ante estímulos y contenidos mentales concretos y relativamente fáciles de identificar.

Esto último hace que en el ámbito de la psicología clínica y de la salud se hable de varios tipos de fobias, estableciendo una sub-clasificación de los problemas psicológicos de tipo fóbico, que a su vez quedan enmarcados en el concepto de “trastornos de ansiedad”. Así, existe la fobia a las agujas, la fobia a volar en avión, la fobia a los perros, etc. Sin embargo, en la mayoría de los casos lo único que cambia es aquello que produce la reacción fóbica, dado que casi todas las fobias tienen el mismo conjunto de síntomas (aunque existen diferencias individuales y no tienen por qué darse todas en todo individuo que desarrolle uno de estos trastornos).

¿Qué es la fobia a las alturas?

La fobia a las alturas es, tal y como indica su nombre, la fobia en la que el estímulo que lleva a la expresión de los síntomas es el hecho de estar cerca de un lugar alto con un claro desnivel cerca (que permita ver lo que hay abajo), ya sea real o vívidamente imaginado. Además, el grado de malestar, la subida repentina del nivel de ansiedad (con todos los procesos psicológicos y fisiológicos asociados) y los síntomas asociados a la fobia son lo suficientemente intensos que desgastan la calidad de vida de la persona que la sufre.

En cuanto a los síntomas de este tipo de fobia, son las habituales de este tipo de psicopatologías, y quedan enumeradas a continuación:

  • Aumento de la presión sanguínea.
  • Mareos y/o náuseas.
  • Problemas digestivos.
  • Respiración agitada y dificultosa.
  • Aumento de la tensión muscular.
  • Temblores.
  • Sudores fríos.
  • Impulso de abandonar el lugar y buscar rápidamente un sitio seguro.

Estos síntomas aparecen en cuestión de segundos o pocos minutos cuando la fobia empieza a manifestarse; por otro lado, también hay otros síntomas cuya presencia es más difusa y extendida en el tiempo, como la tendencia a evitar determinados lugares por el miedo a sufrir una crisis fóbica (dado que genera malestar y una cierta pérdida de control sobre el propio cuerpo que puede tener consecuencias indeseadas).

Por otro lado, cabe recordar que para que se trate de una fobia, es necesario que suponga un problema significativo que dañe la calidad de vida de la persona. Hay que tener en cuenta porque los seres humanos, en nuestra mayoría, estamos predispuestos a sentir angustia ante precipicios y lugares semejantes, debido a mecanismos innatos de adaptación al medio. Por ello, solo es fobia a las alturas si la ansiedad es muy alta y si aparece en situaciones en las que no se corre un peligro real de caer desde un lugar elevado.

 

¿Qué se hace en terapia?

Estos son los recursos terapéuticos más usados en psicoterapia para combatir la fobia a las alturas.

Reestructuración cognitiva

La reestructuración cognitiva es un conjunto de prácticas cuyo objetivo es hacer que el paciente se cuestione las creencias que ha interiorizado a pesar de que son problemáticas y actúan alimentando el trastorno. Se basa sobre todo en el diálogo y la reflexión.

Exposición controlada

En la exposición controlada, se crea una especie de plan de entrenamiento en el que el paciente se enfrenta, poco a poco y yendo de lo fácil a lo difícil, a aquello que le produce ansiedad. Se puede trabajar tanto con la imaginación vívida del estímulo fóbico como con realidad virtual o, si es posible, con el estímulo fóbico real.

Desensibilización sistemática

Es similar a la exposición controlada, pero en este caso se combina el hecho de facilitar que el paciente se enfrente a aquello que le da miedo, por un lado, con la realización de una serie de prácticas que inducen a un estado de relajación, por el otro. De este modo se solapan la experiencia de la relajación con el estímulo fóbico, haciendo que este último vaya perdiendo su potencial para hacer que el sistema nervioso quede muy activado súbitamente.

 

¿Buscas servicios de psicoterapia?

Si te interesa asistir a psicoterapia para superar la fobia a las alturas o cualquier otro tipo de trastorno psicológico, ponte en contacto con nosotros. Trabajamos ofreciendo sesiones presenciales y también terapia online, si así lo necesitas.

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Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
Stinson, F.S., Dawson, D.A., Chou, S.P. Smith, S. (2007). The epidemiology of DSM-IV specific phobia in the USA: results from the National Epidemiologic Survey on Alcohol and Related Conditions. Psychological Medicine, 37(7), pp. pp. 1047-1059. Fobia a las alturas: qué es y cómo se trata en terapia

Cavallo, V. (1998). International Handbook of Cognitive and Behavioural Treatments for Psychological Disorders. Pergamon. pp. 5 – 6. Fobia a las alturas: qué es y cómo se trata en terapia

Cómo reducir el tiempo que pasamos delante de pantallas

Cómo reducir el tiempo que pasamos delante de pantallas

¿Cómo reducir el tiempo que pasamos delante de pantallas? A medida que los dispositivos electrónicos con pantalla van siendo usados más y más por todas las generaciones, aparecen, a veces, problemas psicológicos asociados al uso que hacemos de estas tecnologías.

En concreto, es relativamente habitual que vengan a psicoterapia personas que pasan demasiado tiempo “enganchadas” a uno de estos aparatos,

¿Cómo abordar el problema de pasar mucho tiempo frente a la pantalla?

Estos son varios aspectos clave a tener en cuenta antes de abordar el problema de pasar demasiado tiempo frente a las pantallas.

1. El problema es el uso del dispositivo

Lo primero que hay que saber es que en la gran mayoría de los casos el problema en sí no es el uso de pantallas, sino el uso de determinados dispositivos electrónicos que tienen pantalla. Por ejemplo, el problema a abordar por parte de alguien que pasa demasiadas horas viendo el televisor no son los mismos que los de alguien que pasa casi todo su tiempo libre usando su smartphone.

2. Lo importante es lo que ocurre en el tiempo libre

Aquello que marca la diferencia, al menos en lo que respecta a la existencia de patrones de comportamiento disfuncionales, es el tiempo que se pasa haciendo uso de estos dispositivos electrónicos durante el tiempo libre. Esto es importante porque en la actualidad hay muchos puestos de trabajo que implican pasar más de 5 horas diarias frente a una pantalla; sin embargo, pasar meses realizando esas tareas no implica que exista una pérdida de control sobre los propios actos o una necesidad de estar siempre sometiéndonos al tipo de estímulos que nos llegan a través de una pantalla.

Eso sí, si el hecho de pasar mucho tiempo mirando a una pantalla en el trabajo causa dolencias físicas, entonces estamos hablando de un problema médico que debe ser abordado tanto desde la medicina como desde la ergonomía o, si no queda más remedio, cambiando por completo de trabajo.

3. Los hábitos de uso de los dispositivos con pantalla pueden ser modificados a cualquier edad

Hay personas que creen que una vez se ha pasado a una edad madura manteniendo un hábito dañino, esto no puede ser cambiado. Esto no es así; cualquier patrón de comportamiento puede ser modificado independientemente de la edad. Y la tendencia a pasar mucho tiempo frente a la pantalla no es una excepción.

 

Consejos a aplicar al día a día

Sigue estas pautas para aprender a reducir el tiempo que pasas frente a una pantalla en tu tiempo libre.

1. Créate un horario con momentos de descanso claros

Haz que el horario incluya “bloques” de actividades a realizar, con un tiempo limitado para todo lo que implique pasar más de un minuto mirando una pantalla. Esto te ayudará a que el tiempo no se te pase volando mientras haces uso del dispositivo electrónico en cuestión.

2. Desarrolla desencadenantes de la acción

Los desencadenantes de la acción son conexiones entre conceptos y experiencias, por un lado, y la idea de iniciar una acción concreta. Por ejemplo: “justo después de terminar de lavar los platos en la cocina, antes de las 16h, iré a mi estudio y seguiré trabajando”. Deben incorporar tanto referencias temporales como de lugar y de acción precedente. Anotar varios de estos elementos y memorizarlos te ayudará a no perder el tiempo ojeando tus redes sociales, viendo la televisión, etc.

3. Crea una hora límite para quedarte mirando una pantalla

Haz que nada de lo que hagas unas dos o tres horas antes de ir a dormir tenga que ver con mirar una pantalla más de un par de minutos. Haz que estos límites de tiempo sean muy claros e incluye una franja de tiempo previa en la que no deberías estar usando estos dispositivos pero en la que puedes hacerlo en casos excepcionales. Además, esto te ayudará a conciliar el sueño más fácilmente.

4. Detecta hábitos asociados al uso de pantallas y ponlos bajo control

Por ejemplo, algunas personas usan sus smartphones mientras comen, y ni siquiera se dan cuenta de que esto puede llegar a ser un problema (sobre todo si se come en compañía). Durante cuatro días, lleva contigo una libreta y ve anotando los momentos en los que usas estos dispositivos en tu día a día y las acciones o eventos asociados a esto. De este modo podrás prever situaciones que te “tentarán” y serás capaz de neutralizar su influencia detectando pensamientos que te vendrán a la mente y que constituyen una excusa para volver a los viejos hábitos de estar siempre mirando una pantalla.

 

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Si te interesa contar con asistencia psicológica o psicoterapia para superar determinados problemas y/o adoptar hábitos de vida que potencien tu bienestar emocional, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos dos décadas ayudando a las personas y nuestro equipo de profesionales está formado en áreas muy diversas: psicoterapia individual para personas de todas las edades, terapia de pareja o familiar, logopedia, psiquiatría y neuropsicología. Atendemos tanto de manera presencial, en nuestro centro situado en Madrid, como online mediante sesiones de videollamada.

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Referencias bibliográficas:

Gollwitzer, Peter & Brandstätter, Veronika. (1997). Implementation Intentions and Effective Goal Pursuit. First publ. in: Journal of Personality and Social Psychology 73 (1997), 1, pp. 186 – 199. 73. 10.1037/0022-3514.73.1.186. Cómo reducir el tiempo que pasamos delante de pantallas
Morgenstern, J. (2004). Time Management from the Inside Out: The Foolproof System for Taking Control of Your Schedule—and Your Life. Nueva York: Henry Holt/Owl Books.
Richard, W. (2008). Time Management: Proven Techniques for Making Every Minute Count. Adams Media. pp. 232 – 238.
Scott, H. y Clelland, H. (2019). Understanding Links Between Social Media Use, Sleep and Mental Health: Recent Progress and Current Challenges. Current Sleep Medicine Reports, 5(3), 141 – 149.
Stevens, R. G y Zhu, Y. (2015) Electric light, particularly at night, disrupts human circadian rhythmicity: is that a problem? Philosophical Transactions of the Royal Society B37020140120 http://doi.org/10.1098/rstb.2014.0120. Cómo reducir el tiempo que pasamos delante de pantallas
Unidad del Sueño, Ministerio de Sanidad, política social e igualdad. (2011). Estándares y recomendaciones de calidad y seguridad. Informes Estudios e investigación.

Cómo buscar apoyo psicológico de calidad

Cómo buscar apoyo psicologico de calidad

¿Cómo buscar apoyo psicológico de calidad? En la actualidad existe una amplia oferta de servicios especializados en varias formas de apoyo psicológico; gracias a la normalización del hecho de asistir a psicoterapia y de la aparición de la terapia online, es muy fácil encontrar gabinetes de psicología, clínicas y profesionales de la salud mental que ofrecen sus servicios para tratar problemas emocionales, cognitivos o comportamentales. Sin embargo, elegir decidiéndonos por una opción o por otra no resulta tan sencillo.

A continuación podrás leer varias ideas clave para saber cómo buscar apoyo psicológico teniendo en cuenta tus características y necesidades.

Nuestra Terapia Psicológica

5 ideas fundamentales sobre cómo buscar apoyo psicológico

Estos son diversos aspectos que debes tener en cuenta a la hora de buscar y seleccionar al profesional o equipo de profesionales que llevará tu caso. Aunque una vez se contacta con estos especialistas son ellos los que orientan y asesoran acerca del tipo de tratamiento y de expertos a los que recurrir, no está de más que ya desde el principio tengas unas nociones acerca de qué es lo que te conviene para ahorrar tiempo o incluso evitar estafas.

1. Infórmate entre la diferencia entre la psiquiatría y la psicoterapia

Muchas personas asumen que los psicólogos recetan psicofármacos para combatir los síntomas de los trastornos mentales, o que los psiquiatras basan su terapia en hablar con el paciente. Se trata de creencias que en el mejor de los casos son muy superficiales y, en el peor de los casos, son totalmente erróneas.

En resumen, un psiquiatra es un médico especializado en salud mental, y por ello su modelo de trabajo es el biomédico, buscando la intervención en los procesos biológicos y cerebrales que explican los problemas mentales; por el otro lado, el marco de trabajo del psicólogo no es el biomédico, sino el bio-psico-social, y no interviene en el funcionamiento del cerebro directamente, sino en los patrones de comportamiento y en los procesos mentales que pueden favorecer y mantener los problemas psicológicos. Por ello, los psicólogos no recetan fármacos, por ejemplo, sino que ofrecen psicoterapia, que es una especie de programa de entrenamiento en hábitos y ejercicios que permiten pensar, sentir y comportarse de una manera que favorece el bienestar y combate la expresión de trastornos psicológicos.

En cualquier caso, muchas veces los centros que ofrecen servicios en psiquiatría ofrecen también psicoterapia o viceversa, como es el caso de Avance Psicólogos.

2. Asegúrate de que eliges entre profesionales acreditados

Tanto los psicólogos como los psiquiatras necesitan estar titulados y acreditados para dar terapia. Esto significa que necesitan haber pasado y superado por el proceso de preparación universitaria de varios años, y también deben tener formación post-universitaria para especializarse. Un simple cursillo de unos pocos meses no acredita a nadie para ofrecer apoyo psicológico.

 

3. Mira en qué se especializa

El apoyo psicológico profesional tiene muchas facetas dependiendo del problema a tratar. En general, todas las formas de malestar que se consideran una psicopatología, como la depresión, las fobias, el estrés postraumático o el Trastorno Obsesivo-Compulsivo, son intervenidas por psicólogos del ámbito de la psicología clínica y sanitaria. Por otro lado, los problemas de tipo relacional, como las crisis de pareja o los conflictos familiares, pueden ser abordados por psicólogos expertos en estas áreas. Eso sí, a la práctica es frecuente encontrarse con psicólogos formados para ocuparse de varios de estos ámbitos, sobre todo si tienen muchos años de experiencia. Simplemente ten en cuenta que, por ejemplo, para ayudar a reforzar una relación de pareja no es indispensable contar con la ayuda de un psicólogo clínico.

4. Comprueba que hace uso de técnicas de eficacia científicamente probada

Como alguien sin formación en psicología, esto te puede resultar muy complejo, pero puedes tener en menta varias “señales de alerta” cuyo conocimiento te permitirá descartar gente que no ofrece soluciones reales. Por ejemplo, evita acudir a personas que te proponen soluciones basadas en conceptos de tipo místico o espiritual, como “alma”, “regresión a vidas pasadas”, etc. El apoyo psicológico interviene en fenómenos que si bien no son físicos, sí están ligados al mundo de lo material y lo objetivo, y por ello la terapia se basa en la investigación científica (del mismo modo en el que el movimiento del coche es objetivo a pesar de no ser algo que se pueda tocar).

5. Desconfía de las soluciones al instante

El apoyo psicológico no aporta soluciones inmediatas en cuestión de una sola sesión, sino que es necesario realizar sesiones durante varias semanas o meses. Eso sí, debería tener un final claro, con visitas posteriores de “chequeo” o revisión.

 

¿Estás buscando apoyo profesional en salud mental?

Si te interesa iniciar un proceso de terapia para superar problemas de tipo emocional, comportamental y/o cognitivo, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos 20 años atendiendo a pacientes, y en la actualidad realizamos sesiones en el formato presencial y también en el formato online, por videollamada. Además, cubrimos todos los ámbitos de la salud mental y el bienestar psicológico, ofreciendo tanto psicoterapia para personas de todas las edades como asistencia psiquiátrica, evaluación y rehabilitación neuropsicológica, logopedia, terapia de pareja, coaching, y más.

Nuestra Terapia Online

Referencias bibliográficas:

Abbott, J.A.M.; Klein, B. & Ciechomski, L. (2008). Best Practices in Online Therapy. Journal of Technology in Human Services, 26: pp. 360 – 375.
Colegio Oficial de Psicólogos de España. (2010). Código deontológico. Cómo buscar apoyo psicológico de calidad
Feixas, G. & Miró, M.T. (1998). Aproximaciones a la psicoterapia. Una introducción a los tratamientos psicológicos. Barcelona: Paidós.
Rees, C.S. & Haythornthwaite, S. (2011). Telepsychology and videoconferencing: Issues, opportunities and guidelines for psychologists. Australian Psychologist, https://doi.org/10.1080/00050060412331295108 Cómo buscar apoyo psicológico de calidad

Cómo ayudar a una persona que vive sola durante la pandemia

Cómo ayudar a una persona que vive sola durante la pandemia

Cómo ayudar a una persona que vive sola durante la pandemia. La situación de pandemia por coronavirus ha puesto encima de la mesa la necesidad de afrontar situaciones muy complicadas, tanto individualmente como socialmente. Algunas de ellas tienen que ver con el impacto psicológico de las consecuencias sanitarias del COVID-19, pero otras están relacionadas también con las medidas políticas adoptadas para evitar en la medida de lo posible los contagios de este agente patógeno.

El sentimiento de soledad está muy relacionado con esto, y en algunos puede ser una verdadera fuente de malestar psicológico. Por eso, en este artículo veremos consejos a seguir acerca de cómo ayudar a una persona que vive sola durante la pandemia haciendo en la medida de lo posible que pueda vivir bien sobre todo durante las semanas de confinamiento.

Nuestra Terapia Psicológica

 

Claves psicológicas para ayudar a una persona que vive sola durante la pandemia

Sigue estas pautas para dar apoyo a alguien que tiene que pasar la crisis por pandemia en soledad.

1. Mantén un canal de comunicación consistente

Para facilitar que exista un flujo de comunicación constante, lo mejor es dejar claro desde el principio cuál será el canal a través del cual se producirá el intercambio de mensajes (por medio escrito o audiovisual). Esto os animará a ambos a iniciar conversaciones.

2. No lo limitéis todo a las llamadas o las videollamadas

Si asumís que la única manera en la que os comunicaréis a distancia serán las llamadas o las videollamadas, lo más seguro es que habléis poco. Lo más recomendable para que sienta que cuenta con tu apoyo de manera constante es hacer que el intercambio de mensajes “por defecto” sea por medio escrito a través de plataformas de chat disponibles en smartphones y/o ordenadores, porque este es el formato que puede ser usado en cualquier momento y más sencillo de usar. De esta manera, hablaréis con más regularidad, porque escribir mensajes y no tener que responder en el momento requiere una menor inversión de atención y esfuerzo.

3. Si no hay medidas de confinamiento que lo impida, haced encuentros regulares

El hecho de saber que en determinado momento de la semana puede contar con tu presencia puede llegar a ser un factor psicológico de sentimiento de apoyo y/o protección importante desde el punto de vista de alguien que vive solo en un contexto complicado. De todas formas, es necesario que explicites que puede contar con tu ayuda más allá de estos momentos de “quedadas” planeadas como protocolo. Si no lo haces, es posible que no pida ayuda cuando lo necesite, sobre todo si tiene la percepción de que ya está siendo una fuente de molestias. Lo cual nos lleva al siguiente punto.

4. Háblale acerca de lo que te aporta

Es importante que sepa que aprecias su amistad y/o su compañía. De este modo se establece una reciprocidad que reforzará la relación y hará que esta dinámica de apoyo se pueda prolongar durante meses. De hecho, no está de más que busques su ayuda tú también, en aquello que pueda aportarte, aunque asegurándote de que no se lleva la percepción de que se trata de un chantaje emocional.

5. Si es una persona mayor, apóyala en tareas rutinarias para las que hay que salir

Ir a comprar al supermercado o a la tienda puede ser una fuente de estrés para la gente mayor y para quienes tienen enfermedades respiratorias o predisposición a desarrollarlas, además de entrañar un riesgo real de contagiarse. Ante esto, a poder ser ofrécete para ir en cierta horquilla horaria en un día a la semana; como hemos visto antes, calendarizar estas ayudas facilita que se prolonguen en el tiempo “por defecto”, sin necesidad de que la otra persona busque tu apoyo explícitamente cada vez.

 

¿Te interesa contar con ayuda psicoterapéutica?

Si notas que hay aspectos de tu día a día que te desbordan y necesitas ayuda psicoterapéutica, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos encontrarás un equipo de profesionales con más de dos décadas de trayectoria ayudando a las personas. Además de servicios de psicoterapia para adultos, niños y adolescentes, ofrecemos intervenciones en neuropsicología, psiquiatría, coaching, logopedia y más. Atendemos de manera presencial o mediante terapia online a través de videollamadas. Nuestro centro está en Madrid, barrio de Goya.

Nuestra Terapia Online

Referencias bibliográficas:

Cacioppo, J.; Hawkley, L. (2010). “Loneliness Matters: A Theorectical and Empirical Review of Consequences and Mechanisms”. Annals of Behavioral Medicine, 40(2): 218 – 227.
Harris, M. (2018). Solitud. Hacia una vida con sentido en un mundo frenético. Barcelona: Paidós.
Jaremka, L.M., Andridge, R.R., Fagundes, C.P., Alfano, C.M., Povoski, S.P., Lipari, A.M., Agnese, D.M., Arnold, M.W., Farrar, W.B., Yee, L.D. Carson III, W.E., Bekaii-Saab, T., Martin Jr, E.W., Schmidt, C.R., & Kiecolt-Glaser, J.K. (2014). Pain, depression, and fatigue: Loneliness as a longitudinal risk factor. Health Psychology, 38: pp. 1310 – 1317.
Zhou, X.; Sedikides, C.; Wildschut, T.; Gao, D. (2008). Counteracting Loneliness: On the Restorative Function of Nostalgia. Psychological Science, 19(10): 1023 – 1029.

7 habilidades sociales clave en el mundo laboral

7 habilidades sociales clave en el mundo laboral

7 habilidades sociales clave en el mundo laboral. El ámbito del trabajo se basa en mucho más que las aptitudes personales que nos permiten realizar la actividad fundamental en la que se basa nuestra profesión, sobre todo en el mundo de la empresa y de las organizaciones en general.

Es decir, que ser un buen contable es mucho más que saber realizar operaciones contables, ser buen arquitecto va más allá de realizar diseños interesantes y eficientes, ser buen chef es mucho más que saber cocinar bien y rápidamente, etc. En prácticamente toda actividad profesional median habilidades sociales que resultan fundamentales.

Precisamente por eso, en este artículo veremos cuáles son, desde el punto de vista de la Psicología, las habilidades sociales clave en el mundo laboral y por qué es importante desarrollarlas.

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Las habilidades sociales más importantes en el contexto laboral

Este es un resumen de las habilidades sociales más relevantes en el ámbito laboral, con las aptitudes personales que tienden a ser muy importantes en una gran variedad de puestos de trabajo.

1. Análisis del discurso

En este contexto, “discurso” significa cualquier mensaje de carácter verbal emitido de manera oral o escrita; por ello, saber leer entre líneas y analizar lo que expresan los demás más allá de la literalidad resulta fundamental tanto para interpretar correctamente las instrucciones como para transmitirlas y para comprender cómo funciona una organización.

2. Análisis del lenguaje no verbal

El análisis del lenguaje no verbal es una de las habilidades sociales que más se complementa con la anterior; en el mundo laboral, no hay que olvidar que los trabajadores y profesionales no son máquinas, y que los gestos y el todo de la voz revelan información valiosa.

3. Gestión de los conflictos

En el contexto laboral es habitual que aparezcan conflictos, aunque esto no tiene por qué ser malo si sabemos cómo gestionarlos. Y es que participar en un choque de intereses no es lo mismo que generar hostilidad o incluso ataques. Hay que asumir que es normal que varios individuos o colectivos no estén de acuerdo en algo, para poder buscar un territorio común y llegar a consensos a través de él.

4. Asertividad

La asertividad tiene que ver con no dejar sin expresar información valiosa por el miedo a si esta causa malestar, aunque haciéndolo a la vez que se muestra respeto por el interlocutor. Es decir, que las personas asertivas no se muerden la lengua en las cuestiones importantes que deben ser comunicadas.

 

5. Capacidad de liderazgo

Las habilidades de liderazgo son fundamentales en muchos puestos de trabajo en las que hay personas a nuestro cargo o a las que debemos supervisar. Hay que destacar que para liderar no hace falta ser un líder de manera explícita y oficial, sino que es suficiente con hacerlo en la práctica. Por ejemplo, es habitual ver líderes que lo son a pesar de ocupar el mismo “rango” que el resto de las personas a las que movilizan.

El liderazgo tiene que ver con comunicar y persuadir, pero también con ser capaz de adoptar una visión de conjunto acerca del funcionamiento y el potencial de un equipo o departamento.

6. Gestión de la ansiedad al hablar ante audiencias

Este podría parecer un aspecto banal, pero en realidad no lo es. La capacidad de expresarse con seguridad y de manera fluida frente a una audiencia de personas más o menos amplia tiene una repercusión significativa en las perspectivas laborales de muchas personas, dado que da más probabilidades de éxito en la presentación de proyectos y captación de fondos, en la posibilidad de crear programas de formación e intervención en empresas, en la formación de trabajadores, en la presentación de resultados frente a otros directivos, etc.

 

¿Buscas ayuda psicológica?

Si te interesa disponer de ayuda psicoterapéutica para superar problemas que te afectan en tu día a día, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales. En Avance Psicólogos disponemos de una trayectoria profesional de más de dos décadas y atendemos a personas de todas las edades, ofreciendo herramientas de gestión de emociones y de adopción de mejores hábitos desde los que afrontar los retos de la vida privada y del contexto profesional. Además de los servicios de psicoterapia trabajamos en los ámbitos de la terapia de pareja y la terapia familiar, la logopedia, la neuropsicología y la psiquiatría. Nos encontrarás en nuestro centro de psicología ubicado en Madrid, y también atendemos mediante terapia de pareja por videollamada.

Nuestra Terapia Online

Referencias bibliográficas:

Andrade, H. (2005). Comunicación organizacional interna: proceso, disciplina y técnica. Netbiblo.
Davis, J.; Millburn, P.; Murphy, T.; Woodhouse, M. (1992). Successful Team Building: How to Create Teams that Really Work. Londres: Kogan Page.
Hernández, L., Romero, M., González de Rivera, J.L., Rodríguez-Abuín, M.J. (1997). Dimensiones de estrés laboral: relaciones con psicopatología, reactividad al estrés y algunas variables orgánicas. Psiquis.
Laker, D.R.; Powell, J.L. (2011). The Differences between Hard and Soft Skills and Their Relative Impact on Training Transfer. Human Resource Development Quarterly. 22: pp. 111 – 122.
Petersen, M., Osmundsen, M., & Tooby, J. (2020, August 29). The Evolutionary Psychology of Conflict and the Functions of Falsehood.
Rojas, D. (1994). Técnicas de comunicación ejecutiva. McGraw-Hill Interamericana.
Schultz, D. P. Schultz, Sydney E. (2010). Psychology and work today : an introduction to industrial and organizational psychology. Upper Saddle River, N.J.: Prentice Hall.
Sprague, J., Stuart, D., & Bodary, D. (2015). The Speaker’s Handbook, Spiral bound Version. Cengage Learning.

6 buenos motivos para ir a terapia psicológica

6 buenos motivos para ir a terapia psicológica

6 buenos motivos para ir a terapia psicológica. La psicoterapia es mucho más que ir a desahogarse hablando de los problemas del día a día que nos hacen sufrir.
De hecho, no es eso en absoluto, sino más bien un programa de entrenamiento basado en el desarrollo de habilidades para gestionar mejor nuestra manera de comportarnos, de interactuar con los demás y de gestionar nuestras emociones y pensamientos de una manera constructiva.

Ahora bien… ¿cuáles son, exactamente, los motivos por los que merece la pena acudir al psicólogo y empezar con la psicoterapia? Veámoslo.

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Los motivos para ir a terapia más importantes

Estos son varios de los motivos de peso por los que, si en tu día a día experimentas alguna forma de malestar emocional o dificultad para afrontar los retos que te salen al paso, te conviene plantearte ir a psicoterapia.

 

1. Te hará tener más información sobre lo que te pasa

El simple hecho de entender mejor la naturaleza del problema que nos está afectando es una gran ayuda, y este es un beneficio del que se puede disponer ya desde las primeras sesiones de psicoterapia, cuando el psicólogo ha realizado la fase de exploración y análisis del problema. Por ejemplo, es una ventaja que perite desprenderse de miedos infundados que suelen aparecer en quienes sospechan que tienen un trastorno psicológico pero no saben exactamente qué les ocurre, lo que les lleva a imaginar situaciones terribles y muy pesimistas. Y por el otro lado, ayuda a no cargar con sentimientos de culpa basados en el desconocimiento acerca de los desencadenantes del problema a tratar; es habitual que los pacientes vayan a terapia creyendo que son culpables de todo lo que les pasa, pero la exploración psicológica les permite tomar consciencia de las variables ambientales y relacionales que les influyen sin darse cuenta.

2. Obtendrás un trato personalizado y adaptado a tu caso

La psicoterapia nunca se basa en el tipo de consejos genéricos y unidireccionales que te puedes encontrar en, por ejemplo, un libro de autoayuda. Esto es así porque la labor del psicólogo es siempre adaptada a cada caso particular, partiendo del análisis pormenorizado de lo que le ocurre a la persona que busca ayuda profesional y teniendo en cuenta sus hábitos y los contextos a los que se expone en su día a día. Esto permite ofrecer soluciones ajustadas a lo que vive cada persona y a sus propias características, y además, hace posible corregir sobre la marcha si en algún momento del proceso terapéutico se detecta que hay que cambiar de estrategia. Todo ello, claro está, de la mano de profesionales de la salud mental cualificados y formados en las técnicas más eficaces testadas científicamente.

3. Gracias a la terapia ganas en autonomía y libertad

El ir avanzando y progresando en los objetivos terapéuticos permite aprender a controlar las variables que causan el problema por el que se va a terapia. De este modo, el paciente va siendo cada vez más capaz de prevenir recaídas y de gestionar sus emociones sin la necesidad de seguir siempre las instrucciones del psicólogo.

4. Te servirá a reforzar tu autoestima

Por todo lo anterior, lo más habitual es que, de manera indirecta, la autoestima de los pacientes mejore, al ver que son capaces de ir progresando ante problemas que parecían imposibles de superar en un inicio. En otros casos, el mejorar la autoestima puede llegar a ser uno de los principales objetivos de la terapia, y esto se consigue ayudando a que el paciente vaya cuestionando creencias sobre sí mismo que son problemáticas y disfuncionales, así como llevándole a vivir experiencias que demuestren que estas no son ciertas.

5. Te permite abordar problemas que van más allá de ti

Como hemos adelantado antes, hay un componente de los problemas por los que las personas van a terapia que no están en su interior, sino en el modo en el que se exponen a ciertas situaciones. De hecho, uno de los ámbitos de trabajo más frecuentes de los psicólogos es la terapia de pareja, así como la terapia familiar. Abordar ciertos problemas interviniendo sobre varias personas a la vez ayuda a solucionar estas interacciones problemáticas o conflictivas y a la vez hace más difícil que se vuelva a recaer en ellas.

6. Se combina bien con la intervención de tipo médico

La psicoterapia ayuda a solucionar problemas derivados de una alteración que es en parte orgánica, basada en una enfermedad del cuerpo. Por ejemplo, el dolor crónico, un ictus cerebral, o un desajuste químico del cerebro que hace emerger enfermedades psiquiátricas o neurológicas. No hay que olvidar que junto con los síntomas de este tipo pueden aparecer alteraciones emocionales, o incluso inseguridades e incertidumbre acerca de cómo afrontar un reto de esas características. Además, la terapia permite ir dependiendo menos de la medicación de psicofármacos, al aprender a prevenir las crisis o brotes, y al contribuir a establecer hábitos de vida saludables y con los que es más fácil gestionar emociones.

 

¿Te interesa asistir a psicoterapia?

Si estás pensando en empezar un proceso de psicoterapia, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos encontrarás un equipo de profesionales de la salud mental con una trayectoria de más de 20 años; atendemos en las áreas de psicoterapia para pacientes de todas las edades, terapia familiar y de pareja, logopedia, coaching, neuropsicología y psiquiatría. Además, las sesiones pueden ser presenciales o bien online mediante videollamada.

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Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
Change, D.J. (2010). Empirical evidence on the use and effectiveness of telepsychiatry via videoconferencing: implications for forensic and correctional psychiatry. Soc Sci Med 71: pp. 1308 – 1315. 6 buenos motivos para ir a terapia psicológica
Huhn, M.; Tardy, M.; Spineli, L.M. (2014). Efficacy of Pharmacotherapy and Psychotherapy for Adult Psychiatric Disorders A Systematic Overview of Meta-analyses. JAMA Psychiatry, 71(6): pp. 706 – 715. 6 buenos motivos para ir a terapia psicológica

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