Psicología

personas altamente sensibles

Cuatro características de las Personas Altamente Sensibles

¿Qué significa ser una Persona Altamente sensible?

Muchas veces hablamos de que ciertas personas son demasiado susceptibles, o que se toman las cosas de manera desproporcionada, quizá estemos hablando de un rasgo de carácter que se define bajo el término Personas Altamente Sensibles.

En qué consiste la Alta Sensibilidad

A finales del siglo XX la psicóloga estadounidense Elaine Aron y su marido investigaron acerca de la reacción ante estímulos y descubrieron que ciertas personas son más reactivas que otras. A esto lo definieron como sensibilidad en el procesamiento sensorial. Así nace el término PAS, que implica un mayor grado de sensibilidad para las relaciones interpersonales y los estímulos, algunos de los cuales son imperceptibles para las personas que no son PAS.

PAS es un rasgo de la personalidad, no es una patología y no es un trastorno de ningún tipo, simplemente las personas altamente sensibles tienen un sistema neurosensorial más perceptivo y reactivo antes ciertos estímulos.

 

Cuatro características del PAS

Se estima que alrededor de un 15% de la población posee esta característica, que nada tiene que ver con la introversión. De hecho, la mayoría de las personas que muestran hipersensibilidad son muy empáticas y extrovertidas, simplemente el procesamiento de la información sensorial que reciben es más profundo o intenso porque poseen un sistema sensorial más desarrollado. El cerebro de las personas altamente sensibles tiene mayor activación en la amígdala (centro emocional) y lóbulo frontal (procesamiento de información).

 

1. Percepción sensorial muy fina o intensa

Las personas altamente sensibles poseen un sistema sensorial muy agudo lo que les permite matizar y captar un mayor número de sensaciones. No se manejan bien entre multitudes y les cuesta concentrarse en una tarea cuando hay varias tareas que realizar, lo que les crea estrés y ansiedad, por eso prefieren los trabajos en soledad porque es como más eficientes son.

 

2. Empatía y emocionalidad es otra característica.

Suelen percibir cambios emocionales en otras personas o en su entorno por muy sutiles que estos sean. Las personas con alta sensibilidad son muy empáticas y esto puede generarles conflictos pues necesitan aprender a ser asertivos y a veces esto les satura. Por su hipersensibilidad las cuestiones emocionales les afectan mucho, sobre todo con las personas con las que hay un vínculo emocional importante, esto les hace sentirse un poco incomprendidas, sufren por ser tan sensibles y puede dar la impresión de que se toman las cosas a la tremenda y son muy susceptibles ante las críticas.

 

3. Padecen saturación por estímulos que se manifiestan emocional y físicamente.

Debido a la cantidad de estímulos que reciben, este puede ser el motivo de sentirse incómodos ante los ruidos fuertes, luces u olores penetrantes. No se manejan bien entre multitudes y les cuesta concentrarse en una tarea cuando hay varias tareas que realizar, lo que les crea estrés y ansiedad, por eso prefieren los trabajos en soledad porque es como más eficientes son. La violencia o la acción trepidante en las películas no son de su agrado.

 

4. Tendencia a la reflexión y pensamiento profundo.

Como les cuesta concentrarse en una tarea cuando hay varias tareas que realizar, prefieren los trabajos en soledad porque es como más eficientes son. Son personas muy creativas y sensibles a las artes (música, pintura…) porque al percibir mayor cantidad de detalles, disfrutan mucho. Estas actividades artísticas son una gran vía de escape, puesto que pueden concentrarse en una tarea que además les motiva. Al ser muy creativos son capaces de tener una mente muy curiosa a la hora de buscar soluciones diferentes a los problemas que se van encontrando. Pero aunque prefieren actividades en soledad no son personas introvertidas.

 

La terapia ayuda a las personas PAS a conocerse mejor, a desarrollar la asertividad y a gestionar con mayor efectividad sus emociones.

Nuestra Terapia Psicológica

Si quieres saber más sobre PAS, en España existe una asociación con bastante información: https://www.asociacionpas.org/

Bibliografía:

  • Aron, Elaine. 1997. Sensory-processing sensitivity and its relation to introversion and emotionality
  • Aron, Elaine. 1999. The Highly Sensitive Person’s Workbook
  • El don de la sensibilidad; Elaine Aron. Ed. Obelisco.1ª edición 2006
ventajas clave terapia online

¿Funciona la terapia a distancia? Las 4 ventajas clave

La terapia a distancia es una de las modalidades terapéuticas que se está popularizando más rápidamente.

Esto está causado en buena parte por su propia naturaleza accesible: como hace más fácil contar con los servicios de los psicólogos, su uso se extiende mucho por esta nueva vía de acceso a la terapia.

Sin embargo, el hecho de que tenga diferencias claras con la terapia psicológica clásica (es decir, la presencial) hace que muchas personas que buscan ayuda profesional se pregunten si esta clase de intervención es eficaz, si sirve para tratar sus problemas.

En este artículo hablaremos justamente sobre este tema: ¿funciona la terapia psicológica a distancia? Para ello, empecemos definiendo qué es exactamente este tipo de servicio.

Qué es y qué no es la terapia a distancia

La terapia a distancia es una modalidad de psicoterapia en la que no hay necesidad que el terapeuta y el paciente se comuniquen compartiendo un mismo espacio, habitualmente el despacho del psicólogo. A la práctica, esto significa que utilizan un canal tecnológico para interactuar, gracias al uso de dispositivos electrónicos como el ordenador o la Tablet, por ejemplo.

Esta interacción se produce en tiempo real, tal y como transcurriría una conversación cara a cara, y suele hacer uso del micrófono y de la webcam o cámara de estos dispositivos.

Además, la conexión acostumbra a ser realizada mediante Internet; es por ello que la terapia a distancia suele ser llamada también “terapia online”.

Ventajas

Algunas de las ventajas que ofrece la terapia a distancia son las siguientes:

1. Ocupa menos tiempo

Como no hace falta dedicar tiempo a reunirse con el psicólogo, es mucho más fácil encajar en el horario las sesiones de terapia a distancia.

2. Es más accesible

Las personas con movilidad reducida que no pueden desplazarse o les costaría demasiado esfuerzo, pueden contar con servicios de asistencia psicológica sin mayores dificultades.

3. Se lleva a cabo en un espacio seguro

Cómo es posible hacer todas y cada una de las sesiones de terapia a distancia sin salir de casa, los pacientes se sienten en un entorno familiar y conocido, en el que se pueden relajar más y, a la vez, no preocuparse demasiado por mantener un perfil discreto.

4. Permite bajar los precios

Como consume menos recursos y no requiere de tanta logística, la terapia a distancia permite bajar el precio de las sesiones.

¿Funciona la psicoterapia a distancia?

Tal y como hemos visto, la terapia a distancia consiste fundamentalmente en psicoterapia online, en la que la única diferencia esencial con la psicoterapia presencial es el canal por el que se establece la comunicación entre el psicólogo y el paciente (si bien a causa de esto hay una serie beneficios a considerar).

Ahora bien… ¿son todo ventajas, o estas llegan a costa de disponer de un tipo de psicoterapia menos eficaz? Por lo que se sabe hoy en día, no, la terapia a distancia no es menos eficaz que la que se realiza presencialmente. Eso sí, hay que tener en cuenta ciertos matices que veremos a continuación.

En primer lugar… ¿Resulta sorprendente que las investigaciones que se han hecho hasta ahora señalen que la terapia a distancia no es menos eficaz que la presencial? En realidad, no.

Hay que tener en cuenta que el hecho de que este tipo de psicoterapia se realice a través de dispositivos electrónicos no cambia la esencia de la actividad que se está llevando a cabo entre el terapeuta y el paciente. Esta actividad se centra en la comunicación, y la comunicación no es algo que se vea limitado en un formato de terapia online en el que dos personas se ven y hablan en tiempo real.

Es verdad que las implicaciones de estar lejos de alguien y las de estar a un metro de distancia son distintas, pero en un contexto profesional en el que el contacto físico no es importante, esta diferencia se desvanece. A fin de cuentas, el hecho de hacer una videollamada no nos hace ver ni a la otra persona ni a la interacción como algo menos real.

Cuando se hace terapia online, lo único que importa es que se está teniendo un diálogo real en un contexto que no por ser digital resulta menos objetivo, material: no es algo que solo ocurra en nuestra cabeza y, por ejemplo, si un chiste que decimos como pacientes hace reír al psicólogo, el sentimiento de satisfacción no será menor que el que habría producido cara a cara, porque seremos conscientes de que ha sido una interacción verdadera, no artificial. En todo momento se es consciente de que al otro lado de la pantalla hay una persona de carne y hueso.

Sin embargo, como decíamos, hay matices. Cuando se investiga acerca de la eficacia de la psicoterapia, se hace distinguiendo entre los tipos de problemas que presentan los pacientes: algo que funciona para el trastorno bipolar puede no funcionar para el tratamiento de la ansiedad.

Por eso, si bien en general la eficacia de la terapia online cuenta con respaldo científico, hay casos concretos en los que sí se puede ver limitada. Por ejemplo en el caso de que se quiera tratar una fobia mediante la técnica de la exposición con Realidad Virtual, para hacer esto es necesario utilizar unos instrumentos que están disponibles en el centro de psicología, pero no en casa del paciente.

En definitiva, hay que saber qué necesidades presenta el paciente para determinar cuáles son las técnicas y herramientas a usar, y en una minoría de las ocasiones existirán problemas para combinar esos materiales con el tipo de terapia. En cualquier caso, si se prevén estos problemas, el equipo de psicólogos avisa por adelantado sobre qué forma de asistencia terapéutica conviene más.

Nuestra Terapia Online

 

Referencias bibliográficas:

Change, P.M. (2011). Effectiveness of cybertherapy in mental health: a critical appraisal. Stud Health Technol Inform 167: pp. 3 – 8.
Change, D.J. (2010). Empirical evidence on the use and effectiveness of telepsychiatry via videoconferencing: implications for forensic and correctional psychiatry. Soc Sci Med 71: pp. 1308 – 1315.
González-Peña, P., Torres, R., Del Barrio, V., y Olmedo, M. (2017). Uso de la tecnología en la práctica psicológica en España. Infocop.

habilidades sociales que se pueden entrenar

14 habilidades sociales que se pueden entrenar

El comportamiento humano es sorprendentemente adaptable, y eso hace que, si nos lo proponemos, seamos capaces de dominar aptitudes muy útiles. Por mucho que cuando nos sentimos mal mostremos una tendencia a pensar de manera pesimista que nunca cambiaremos para mejor, esto no tiene por qué ser así, podemos mejorar nuestras habilidades sociales.

En este artículo, por ejemplo, veremos una serie de habilidades sociales que se pueden entrenar si las entrenamos de manera regular a través de nuestros hábitos.

Varias habilidades sociales que se pueden entrenar

Las habilidades sociales dan forma a buena parte de lo que ocurre en nuestras vidas. Nos afectan a la hora de hacer amigos, a la hora de encontrar trabajo e incluso a la hora de argumentar, convencer y quejarnos por las injusticias que nos puedan ocurrir a lo largo de los años. Además, afectan indirectamente a nuestra autoestima.

Por eso, reforzar las habilidades sociales es una de las áreas de trabajo más importantes en buena parte de las sesiones de terapia que realizan los psicólogos, tanto en casos en los casos en los que hay trastornos diagnosticados como en los que no los hay. El modo en el que interactuamos con los demás puede, por sí solo, hacer que nuestra calidad de vida mejore o empeore significativamente.

Así pues, si te interesa saber cómo mejorar en este conjunto de aptitudes, sigue leyendo; en las próximas líneas encontrarás varios ejemplos de habilidades sociales que se pueden entrenar, y consejos sobre cómo hacerlo.

1. Escucha activa

La escucha activa es el conjunto de conductas por las que se expresa interés y reacción emocional ante lo que explica la otra persona. Por sí solo, este elemento psicológico tan sencillo es la mitad de lo que significa tener buenas habilidades sociales, porque sirve de poco escuchar si no parece que escuchamos.

Aprender a tener una buena escucha activa propicia conversaciones significativas en las que la otra persona no se siente presionada para dejar de hablar.

2. Asertividad

La asertividad es la capacidad de comunicar todo lo que queremos comunicar, sin miedo a las posibles reacciones negativas por parte de los interlocutores y a la vez respetándolos y manteniendo las buenas formas. Se trata de tener en cuenta la necesidad de que haya un equilibrio entre los intereses del otro y los intereses de uno mismo.

Para potenciar la asertividad no es algo que se consiga de la noche a la mañana, pero es totalmente posible si buscamos formas honestas de expresarnos pero sin que parezcan una acusación. Contar con asistencia profesional por parte de psicólogos ayuda mucho a reforzar esta habilidad social.

3. Contacto visual

Puede parecer una tontería, pero el simple hecho de mirar a los ojos a la otra persona hace que la comunicación sea mucho más fluida y que ofrezcamos una imagen mucho mejor, expresando seguridad en uno mismo.

Para conseguirlo, trata de tener en cuenta el tiempo que pasas sin establecer contacto visual y redúcelo progresivamente hasta que te acostumbres a mirar a los ojos de manera espontánea. Esto es mejor que tener como objetivo pasar mucho tiempo mirando a los ojos, dado que esto puede resultar artificial y generarte aún más nervios.

4. Gestionar el sentido del ridículo

El sentido del ridículo puede ser un verdadero obstáculo a la hora de interactuar con desconocidos o con gente a la que conocemos poco. El miedo a quedar mal o a exponernos a silencios incómodos lleva al aislamiento a mucha gente.

Sin embargo, lo cierto es que es muy complicado realizar acciones que sean por sí mismas motivo para quedar en ridículo: en la mayoría de los casos, la actitud que uno tiene a la hora de comportarse y de demostrar seguridad en uno mismo determina de qué manera valoran lo que hacemos. Una misma acción puede ser vista como algo ridículo o como algo admirable dependiendo del modo en el que expresemos autoestima y seguridad: por ejemplo, intentar hacer malabares en una fiesta (de manera no profesional) y fallar la mayor parte de las veces.

5. Regular la ira

La ira puede hacer que realicemos acciones que nos perjudican a nosotros y a los demás.

Nadie gana si, por ejemplo, reaccionamos con mucho enfado cuando nuestra pareja ha tenido un día muy malo y llega a casa con mal humos, contestando de malas maneras cuando hacemos preguntas normales. Hay que saber leer la situación y comprender el contexto en el que otra persona se muestra hostil. Además, incluso cuando la actitud del otro no sea nada justificable, normalmente adoptar su mismo estado de ánimo es totalmente contraproducente.

Realizar ejercicios de Inteligencia Emocional nos ayuda a entrenar esta habilidad social.

6. Expresar afecto

Esta es otra de las habilidades sociales más importantes que podemos entrenar en nuestro día a día. De poco sirve querer o sentir aprecio por una persona si esta no lo sabe.

Para ello, hay que superar autoconceptos demasiado rígidos según los cuales nuestra identidad se caracteriza por el distanciamiento y la frialdad en las relaciones personales.

7. Saber enseñar

En muchas de nuestras interacciones sociales, deberemos instruir o formar a otras personas, aunque sea de una manera no formal. Por ejemplo, es lo que pasa al ayudar a nuestro hijo o sobrino a estudiar, al enseñar a nuestra madre a usar un ordenador, al explicar un procedimiento a un alumno de universidad que hace un trabajo en grupo con nosotros, etc.

Para ello, hay que acostumbrarse a no dar por sentado que todo el mundo sabe lo que nosotros sabemos, y tener paciencia.

8. Pedir perdón de manera honesta

Nadie es perfecto, y debemos admitir nuestros errores para reparar relaciones. Por eso, una de las habilidades sociales que podemos entrenar y que resultan más importantes es la capacidad de disculparse. Negar nuestras equivocaciones, a la larga, ni siquiera sirve para proteger nuestra autoestima, ya que nos aleja de los demás y favorece el aislamiento.

Para acostumbrarse a hacerlo, lo más recomendable es pensar cuál es la idea principal a comunicar, pensar en fórmulas que podrían ser interpretadas como una excusa para evitar no caer en ellas, y expresar esa idea de la manera más espontánea posible teniendo en cuenta lo anterior y ofreciendo disposición para reparar el daño.

9. Pedir ayuda

Tener demasiado orgullo como para pedir ayuda es siempre una mala idea. Ni siquiera es algo que nos permita aprender mejor, pues probablemente hará que nos quede un sabor amargo al intentar hacer aquello para lo que no estamos preparados, haciendo que tiremos la toalla de un modo innecesariamente pesimista.

Para entrenar esta habilidad social, lo mejor que puedes hacer es revisar tu autoestima y tu autoconcepto y cuestionarte si es razonable perseguir como objetivo una versión de ti tan idealizada.

Las personas autosuficientes no existen.

10. Liderazgo

No todo el mundo es igualmente bueno liderando en general, pero todo el mundo es capaz de liderar en contextos específicos. Incluso si eres una persona tímida, lo más probable es que puedas aprender a ser líder en trabajos relacionados con tu área de especialización.

11. Persuasión

Gran parte del impacto emocional que tiene lo que decimos no depende del contenido de lo comunicado, sino de su forma. Encontrar las fórmulas lingüísticas adecuadas para expresar una idea ayuda mucho a convencer, y esto es algo que se puede entrenar parándonos a pensar sobre las diferentes alternativas de las que disponemos para expresar algo.

12. Control del lenguaje no verbal

Comunicar una actitud cercana y abierta es importante para que los demás actúen en consecuencia cuando se relacionan con nosotros. Para esto, es buena idea grabarse en vídeo hablando o dando un discurso, y centrarse en cambiar elementos de la comunicación no verbal que sugieren distanciamiento o desconfianza.

13. Capacidad de crear objetivos colectivos

Esta habilidad social es muy útil para cohesionar grupos y para finalizar disputas. Consiste en la capacidad de entender las motivaciones de los demás y encontrar puntos en común, y se puede hacer si no damos por supuesto que las personas quieren solamente lo que dicen querer. Por ejemplo, tras haber discutido, una de las motivaciones que suelen tener las partes enfrenadas es no dar la imagen de haber sido derrotada.

14. Demostraciones de fiabilidad

Es importante que los demás sean conscientes de las cosas que hacemos en beneficio de sus intereses. La falsa modestia de hacer cosas por los demás sin que estas lo sepan no lleva a ningún lado y pasa factura a nivel de frustración y cansancio.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Schloss, P.J.; Schloss, C.N.; Wood, C.E.; Wendy S. (1986). A Critical Review of Social Skills Research with Behaviorally Disordered Students. Behavioral Disorders. 12(1): pp. 1 – 14.
Bosch, S. & Hixson, M.D. (2004). The Final Piece to a Complete Science of Behavior: Behavior Development and Behavioral Cusps. The Behavior Analyst Today, 5(3), pp. 244 – 254.

Cómo disfrutar de más tiempo de calidad con tus hijos

Cómo disfrutar de más tiempo de calidad con tus hijos

Es importante disfrutar de más tiempo con tus hijos. La conciliación familiar es uno de los aspectos actuales más problemáticos del estilo de vida en España. Específicamente, los problemas para disponer de tiempo que pasar con los hijos e hijas durante su infancia y adolescencia suelen causar malestar, y en muchos casos, además, problemas en las dinámicas familiares y en la crianza de los más jóvenes de la casa.

Si eres una de las personas que tienen esta clase de problemas, sigue leyendo, porque en este artículo veremos una serie de consejos prácticos para saber cómo gozar de tiempo de calidad con tus hijos.

¿Por qué es importante pasar tiempo juntos?

La crianza y la educación de los pequeños de la casa conforman un elemento crucial para su correcto desarrollo psicológico. No solo eso, sino que la falta de tiempo juntos suele traer, a largo plazo, distanciamiento y problemas de comunicación, algo cuyos efectos negativos sobre la relación paterno-filial o materno-filial llega a notarse en ocasiones incluso cuando los hijos llegan a la edad adulta.

De esta forma, al pasar tiempo con tus hijos, no solo les estarás sirviendo como referente y como figura de protección y cariño con la que es fácil establecer un vínculo emocional mediante el apego; además, tendrán a alguien con quien compartir sus miedos y preocupaciones, solventar dudas, y abrirse con honestidad sobre temas que les generan inseguridades. Todo lo que es más importante en cuanto a la educación no reglada, en definitiva.

Consejos para disfrutar de tiempo de calidad con tus hijos

Uno de los aspectos que se suele olvidar acerca de la crianza y la educación de los hijos es que si no se siguen pautas claras de planificación del tiempo, lo más probable es que no se pase mucho tiempo significativo con ellos, más allá de algunos intentos esporádicos.

El día a día está lleno de distracciones y de exigencias que generan cansancio, y es por eso que cuando hay tiempo en el que no hay algo urgente que hacer, es muy probable que permanezcamos “por defecto” manteniendo una actitud pasiva, algo que no exija tomar la iniciativa.

Por ejemplo, si terminamos de rellenar unos documentos en el ordenador, la opción por defecto es distraerse con contenidos de Internet. O, si solemos comer con el televisor entendido, al terminar es posible que nos quedemos viendo el telenoticias sin tener ni que cambiar de canal.

Por eso, sobre todo si no existe este hábito, hay que hacer esfuerzos conscientes por pasar tiempo juntos. Empezar suele ser lo más complicado porque si no estamos acostumbrados a hacerlo, estos acercamientos son percibidos como una rareza, algo ante lo cual hay que posicionarse mostrando algún tipo de reacción emocional; pero una vez ya es visto como algo normal, estos ratos del día surgen de manera mucho más espontánea.

Así pues, veamos varias prácticas y hábitos que puedes incorporar a tu día a día para poder disponer de más tiempo con tus hijos, sobre todo si tienen hasta 18 años.

1. Cread rutinas semanales

Es bueno crearse la costumbre de, sin necesidad de proponerlo, hacer cada semana una serie de salidas a lugares que gusten tanto a padres y madres como a los hijos. Por ejemplo, escapadas a la montaña, salidas a un museo, excursiones, etc.

En esta clase de contextos llenos de ocio y situaciones estimulantes resulta muy fácil crear vínculos comunicativos fluidos que puedan mantenerse durante el resto de la semana.

Además, de esta forma tendréis usa serie de experiencias compartidas sobre las que poder hablar, rememorar juntos, etc.

2. Limita tu ocio a solas

Está claro que todo el mundo merece tiempo a solas, pero ten cuidado de que esta clase de aficiones o hábitos no estén absorbiendo todo tu tiempo libre. Esto no solo te aislará; además, probablemente empeorará tu salud.

3. Asegúrate de tener tiempo con tu pareja

Gestionar bien el tiempo que pasas con tus hijos implica gestionar bien el tiempo que pasas con tu pareja, si tienes. De otro modo, solo experimentaréis frustración por manteneros atados siempre a una solución intermedia, en la que no existe verdadera intimidad.

Recuerda que lo importante es tener tiempo de calidad junto a los pequeños, no tiempo juntos en un sentido literal.

4. Comprende sus gustos y aficiones

Incluso si tus hijos son muy pequeños, te sorprenderá saber que, en el fondo, pueden tener intereses similares a los que tienes tú (en parte, por genética).

Por eso, cuando os comuniquéis, párate a analizar qué es exactamente lo que les gusta a hacer y busca elementos en común contigo. Recuerda que no es necesario que vuestras aficiones coincidan exactamente, sino que tengan elementos similares o una disciplina que las explique a ambas.

Por ejemplo, si le gusta jugar a la peonza y a ti te interesa la física, puedes enseñarle trucos o mecánicas similares pero con otros objetos. Si le gustan los perros y los gatos y a ti te gustan los animales, muéstrale tus conocimientos sobre criaturas exóticas que nunca ha visto, etc.

5. Si son pequeños, juega con ellos

En la primera etapa de la infancia, en la que la socialización más habitual de los pequeños aún no se realiza entre ellos y los niños o niñas de su edad, es importante que juguéis juntos. Usado los juguetes para crear narraciones interesantes, y deja que el pequeño participe en el desarrollo de la historia.

6. Si tienes varios hijos, dedica tiempo a cada uno por separado

Sobre todo si hay una diferencia de edad significativa entre los hermanos o si son muy pequeños, es importante que pases tiempo a solas con cada uno de ellos, y no siempre juntos. De esta manera podrán expresarse y actuar de una manera más libre y honesta.

Nuestra Terapia Infantil

Referencias bibliográficas:

Cinamon, R. Gali; Rich, Y. (2002). Gender Differences in the Importance of Work and Family Roles: Implications for Work–Family Conflict. Sex Roles. 47 (11–12): pp. 531 – 541.
Cuddy, A., Fiske, S. y Glick, P. (2004). When professionals become mothers, warmth doesn’t cut the ice. Journal of Social Issues, 60, 4: pp. 701 – 718.
Moen, P.; Yu, Y. (2000). Effective Work/Life Strategies: Working Couples, Work Conditions, Gender, and Life Quality. Social Problems – SOC PROBL 47: pp. 291-326.

libros de psicología

Libros de psicología

Los libros de psicología son uno de los mejores recursos de los que puedes disponer para aprender acerca de todo tipo de temas relacionados con la mente humana. Y es que gracias al hábito de la lectura, los ratos de ocio pueden convertirse, a la vez, en actividades de crecimiento personal y de adquisición de cultura… siempre que demos con las obras adecuadas.

Por eso, en este artículo veremos una selección de libros de psicología recomendados para todas aquellas personas interesadas en conocer mejor qué nos lleva a pensar, sentir y actuar tal y como lo hacemos.

Libros de psicología recomendados

Aquí encontrarás una selección de libros de psicología que cubre ámbitos muy variados de esta ciencia: la toma de decisiones y la racionalidad, las relaciones sociales, las creencias erróneas más extendidas sobre la mente humana, el nexo entre el cerebro y la mente, etc. Todos ellos pueden saciar la curiosidad de cualquier persona que busque obras de divulgación centradas en lo psicológico.

 

1. Pensar rápido, pensar despacio (Daniel Kahneman)

Este es uno de los libros de divulgación más influyentes del ámbito de la psicología, y no es para menos. Escrito por Daniel Kahneman, Premio Nobel en Ciencias Económicas, en sus páginas quedan explicadas la mayor parte de las investigaciones llevadas a cabo por el autor y por Amos Tversky acerca de los sesgos cognitivos y los límites de la racionalidad.

Aquí quedan descritos dos sistemas de pensamiento que utilizamos normalmente: el Sistema 1, rápido, intuitivo y superficial; y el Sistema 2, exhaustivo, lento y que requiere concentración y esfuerzo. A partir de estos dos tipos de procesos mentales, Kahneman muestra de qué manera percibimos y procesamos de manera diferente vivencias del día a día, poniendo como ejemplos experimentos psicológicos de sorprendentes resultados.

2. El error de Descartes (António Damásio)

Este es uno de los grandes clásicos de la literatura sobre psicología, y lo es por una buena razón. La habilidad de António Damásio a la hora de ligar temas tratados por la ciencia con temas abordados por la psicología hace que sus reflexiones sean especialmente interesantes, porque no se limitan a describir; también inspiran.

En este libro, el autor se centra en un tema central de la psicología: la relación entre la mente y el cuerpo. Para Damásio, cometemos un error al asumir que ambas cosas son fenómenos separados, y muestra por qué es recomendable modificar nuestra concepción de lo mental para que pase a formar parte del reino de los procesos naturales, tal y como lo son la reproducción, la alimentación, etc.

3. La tabla rasa (Steven Pinker)

Steven Pinker es uno de los principales divulgadores de los temas estudiados por la psicología evolucionista, perspectiva que investiga acerca de las propensiones psicológicas que hemos heredado genéticamente de nuestros ancestros. En este libro, una de sus obras más famosas, Pinker explica por qué es falaz pensar que los seres humanos nacemos sin tendencias innatas, sin potencialidades diferentes a las del resto de seres humanos. Dicho de otro modo: nos habla acerca del modo en el que la selección natural y otros mecanismos de la evolución biológica han ido tallando nuestras mentes para llegar a ser tal y como somos.

4. La vida secreta de la mente (Mariano Sigman)

Normalmente, podemos observar la capa más superficial de nuestro comportamiento y de nuestras emociones. Pero… ¿qué pasa en nuestro interior cuando soñamos, cuando tomamos una decisión o cuando nos enfadamos?

Este libro de psicología y neuropsicología escrito por Mariano Sigman da un repaso a los procesos cerebrales que dan origen a lo mental. Una obra muy interesante para comprender que hasta el estado psicológico más simple se apoya detrás de una gran complejidad creada a partir de células nerviosas interactuando entre sí.

5. 50 grandes mitos de la psicología popular (varios autores)

Aunque no todo el mundo llegue a estudiar la carrera de Psicología en la universidad, todo el mundo desarrolla creencias acerca de cómo piensa, siente y actúa el ser humano. Este libro es perfecto para cuestionar aquellas creencias extendidas por toda la sociedad que resultan ser parcial o totalmente falsas. Además, está magníficamente documentado e incluye secciones divididas por temáticas.

6. Por qué mentimos… en especial a nosotros mismos (Dan Ariely)

Dan Ariely es conocido por sus investigaciones acerca del comportamiento irracional y la toma de decisiones a partir de las emociones y los sentimientos.
En este interesante libro, el autor se centra en lo que nos lleva a mentir en unas ocasiones y a no hacerlo en otras, mostrándonos que muchas veces seguimos criterios que están muy alejados de la razón.

7. Psicológicamente Hablando: un recorrido por las maravillas de la mente (varios autores)

Esta obra resulta especialmente recomendable para quienes busquen libros de psicología que sirvan para introducirse en este tema por primera vez, aprendiendo sobre los aspectos más investigados y sorprendentes sobre la mente humana. Entre sus páginas aparecen temas muy variados, que van desde el modo en el que procesamos las imágenes hasta nuestra manera de atribuir intenciones a los demás, pasando por estudios realizados acerca de procesos psicológicos inconscientes.

8. Influencia (Robert Cialdini)

La obra que llevó a la fama internacional a Robert Cialdini es uno de los libros de psicología más prácticos que existen, porque se centra en un ámbito de nuestras vidas que nos influye día a día: nuestra capacidad de persuadir a los demás. Se trata de un título especialmente recomendado para quienes trabajen en marketing, publicidad y comunicación, aunque sus enseñanzas pueden ser aprovechadas por todo el mundo.

 

Nuestra Terapia Psicológica

¿Es efectiva la psicoterapia online?

¿Es efectiva la psicoterapia online?

¿Es efectiva la psicoterapia online?. La psicoterapia online es un recurso muy útil para miles de personas que la utilizan como modalidad de asistencia al psicólogo por defecto. La opción de poder contar con servicios de asistencia psicológica a distancia hace la terapia mucho más accesible.

Ahora bien… ¿Es efectiva la psicoterapia online? Veamos cuáles son sus características y lo que se sabe acerca de su efectividad en el tratamiento de los trastornos.

¿Cuáles son las características de la psicoterapia online?

En primer lugar, veamos cuáles son las características básicas de la terapia online.

La principal diferencia entre la terapia psicológica clásica y la psicoterapia online es que en la segunda no existe la necesidad de que el psicólogo y el paciente estén en la misma habitación. Esto es así porque en vez de compartir un espacio en común, ambos se sirven de dispositivos electrónicos para mantener una conexión en tiempo real.

De esta manera, utilizando tablets, PCs o portátiles, ambas partes transmiten información verbal y no verbal que la otra persona puede ver al mismo o tiempo en el que esas imágenes y sonidos son emitidos.

Esto significa que a pesar de que el psicólogo y el paciente no están cara a cara, prácticamente no se pierde información por el camino, porque actualmente las soluciones tecnológicas permiten captar casi todo o que ocurre frente a la pantalla.

La eficacia de la psicoterapia online: ¿funciona bien?

Ahora que ya hemos visto la información básica acerca de la psicoterapia online, es hora de abordar la cuestión de si funciona igual de bien a la hora de ayudar a los pacientes a mejorar.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cuando se evalúa la eficacia de los diferentes tipos de tratamiento psicológico, se evalúan sus efectos dependiendo del trastorno diagnosticado y de los síntomas que presentan los pacientes en general. Por eso, si determinado tratamiento funciona, eso no significa que vaya a funcionar en otro tipo de problemas.

Ahora bien, esto ocurre al evaluar diferentes tipos de tratamientos, dado que es natural que distintos métodos produzcan diferentes resultados ante problemas distintos. Sin embargo, la diferencia entre la psicoterapia online y la psicoterapia presencial no es de método; es posible aplicar casi cualquier técnica psicológica tanto estando cara a cara como mediante una conexión digital. Lo que cambia, en este caso, es el canal.

Es por eso que por lo que se ha investigado hasta ahora, la psicoterapia online parece ofrecer la misma eficacia que las clásicas sesiones en las que de visita el despacho del psicólogo: simplemente, las diferencias no son tan significativas como para que los pacientes reaccionen de un modo muy diferente a las técnicas utilizadas por los profesionales de la salud mental.

En definitiva, si hay aspectos distintos entre la psicoterapia online y la presencial, estos son cuantitativas, no cualitativas, dado que todos los elementos presentes en la intervención psicológica cara a cara están también presentes en la intervención psicológica por videollamada.

Ahora bien, sí hay un matiz que merece la pena tener presente. La psicoterapia online funciona bien, entre otras cosas, porque permite que los pacientes reciban asistencia psicológica estando en su casa (si así lo quieren). Esto, para muchas personas, supone una ventaja muy importante, dado que no es lo mismo abrirse y sincerarse sobre sus problemas en el despacho de un psicólogo que hacerlo en un entorno familiar en el que uno se siente más seguro.

Además, el hecho de que no sea necesario desplazarse y entrar en el gabinete o centro de psicología también aporta un extra de confidencialidad, algo que algunas personas valoran positivamente a pesar de que ir al psicólogo está cada vez más normalizado.

Otras ventajas

Tal y como hemos visto, la psicoterapia online sí funciona, entre otras cosas porque en la mayoría de los casos el hecho de que el psicólogo y el paciente no estén en un mismo lugar no obliga a modificar las técnicas terapéuticas utilizadas. Hay algunas excepciones, como es el caso de la terapia de exposición con realidad virtual (en el que es necesario utilizar un equipamiento que incluye un visor similar a unas gafas especiales), pero en general las diferentes estrategias usadas en terapia se basan en la comunicación verbal y no verbal.

Por otro lado, la psicoterapia online ofrece dos ventajas muy relevantes que influyen directamente en el transcurso de las sesiones: ofrece la posibilidad de sentirse en un lugar seguro, y también propicia que los pacientes se sientan en un ambiente más discreto en el que su anonimidad queda preservada (la conexión queda establecida a través de un canal seguro de Internet).

Sin embargo, además de estos beneficios, la terapia online también cuenta con estas otras ventajas:

  • No requiere desplazamientos.
  • Es accesible para las personas con movilidad reducida.
  • Permite bajar el precio de las sesiones por su menor coste para los profesionales.
  • Es más fácil hacer encajar las sesiones en el horario.

Nuestra Terapia Online

Referencias bibliográficas:

  • Change, D. (2008). The Effectiveness of Telemental Health Applications. Canadian Journal of Psychiatry 53: pp. 769 – 778.
  • Change, D.J. (2010). Empirical evidence on the use and effectiveness of telepsychiatry via videoconferencing: implications for forensic and correctional psychiatry. Soc Sci Med 71: pp. 1308 – 1315.
  • González-Peña, P., Torres, R., Del Barrio, V., y Olmedo, M. (2017). Uso de la tecnología en la práctica psicológica en España. Infocop.
  • Suler, J. (2000). Psychotherapy in cyberspace: A 5 dimensional model of online and computer-mediated psychotherapy. CyberPsychology & Behavior. 3(2): 151 – 160.
Cómo mejorar las habilidades sociales

¿Cómo mejorar las habilidades sociales con un psicólogo?

En este artículo, descubriremos cómo mejorar las habilidades sociales con un psicólogo. La psicología no solo se encarga de ofrecer tratamiento a las personas con trastornos psicológicos; también pueden ayudar a personas con problemas más variados. Y entre estos problemas, uno de los más frecuentes es el que tiene que ver con la falta de habilidades sociales.

Si sigues leyendo, verás el modo en el que los psicólogos ofrecen asistencia psicológica para mejorar las habilidades sociales y gozar de mejores dotes al conversar, conocer gente, etc.

Nuestra Terapia Psicológica

Cómo mejorar las habilidades sociales con un psicólogo

Estas son varias de las formas en las que los psicólogos ayudan a mejorar las habilidades sociales de los pacientes que lo necesitan. Eso sí, hay que tener en cuenta que la intervención se adapta a cada caso particular, y como no hay dos personas iguales, hay aspectos de la terapia que pueden variar.

1. Mejora de la autoestima

Este es uno de los aspectos más importantes de la intervención psicológica, porque afecta a muchas otras áreas de la vida, y el ámbito social es uno de los más dañados.

Los problemas por baja autoestima generan inseguridades constantes tanto en las conversaciones en el momento en el que estas suceden, como a la hora de plantearse salir a relacionarse con más gente.

En estos casos, la propia ansiedad causada por la creencia de que vamos a hacer el ridículo obstaculiza nuestros intentos por sociabilizar, y se crea un efecto psicológico llamado “profecía auto-cumplida”: el miedo a que suceda algo hace aumentar significativamente de que esa situación temida ocurra.

Por eso, ayudar al paciente a que mejore su nivel de autoestima suele ser uno de los objetivos de la psicoterapia cuando se quiere intervenir en una gran variedad de problemas y alteraciones mentales.

¿Cómo se consigue esto? Para confrontar al paciente con el hecho de que tiene mucho más potencial de lo que cree, se utiliza una técnica llamada reestructuración cognitiva. Esta consiste fundamentalmente en hacer que el paciente ponga a prueba sus creencias más profundas, las más ligadas con su sentido de la identidad, para que así vea que hay muchos casos en los que estas se muestran totalmente irracionales y separadas de la realidad.

2. Asimilación de los fracasos

Otra manera en la que es posible mejorar en habilidades sociales gracias a la ayuda profesional de los psicoterapeutas es aprender a asimilar los pequeños fracasos o momentos incómodos en las conversaciones y las interacciones con los demás.

Y es que muchos de los problemas en las relaciones sociales surgen cuando hay unas expectativas demasiado irreales acerca de cómo deben ser. Idealizar las dotes conversacionales de los demás o asumir que los diálogos de la gente normal se parecen a los guiones de las películas pasa factura a quienes ven cómo lo que ellos hacen se aleja mucho de esa versión idealizada de la comunicación humana. Produce frustración, mina la autoestima, y genera la tendencia a creer que hacemos el ridículo cada vez que hay una pausa demasiado larga, una equivocación en el uso de las palabras, etc.

Mejorar en habilidades sociales significa también tener claro que en las interacciones con los demás lo normal son los errores y los fallos al hablar, algo que resulta tan común que ni reparamos en ello cuando son otros quienes caen en eso.

En definitiva, en las sesiones con el psicólogo se usan una serie de procedimientos para que el paciente sea consciente de que estos fallos forman parte intrínseca de las relaciones humanas.

3. Relativización de la importancia de lo que los demás crean sobre uno mismo

En las sesiones de intervención psicológica también se promueve que el paciente deje de obsesionarse con lo que los demás puedan pensar sobre él. El perderle el miedo a hacer el ridículo, incluso a hacer el ridículo voluntariamente si es necesario, es muy importante. Y también lo es aprender que el sentido del ridículo es algo muy relativo: depende sobre todo del grado en el que uno mismo manifiesta estar incómodo comportándose de cierta manera.

Dos personas haciendo lo mismo pueden ser percibidas de manera muy diferente dependiendo del grado de seguridad en uno mismo que demuestren; de hecho, alguien que se comporte de manera extraña o llamativa puede ser valorada positivamente si demuestra no avergonzarse de ello incluso siendo consciente de que es un comportamiento que llama la atención.

4. Exposición a más relaciones sociales

Los problemas de ansiedad en contextos sociales (o en la anticipación de estos) se trabajan siguiendo un programa de exposición a aquellas situaciones que la persona tema: primero proponiendo retos relativamente fáciles, luego un poco más difíciles, y así progresivamente, siguiendo una curva de dificultad ascendente.

La clave está en proponer tareas en las que la persona se sienta lo suficientemente incómoda y tensa como para que, al cumplir el objetivo, se experimente la mejora, la progresión, pero sin que se sienta tan mal que tire la toalla y le coja miedo a ese procedimiento.

De esta manera, en cuestión de unas pocas semanas es posible ver cómo alguien que al principio de la intervención psicológica sentía un miedo paralizante al hablar con desconocidos, pasa a desenvolverse con solvencia en las relaciones sociales.

5. Creación de rutinas

Otro de los recursos más útiles de la terapia psicológica para mejorar las habilidades sociales es el establecimiento de rutinas pactadas entre el paciente y el psicólogo. El profesional aconseja cuál debe ser la frecuencia y la duración de las situaciones en las que hay relaciones sociales, dependiendo del grado en el que el paciente ha progresado. También se tiene en cuenta el grado de familiaridad con las personas con las que hay que comunicarse: no es lo mismo hablar con un primo segundo que se ve dos veces al año que con un completo desconocido.

De esta manera, se crean rutinas que mantienen al paciente en una situación de constante aprendizaje, entrenándolo para ir acostumbrándose a afrontar estas interacciones de una manera espontánea.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Angélico, A.P.; Crippa, J.A.S.; Louriero, S.R. (2013). Social Anxiety Disorder and Social Skills: A Critical Review of the Literature. International Journal of Behavioral Consultation and Therapy. 7 (4): pp. 16 – 33.
O’Donohue, W. (2003). Psychological Skills Training: Issues and Controversies. The Behavior Analyst Today, 4 (3), pp. 331 – 335
Takeo, D. (2001). The Anatomy of Self: The Individual Versus Society. Kodansha International.

como conseguir nuevo trabajo

¿Cómo conseguir un nuevo trabajo? 12 claves fundamentales

Cómo conseguir un nuevo trabajo no es fácil. Ser capaz de encontrar un trabajo basado en una actividad que nos guste puede llegar a determinar gran parte de las experiencias positivas o negativas que viviremos. Sin embargo, este hecho va de la mano de una realidad incómoda: encontrar trabajo no es algo que se enseñe en las escuelas y universidades antes de lanzarse al mercado laboral.

En este artículo encontrarás una serie de consejos y claves psicológicas para saber cómo conseguir un nuevo trabajo, con algunos ejemplos para que sea fácil aplicar estas ideas.

¿Cómo conseguir un nuevo trabajo?

Está claro que no podemos controlar totalmente si vamos a pasar un proceso de selección de personal o no, pero si nos lo proponemos y sabemos qué hacer, es posible mejorar nuestras probabilidades de éxito. En las siguientes líneas puedes ver varios consejos acerca de cómo conseguir un nuevo trabajo aplicando estrategias eficaces a tu búsqueda de un empleo.

1. Define tus metas

Por mucho que pueda parecer que no lanzarse a buscar trabajo inmediatamente es perder el tiempo, es importante hacerlo solo cuando tengas claros tus objetivos. Esto no solo hará disminuir el riesgo de encontrarte trabajando en algo que no te gusta; además, te dotará de mayor seguridad en lo que haces, y esto se notará tanto en las entrevistas de trabajo como en tu manera de rendir en el ámbito profesional una vez hayas accedido al puesto.

2. Ten en cuenta tus recursos

La búsqueda de un nuevo trabajo puede ser un proceso que dure semanas o incluso algunos meses, dependiendo de tus preferencias y de tu situación. Por eso, haz cálculos sobre tus posibilidades económicas y el tiempo con el que dispones.

3. Ten claras tus fortalezas y debilidades

Merece la pena que sepas en qué aspectos destacas más, y en cuáles te hace falta aprender más o seguir entrenándote. Esto te ayudará a encontrar las estrategias de búsqueda de empleo que mejor se adapten a tus características.

4. Plantéate el tipo de autonomía que buscas en tu trabajo

No hay que olvidar que hay mucho campo más allá del trabajo por cuenta ajena: también es posible auto-emplearse. Tomar esta decisión es muy importante, porque cada una de estas dos opciones definirá tu manera de conseguir un nuevo trabajo.

En general, si sientes que te falta experiencia y dinero, lo más probable es que trabajar con un sueldo como empleado o empleada de una empresa te compense más, pero considera los pros y los contras de cada posibilidad.

5. Si quieres que te contraten, elige bien el canal para comunicarlo

Hay que ser cuidadosos a la hora de presentar tu candidatura para conseguir trabajo. No inundes con mails y currículums a una misma empresa, elige el canal que tengan habilitado para ello (no lo hagas por canales menos importantes, como el chat de su página de Facebook), y manda una sola vez tu candidatura. Si te interesa mucho ese lugar y no te corresponden, deja pasar unos meses antes de volver a ponerte en contacto con ellos.

6. Realiza acciones por orden de prioridad

Establece una lista de nichos profesionales en los que te gustaría trabajar, y céntrate en los que más te importan. Muchas veces, la desorganización en este aspecto hace que nos volvamos demasiado dispersos y que las oportunidades nos lleguen desde ofertas de empleo que no nos interesan tanto, mientras que desatendemos otras oportunidades más interesantes sin ni siquiera explorarlas.

7. Cuida la imagen y la organización de tu CV

Si has optado por intentar que te contraten empresas, cuida mucho tu CV. Piensa que la mayoría de profesionales de selección de personal no tienen por qué leerse todos los currículums que reciben, y si les llega uno que es incómodo de leer, es probable que en cuanto lean algo que no encaja con lo que buscan, pasen a otro candidato.

Los currículums estéticamente atrayentes, por así decirlo, nos vuelven más propensos a que nos den “segundas oportunidades”, porque la lectura del CV es fluida y cómoda y seguir indagando en nuestro perfil no se siente como una pérdida de tiempo.

Así pues, asegúrate de que este documento contiene información dividida en bloques temáticos fáciles de identificar y de localizar en un vistazo, y expresa solo lo más importante, con los datos más relevantes al inicio de cada sección.

8. Cuida mucho la redacción

Es muy importante que tanto el CV como la carta de presentación o los posibles correos que mandes a potenciales socios e inversores tengan una buena ortografía y un uso correcto de la gramática. De lo contrario, estarás dando una mala imagen que en muchos sectores suele resultar inaceptable, sobre todo para trabajos cualificados.

9. Cuida tu imagen personal

Del mismo modo en el que la estética y el diseño de tu CV importan, cuida tu aspecto. Esto no significa que lleves trajes o vestidos elegantes, claro; simplemente evita dar un aspecto dejado, y adecua tu vestimenta al tipo de organización que vas a visitar, apostando por lo formal en unos casos y por lo natural en otros.

10. Practica la escucha activa

Esto te servirá en contextos muy diferentes a medida que avances casillas en la búsqueda de empleo: entrevistas personales, rondas de inversores, etc. La idea es no solo tratar de convencer emitiendo información, sino también aprender en tiempo real acerca de las expectativas y las necesidades de quienes pueden hacer posible que accedamos al tipo de trabajo que nos interesa.

11. Busca maneras de compensar tus defectos o hacer de ellos oportunidades

Todo el mundo tiene defectos, pero eso no tiene por qué significar que estemos predestinados a no encontrar trabajo en algo que nos guste. Simplemente, piensa en cómo hacer que no interfieran en tu trabajo, ya sea aprendiendo nuevas formas de trabajar o eligiendo estrategias en las que esos fallos no tengan un impacto significativo en tu rendimiento y en tu relación con los demás.

12. Aprende a controlar el estrés

Saber gestionar el estrés y la ansiedad de la búsqueda de empleo es clave para aumentar tus probabilidades de éxito y evitar que tu salud y calidad de vida sufran demasiado desgaste. Para ello, te puede resultar muy útil acudir a sesiones de psicoterapia: en la consulta del psicólogo, los pacientes reciben entrenamiento orientado a regular sus estados emocionales y a limitar el poder que los nervios tienen sobre uno mismo.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Lock, E.A., & Latham, G.P. (1990). A theory of goal setting and task performance. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.
Peeters, M. A., Van Tuijl, H. F., Rutte, C. G., & Reymen, I. M. (2006). Personality and team performance: a meta‐analysis. European Journal of Personality: Published for the European Association of Personality Psychology, 20(5), 377-396.

normas y limites

5 claves para establecer normas y límites en la infancia

Es muy común en terapia encontrar familias que acuden a consulta porque la situación familiar con los hijos les desborda, les altera y se sienten incapaces de hacer seguir una serie de normas que a menudo se van incumpliendo, llevando la convivencia a una situación incontrolada. El establecimiento de normas y de límites en casa, esenciales para que la convivencia en familia sea armoniosa y tranquila. Precisan de las claves para establecer normas y límites en la infancia

Qué son las normas

La convivencia en sociedad hace imprescindible el aceptar una serie de normas para que ésta sea posible. Las normas no son más que unas reglas que se aprueban de modo conjunto entre los miembros de una comunidad para el buen funcionamiento de esa comunidad. Es cierto que no todas las personas tenemos las mismas normas en nuestro núcleo de convivencia, por ejemplo: una familia puede establecer la norma de no poner los pies en el sofá y otras no creen necesario establecer esa norma. Así podemos entender que no todas las normas son iguales para todos.

Diferencia entre norma y límite

Los límites son normas que no se puede rebasar y que tienen también una penalización a nivel social. Muchas tienen relación con el comportamiento en sociedad. No se modifican, son constructos que se establecen sin discusión, son una prohibición clara. Por ejemplo: no agredir a otra persona física o verbalmente; no pedir las cosas gritando y sin respeto…etc. Son generalmente normas que rigen en sociedad y que van a penalizar si se incumplen también en otros contextos sociales.La importancia de establecer normas y límites para tus hijos

5 claves para establecer normas en casa

 

1. Deben ser realistas.

Cuando establecemos una norma, no puede ser imposible de realizar y tiene que estar ajustada a la edad y madurez de los niños. Además, deben cumplirse por todos los miembros de una familia, no sirve que unos las tengan que cumplir y otros miembros no.

 

2. Conviene que sean claras.

Cuando establecemos una norma tiene que haber un feedback, es decir, tenemos que saber que la norma se ha entendido, qué es lo que se espera de nuestros hijos y cual será la consecuencia de ser incumplida.

 

3. Deben ser despersonalizadas.

Cuando establecemos una norma no juzgamos a la persona sino al acto o al comportamiento que se demuestra, de esta manera evitamos etiquetas que bajan la autoestima. Por ejemplo: eres malo, lo cambiamos por te estás comportando mal.

 

4. Tienen que ser sólidas

La aplicación de la norma debe ser siempre la misma, no dependen de nuestro estado de ánimo en ese momento ni del contexto en el que estemos. Si se incumple una norma debe aplicarse la consecuencia para que ésta funcione y finalmente se interiorice.

 

5. Se pueden negociar

Algunas normas se pueden negociar dentro del núcleo familiar, aunque sean impuestas, es interesante que se negocien y se modifiquen en función de las necesidades de los niños, de su desarrollo y su nivel de madurez. Así se pueden hablar entre todos y llegar a acuerdos que mejoran la confianza entre los miembros de la familia. Si bien en la etapa infantil apenas hay negociación en las normas, durante la adolescencia es más habitual negociarlas y también es importante tener claro cual será la consecuencia de incumplirlas.

 

Por qué son útiles las normas y límites

Establecer normas y límites es importante porque, por una parte, a nivel personal, nos ayudan a manejar las situaciones de frustración y nos preparan para la convivencia; y por otra parte, dan seguridad en la etapa infantil y adolescente,  permiten desarrollarse libremente dentro de ese entorno seguro por estar acotado, mejorando la autoestima, la empatía y en general las habilidades sociales.

Nuestra Terapia Infantil

Bibliografía:

  • Blanch, R. Mª.: Las pautas, las normas y los límites en la escuela infantil. Aula infantil, nº 9
  • Ramos-Paúl, R. y Torres Cardona, L. (2007): Normas y límites. Madrid: El País S.L.
  • Romero, E., Villar, P., Luengo, M.A., Gómez-Fraguela, J.A y Robles, Z. (2013). EmPeCemos. Programa para la intervención en los problemas de conducta infantiles. Madrid: TEA Ediciones.
  • Setting Limits: Helping Children Learn Self-Regulation (2005). PBS.www.pbs.org/wholechild/parents/building.html
Hábitos para prevenir los trastornos psicológicos

10 hábitos para prevenir trastornos psicológicos

Nadie está predestinado a experimentar un trastorno psicológico. Si bien es cierto que a lo largo de la vida es probable entrar en alguna fase en la que la salud mental se ve comprometida (por crisis familiares, enfermedad, etc.), lo cierto es que hay mucho que podemos hacer para evitar en la medida de lo posible la aparición de estas alteraciones psicológicas. En este artículo vamos a ver 10 hábitos para prevenir trastornos psicológicos, y además explicaremos varias maneras de incorporarlos a tu vida de una manera consistente.

Hábitos para prevenir trastornos psicológicos

Estas son varias de las rutinas que puedes seguir para prevenir la aparición de trastornos. Muchas de ellas tienen que ver con prevenir la ansiedad, un elemento psicológico que aparece en la mayoría de trastornos mentales.

1. No consumas drogas

Este es, posiblemente, el hábito más eficaz para evitar tener problemas en lo relativo a tu salud mental: alejarse de las drogas todo lo posible. Incluyendo el alcohol y el cannabis, que si bien en ciertos entornos gozan de buena imagen (a pesar de que la venta de lo segundo esté prohibido en la mayoría de países), también tienen serias repercusiones psicológicas y son capaces de generar dependencia.

Son muchos los estudios que indican que el consumo de drogas aumentan mucho el riesgo de empezar a manifestar trastornos de tipo psicótico, e incluso si estos síntomas no aparecen, la adicción suelen venir acompañada de alteraciones mentales muy negativas para la salud.

Por cierto, que una droga sea considerada un producto “natural” tampoco es excusa. Hay muchas cosas que a pesar de ser consumidas sin procesarlas demasiado pueden llegar a dañar mucho el funcionamiento del organismo.

2. Duerme bien

Dormir permite que nuestro sistema nervioso se repare y se prepare para un nuevo día en el que deberemos gastar energía y concentrarnos. Acostumbrarse a no tener las horas de sueño necesarias nos perjudica de dos formas: empeora nuestro estado de salud de manera directa, y nos predispone a tomar sustancias que pueden agravar la situación.

3. Haz ejercicio moderado

Practica ejercicio o algún deporte cada dos o tres días, durante más o menos una hora. Esto no solo servirá para ponerte en forma: además, te activará y te proporcionará un contexto en el que desconectar y descargar tensiones.

El hábito de practicar deporte a menudo resulta especialmente eficaz para prevenir los trastornos de ansiedad.

4. Organiza bien tu tiempo

No organizarse bien puede aumentar el riesgo de que empiecen a manifestarse trastornos mentales, porque genera picos de estrés y de ansiedad, y muchas veces nos lleva a aislarnos por falta de tiempo para estar con más gente. Lo cual nos lleva al siguiente consejo

5. Cuida tu vida social

Relacionarnos con los demás no solo sirve para pasar el rato, obtener información y contar con ayuda cuando la pedimos. También tiene un efecto en el funcionamiento de nuestros procesos mentales.

Y es que el aislamiento resultante de pasar mucho tiempo a solas propicia la rumiación, la frustración, sedentarismo, y en general no nos aporta referentes externos para saber en qué momento nuestra salud mental empieza a declinar.

6. Mantén tu mente activada

Es importante que te plantees metas psicológicamente estimulante, objetivos que te obliguen a salir de tu zona de confort. Los hábitos de vida caracterizados por la monotonía hacen que nos estanquemos, mientras que mantener más actividad nos permite reforzar la calidad de nuestras capacidades cognitivas: memorizar, razonar, comunicarnos, etc.

7. Acude a profesionales cuando haga falta

Puede parecer obvio, pero para prevenir trastornos mentales, es importante disponer de la determinación para ir al psicólogo en cuando empezamos a notar que algo no va bien. Postergarlo tan solo empeorará la situación, en muchos casos.

8. Come bien

Otro aspecto básico de la salud mental es que el modo en el que nos sentimos física y psicológicamente depende de la materia prima que le aportamos a nuestro organismo.

Asegúrate de comer bien y de disponer de todos los nutrientes necesarios. De este modo t cuerpo no sufrirá para llegar a los objetivos relacionados con las demandas del día a día (madrugar, llegar al trabajo, concentrarse en una tarea, etc.) algo que podría resultar en un estado psicológico descompensado (un trastorno de ansiedad, baja autoestima por no alcanzar las metas, etc.).

9. Haz escapadas a la naturaleza

Este es otro de esos hábitos para prevenir trastornos mentales que tienen que ver con la importancia de desconectar de nuestras preocupaciones y obsesiones.

Pasear por entornos naturales nos ayuda a dejar de prestarles atención a ciertos pensamientos persistentes y que nos pueden inducir a estados de estrés. La naturaleza nos invita a perdernos en el aquí y el ahora, en el mundo de las sensaciones, algo que se parece mucho a lo que ocurre al meditar.

10. Aprende a no compararte con los demás

Las personas que están constantemente comparándose con los otros tienen más posibilidades de sufrir a causa de inseguridades, baja autoestima, etc. Hay que acostumbrarse a adoptar un punto de vida distanciado y neutral, que no sea presa de la desesperación por agradar a todo el mundo o por encajar en los cánones de lo bello o lo popular.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders. Arlington, VA: American Psychiatric Association.
  • de Weerth, C. (2017). Do bacteria shape our development? Crosstalk between intestinal microbiota and HPA axis. Neuroscience & Biobehavioral Reviews. 83: 458–471. 
  • Jeronimus et al. (2016). Neuroticism’s prospective association with mental disorders halves after adjustment for baseline symptoms and psychiatric history, but the adjusted association hardly decays with time: a meta-analysis on 59 longitudinal/prospective studies with 443 313 participants». Psychological Medicine 46 (14): pp. 2883 – 2906.
  • Öhman, A. (2000). Fear and anxiety: Evolutionary, cognitive, and clinical perspectives. In Lewis M, Haviland-Jones JM (eds.). Handbook of emotions. New York: The Guilford Press. pp. 573–93. 
  • Weston, D.; Morrison, K. (2001). A multidimensional meta-analysis of treatments for depression, panic, and generalized anxiety disorder: An empirical examination of the status of empirically supported therapies. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 69 (6): 875–899.

 

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