Psicoanálisis-Psicodinámica

¿Qué es la Terapia Psicodinám
La Terapia Psicodinámica deriva de la Terapia Psicoanalítica y se caracteriza por plantear una evolución en el tratamiento, al centrarse en aspectos más concretos y puntuales de la vida presente del paciente y al adquirir un enfoque de terapia más breve y dinámico que el psicoanálisis.

La Terapia Psicodinámica se basa en la teoría de que al llevar al consciente lo que en principio guarda el inconsciente, se resuelven los conflictos, traumas y problemas que pueden estar generando sufrimiento.

Diferencias entre la psicoterapia y el psicoanálisis

diferencias entre psicología y psicoanálisis

¿Cuáles son las diferencias entre la psicoterapia y el psicoanálisis? En la cultura popular, dentro del término “psicología” se agrupan muchas corrientes teóricas, prácticas y filosóficas que tienen poco que ver entre sí. Es por eso que, actualmente, se distingue entre la psicoterapia y el psicoanálisis, dos ámbitos con su propia manera de definir la relación terapeuta-paciente y el tipo de problema psicológico a abordar.

Nuestra Terapia Psicológica

En este artículo veremos cuáles son exactamente las diferencias entre las sesiones de psicoanálisis y las de psicoterapia, con explicaciones resumidas acerca de cada una de ellas.

Las principales diferencias entre la psicoterapia y el psicoanálisis

Estas son las claves para distinguir entre la psicoterapia y el psicoanálisis, dos conceptos que a menudo son confundidos.

1. Tienen diferentes orígenes

Tanto la psicoterapia como el psicoanálisis surgen aproximadamente a finales del siglo XIX e inicios del XX, pero lo hicieron a partir de planteamientos diferentes.

El psicoanálisis aparece de la mano de Sigmund Freud, que inspirado en los trabajos del médico Josef Breuer y Jean-Martin Charcot, planteó unas sesiones terapéuticas centradas en el fenómeno de lo inconsciente, aquellos procesos mentales que ocurren en nosotros sin que nos demos cuenta. De este modo, para Freud aquello en lo que debe intervenir el psicoanalista son fenómenos que él describía como impulsos psíquicos expresados en forma de símbolos y de conceptos que, en ocasiones, se manifiestan en nuestro comportamiento objetivo de manera automática, al margen de nuestra voluntad (por ejemplo, al estar hablando y sustituir una palabra por otra que en esa frase no tiene sentido).

Por otro lado, la psicoterapia aparece muy influida por la corriente filosófica del positivismo, de manera que desde el principio aspira a parecerse a las ciencias naturales. En este sentido, al dar sus primeros pasos, los psicólogos dedicados a la terapia con pacientes siempre intentaban crear registros sistematizados para recopilar información de los pacientes del modo más objetivo posible, de manera que los datos obtenidos de una persona fuesen comparables a los datos obtenidos de otra.

Debido a esto, el psicoanálisis ha tenido una buena acogida entre los ámbitos de análisis influidos por el post-estructuralismo y las corrientes postmodernas en general, más preocupadas por la subjetividad de los individuos, mientras que la psicoterapia aspira a ser un ámbito más de la ciencia aplicada, como podría ser la medicina.

 

2. Tienen diferentes objetivos

Tal y como hemos visto, el psicoanálisis trata de desentrañar los significados ocultos que hipotéticamente explican el malestar que está experimentando el paciente. Esto pasa por estudiar su caso particular, de manera que tanto el paciente como el psicoanalista permanecen al principio ignorantes de cuál es el principal problema en el que intervenir.

En cambio, la psicoterapia no se fundamenta en la idea de símbolos que significan más de lo que parece. Se centra en modificar las conductas en sí y los estados psicológicos indeseados, por lo que se asume que en las primeras horas de la terapia el paciente sabe más acerca del problema que el terapeuta. Por ello, en la mayoría de los casos el objetivo es resolver la situación haciendo que el paciente llegue a sus metas.

3. La duración es diferente

Como la psicoterapia pretende solucionar problemas definidos del modo menos ambiguo posible, se intenta que la duración de este proceso de mejoría del paciente sea lo más rápido posible.

En cambio, el psicoanálisis no se plantea como un proceso que vaya a terminar rápido. El motivo es que según las ideas propuestas por Sigmund Freud, el paso del tiempo y la vivencia de diferentes experiencias lleva necesariamente a ir desarrollando desajustes en nuestro lado inconsciente, aunque no siempre lleguen a ser tan graves como para requerir acudir a un profesional.

Eso sí, hace ciertas propuestas terapéuticas heredadas del psicoanálisis que sí ofrecen planes de terapia breves, de pocas semanas de duración. Es el caso de la terapia psicodinámica.

4. El psicoanálisis se basa en el pasado lejano, la psicoterapia no

Para los psicoanalistas, las vivencias de la infancia tienen un peso fundamental en el desarrollo psicológico de las personas. Es por ello que, al atender a pacientes, indagan mucho en sus recuerdos de su niñez.

En cambio, en las sesiones de psicoterapia no se suele dar por sentado que la información relativa a la infancia vaya a revelar aspectos importantes para alcanzar los objetivos terapéuticos. En cambio, se pregunta más acerca de los contextos y las situaciones que se vinculan a los momentos en los que el trastorno o problema a tratar genera más malestar, y solo se pregunta acerca del pasado para ver si esto explica aspectos concretos del presente.

 

Nuestra Terapia Psicoanálisis

Referencias bibliográficas:

Labrador F. & Muñoz, J. (1997). Manual de técnicas de modificación y terapia de conducta. Madrid: Pirámide.

Riva, G.; Baños, R.M.; Botella, C.; Mantovani, F.; Gaggioli, A. (2016). Transforming experience: The potential of augmented reality and virtual reality for enhancing personal and clinical change. Frontiers in Psychiatry. 7: 164.

Zhou, X.; Hetrick, S.E.:, Cuijpers, P.; Qin, B.; Barth J.; Whittington, C.J.; Cohen, D.; Del Giovane, C.; Liu, Y.; Michael, K.D.; Zhang, Y.; Weisz, J.R.; Xie, P. (2015). Comparative efficacy and acceptability of psychotherapies for depression in children and adolescents: A systematic review and network meta-analysis. World Psychiatry. 14 (2): 207 – 222.

¿Qué es la terapia psicodinámica y para qué sirve?

Qué es la terapia psicodinámica

A lo largo de la historia de la psicología, un aspecto de la mente humana que ha despertado mucho interés en los investigadores es el fenómeno de lo inconsciente. Es decir, la parte de los procesos psicológicos que ocurre sin que nos demos cuenta, ajena a nuestras decisiones voluntarias. La terapia psicodinámica es uno de los planteamientos que surgen de la voluntad de comprender mejor esta parte que los individuos desconocen de sí mismos, y como es uno de los enfoques terapéuticos más importantes, en este artículo explicaremos qué es y cómo se utiliza para tratar a pacientes.

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Nuestra Terapia Psicoanálisis

¿Qué es la terapia psicodinámica?

No resulta sencillo explicar qué es la terapia psicodinámica, pero a modo de resumen empecemos con sus dos características principales: el hecho de que surge a partir de las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud, y su inspiración en las ideas de la filosofía existencialista y posmoderna.

Por un lado, la terapia psicodinámica pone el foco de la intervención psicológica en la parte inconsciente de la mente humana, entendiendo que esta es el verdadero motor de aquello que hacemos o pensamos de manera consciente.

Por el otro, asume que la manera en la que las personas interpretan la realidad y extraen conclusiones de lo que les ocurre es única en cada individuo, y que no es posible reducir la psique humana a categorías capaces de ser analizadas cuantitativamente. Es por ello que la realidad psíquica de cada persona es fundamentalmente subjetiva y corresponde a cada uno darle un cierto orden y sentido, según esta perspectiva terapéutica.

Pero veamos más en detalle de qué manera la terapia psicodinámica se inspira en las obras de Sigmund Freud y de sus seguidores.

 

Sus fundamentos en el psicoanálisis

 

Sigmund Freud es conocido por ser el principal desarrollador e impulsor del psicoanálisis, un paradigma psicológico surgido a finales del siglo XIX que ya desde el principio se caracterizó por entender la mente humana como una estructura que cuenta con varios niveles: algunos más superficiales y accesibles para nuestra consciencia, y otros más profundos y fuera del alcance de nuestros estados conscientes.

Pues bien: para Freud y sus seguidores, es este nivel más profundo e inconsciente el que de verdad explica por qué pensamos, sentimos y nos comportamos como lo hacemos, y la parte consciente es tan solo una máscara que recubre todo lo que realmente somos.

De vez en cuando, según el psicoanálisis freudiano, contenidos de lo inconsciente emergen a través del filtro de lo consciente y nos pueden dejar extrañados o confundidos mediante la vivencia de ciertos sueños, determinados errores al hablar (como cuando decimos por error una palabra cuando queremos decir otra) o algunas acciones que realizamos casi sin pensar y que aparentemente no tienen sentido o son inapropiadas.

Pero en la mayoría de las ocasiones, la cara inconsciente de nuestra mente se expresa a través de la parte consciente sin que nos demos cuenta.

¿Y cuál es la razón de ser de este parte consciente, entonces? La respuesta a esto nos explica también por qué la terapia psicodinámica se llama así.

¿Qué significa “psicodinámica”?

Según el psicoanálisis, los componentes conscientes de la mente humana están ahí porque las mecánicas inconscientes que nos mueven necesitan un contrapeso que evite que nos dominen las pasiones y las fuentes de angustia y ansiedad que marcan nuestra existencia, debido a las discrepancias entre lo que deseamos y lo que la realidad nos puede ofrecer.

Así, la parte consciente es aquella que obliga a la inconsciente a someterse a una cierta armonía y orden, a no someter a todo el cuerpo a impulsos, deseos irrefrenables y conductas disruptivas que nos impidan socializar con los demás.

Por eso, a la vez que para Freud en la psique del ser humano existe una división entre lo consciente y lo inconsciente, también existen otra clase de fronteras en nuestra mente: las que separan tres instancias mentales que son el Ello, el Yo y el Superyó.

  • El Ello es la instancia psíquica pasional que nos mueve a conseguir aquello que queremos en el aquí y el ahora.
  • El Superyó es la que nos lleva a intentar ser la versión más perfecta posible de nosotros mismos de acuerdo a ciertas normas morales que adoptamos de la cultura que nos rodea.
  • El Yo es la instancia que intenta arbitrar entre las dos anteriores para encajar lo mejor posible en el mundo y sobrevivir en el intento, sin dejarnos llevar por impulsos que nos matarían ni aferrarnos de manera obsesiva a las normas para no caer en crisis mentales.

 

Este conflicto no es malo de por sí, pero está en su naturaleza ser vulnerable a ciertos desequilibrios, y cuando por algún motivo hay claras ganadoras y claras perdedoras, solemos experimentar malestar o generar situaciones que nos producen malestar.

Así pues, según la perspectiva del psicoanálisis, el funcionamiento de la mente humana se basa en el conflicto constante entre instancias psíquicas con intereses contrapuestos: ese choque de fuerzas es el componente dinámico al que se refiere la palabra “psicodinámica”, porque la mente no es algo estático, sino algo que cambia constantemente y que no existiría sin ese continuo movimiento interno.

¿Para qué sirve la terapia psicodinámica y cuáles son sus objetivos?

La terapia psicodinámica no tiene como objetivo ni hacer que todo lo inconsciente pase a lo consciente ni que nuestro lado pasional se someta completamente a nuestro lado moral, porque eso sería imposible e intentarlo resultaría dañino.

Su objetivo es, en todo caso, contribuir a que en la mente y en la conducta de las personas exista un equilibrio sano, y permitir que conflictos psicológicos enquistados en lo inconsciente puedan ser expresados y comprendidos por la persona, para poder reconciliarse con uno mismo y darle un nuevo significado a viejos traumas, miedos irracionales, creencias disfuncionales y deseos frustrados.

De esta manera, apuntando al verdadero conflicto psicológico que tiene lugar entre lo consciente y lo inconsciente, y no solo al síntoma, se pretende tratar desde la raíz las diversas formas de malestar psicológico y los patrones de conducta que nos traen problemas y que son consecuencia de fenómenos mentales que, a pesar de estar en nosotros, desconocemos.

Eso sí, la terapia psicodinámica no es como las sesiones de psicoanálisis. En la primera, se pone énfasis en dar solución a problemas muy concretos en el menor tiempo posible.

Sin embargo, algunos de los métodos que utiliza son compartidos con los del psicoanálisis tradicional, como el uso de la asociación libre, en el que el paciente dice lo que le viene a la mente al pensar en determinados conceptos.

En cualquier caso, cada persona es motor de su propio cambio a mejor, y el terapeuta no impone; solo acompaña en el proceso de descubrirse a uno mismo.

 

Referencias bibliográficas:

Anderson, E.M., Lambert, M. J. (1995). Short-term dynamically oriented psychotherapy: A review and meta-analysis. Clinical Psychology Review. 15 (6): 503 – 514.
Rycroft, C. (1968). A Critical Dictionary of Psychoanalysis. Nueva York: Basic Books.
Sundberg, N. (2001). Clinical Psychology: Evolving Theory, Practice, and Research. Englewood Cliffs: Prentice Hall.

Las 6 fases de la terapia psicoanalítica

Fases de la terapia psicoanalítica

La terapia psicoanalítica se caracteriza entre otras cosas por ser ir adaptándose a las circunstancias sin seguir una estructura muy rígida. Esto es así porque, para la perspectiva teórica desde la que parte el psicoanálisis, cada paciente experimenta una forma de malestar única, basada en sus experiencias pasadas y que forman parte de su identidad como individuo. Sin embargo, es posible resumir el qué consiste este proceso terapéutico fijándonos en cuáles son las principales fases de la terapia psicoanalítica, basada en las obras de Sigmund Freud y de sus seguidores. Justamente este es el tema que vamos a abordar en este artículo.

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Para empezar: ¿qué hacen los psicoanalistas?

Antes de nada, demos un repaso rápido al concepto del psicoanálisis. Este puede ser entendido tanto como una propuesta psicoterapéutica para pacientes, por un lado, como el conjunto de teorías sobre el funcionamiento de la mente que sirve de base para este tipo de terapia, por el otro.

Si nos centramos en el psicoanálisis entendido como agrupación de teorías, lo más destacable de estas es que dan mucha importancia al componente inconsciente de la psique humana, hasta el punto de que se asume que este es el que nos mueve a comportarnos, pensar y sentir tal y como lo hacemos.

Dicho de otro modo, los psicoanalistas trabajan desde la idea de que lo más relevante que nos pasa ocurre siempre en la cara oculta de nuestras mentes, la que no es accesible por nuestra consciencia.

A su vez, en el para el psicoanálisis, el funcionamiento de la mente humana se apoya en el movimiento que produce la tensión entre elementos psíquicos que están en conflicto entre sí a pesar de existir dentro de la misma persona.

¿Y cuál es este conflicto, aquello que produce contradicciones en el funcionamiento interno de los seres humanos?

Por un lado, están los elementos psicológicos que quieren salir de lo inconsciente para formar parte de lo consciente, y por el otro están los elementos psicológicos que luchan por impedir que los anteriores salgan de lo inconsciente para que no nos veamos cegados por nuestros deseos y nuestros impulsos más ocultos y pasionales.

El objetivo de la terapia psicoanalítica

Por otro lado, las diferentes fases de la terapia psicoanalítica están pensadas para ir desvelando poco a poco cuál es la verdadera raíz del malestar psicológico de los pacientes, buscando sus causas profundas mirando más allá de la superficialidad de los síntomas de los que se quejan quienes acuden a su primera consulta.

A medida que el trabajo en equipo del terapeuta y el paciente va haciendo emerger la naturaleza del problema real a tratar, es posible integrar en la consciencia buena parte de estos contenidos psicológicos que generaban dolor psicológico o patrones de conducta inadecuados, otorgándoles un significado que nos permita aceptar su existencia y dejando de luchar por mantenerlos completamente reprimidos en nuestro inconsciente.

 

Fases de la terapia psicoanalítica

Estas son las principales fases de la terapia psicoanalítica, ordenadas.

1. Establecimiento del motivo de consulta

En esta primera fase, se da la oportunidad a los pacientes para que describan el motivo por el que acuden a estas sesiones de terapia psicoanalítica, expresando también sus preocupaciones y su manera de experimentar el malestar que les lleva a consulta.

Ahora bien, en terapia psicoanalítica no se da por supuesto que la verdadera fuente de malestar es aquella que el paciente cree. A fin de cuentas, desde el paradigma del psicoanálisis se pone énfasis en las limitaciones de la consciencia a la hora de entender lo que ocurre en la mente de uno mismo. Llegar a conocer el verdadero motivo por el que se va a consulta también forma parte de este proceso de terapia.

Por eso, en la fase de la entrevista inicial simplemente se crea una situación en la que el profesional realice una recogida de datos básicos, y para que este pueda decidir qué tipo de contenidos de la vida del paciente es conveniente explorar más adelante.

2. Entrevistas de exploración del problema

En esta segunda fase de la terapia psicoanalítica el profesional lleva a cabo una serie de entrevistas semi-estructuradas con el paciente con el objetivo de conocer su trayectoria vital y el contexto familiar y social en el que ha ido desarrollándose como persona.

Es decir, que en esta etapa los psicoanalistas plantean una serie de preguntas de forma más o menos improvisada, aunque teniendo en cuenta cuáles son los temas principales a examinar a priori.

3. Establecimiento de las primeras hipótesis

Tal y como hemos visto, para los psicoanalistas los conflictos que tienen lugar en la parte inconsciente de la mente tienen una gran importancia a la hora de explicar por qué surgen los trastornos psicológicos y los problemas para adaptarse a las circunstancias que la vida nos plantea.

Por eso, esta es una de las fases de la terapia psicoanalítica más importantes, porque aquí ya se intenta a crear situaciones para que estos problemas reprimidos en lo inconsciente se expresen a través de las acciones y del discurso de la persona.

Estos contenidos encerrados en lo inconsciente (y cuya lucha por salir de ahí es la verdadera causa del malestar) se expresarán de manera no muy clara ni evidente, sino mediante formas más discretas, a causa del filtro que supone la parte consciente de la persona. Por ejemplo, surgirán plasmadas indirectamente a través de símbolos aparecidos en sueños, sustituciones de palabras mientras se habla, etc.

Sin embargo, los psicoanalistas están entrenados para detectar la expresión de lo inconsciente en lo consciente.

Para poder recoger información indirecta sobre lo que pasa en lo inconsciente de los pacientes, los psicoanalistas usan técnicas y herramientas como las pruebas proyectivas (test de Rorschach, test del árbol, etc.).

Luego, el profesional de la terapia psicoanalítica establece una hipótesis acerca de cuál puede ser la causa del problema que hace sufrir a la persona y/o a su entorno familiar y social.

4. Devolución de la información

En esta fase, se informa al paciente acerca de la información importante recabada hasta el momento, y se le pide que opine sobre esto. La manera de reaccionar de la persona también es tenida en cuenta de cara a definir mejor qué le ocurre a la persona y cómo se la puede ayudar.

5. Fase de análisis

En esta fase de la terapia psicoanalítica, paciente y terapeuta examinan juntos los indicios por los cuales se expresa el conflicto psicológico que está detrás de los pensamientos y acciones problemáticas de quien acude a consulta, y trabajan para darles significado e integrarlos en la consciencia.

Se trata de una etapa de la intervención terapéutica que puede variar mucho dependiendo de la orientación psicoanalítica del profesional, si bien hay ciertos recursos que son especialmente populares, como la asociación libre.

En general, el terapeuta ayuda al paciente a que las barreras que separan lo consciente y lo inconsciente se debiliten y se entre en un estado de relativa no represión de las ideas y de los sentimientos, para que todo pueda ser expresado sin miedo a ser juzgados por los demás.

De esta manera, a la vez que se va comprendiendo cómo opera la mente inconsciente de uno mismo en lo relativo a temas que producen malestar (traumas, complejos e inseguridades, miedos, etc.) se produce también un alivio del malestar.

6. Revisión de los pasos anteriores

En la fase final, el paciente da su opinión sobre el proceso y valora los resultados obtenidos. De esta manera, siempre se está a tiempo de corregir algo si considera que aún se siente significativamente mal y queda trabajo por hacer.

 

Nuestra Terapia Psicoanálisis

Referencias bibliográficas:

Burnham, J. (ed.) (2012). After Freud Left: A Century of Psychoanalysis in America. Chicago: University of Chicago Press.
Quidonoz, J.M. (2005). Reading Freud. A Chronological Exploration of Freud’s Writings. The New Library of Psychoanalysis. Abingdon: Routledge.

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