Cómo elegir terapeuta de pareja

Cómo elegir terapeuta de pareja

¿Cómo elegir terapeuta de pareja? La terapia de pareja es uno de los servicios de intervención psicológica más demandados por quienes recurren a los profesionales de la ciencia del comportamiento.

A lo largo de la última década, en los centros de psicología se ha notado un incremento significativo en la cantidad de personas que buscan apoyo profesional para mejorar el estado de su relación de noviazgo o de su matrimonio. Probablemente esto se debe a que cada vez se está normalizando más acudir al psicólogo, por lo cual el miedo al estigma de ser paciente desaparece.

Sin embargo, no resulta fácil seleccionar al profesional adecuado en cada caso. Aquí veremos algunas recomendaciones para elegir al terapeuta de pareja teniendo en cuenta lo que buscamos.

Nuestra Terapia Psicológica

Consejos para decidirse por el terapeuta de pareja más adecuado

Estas son las principales claves que debes tener en cuanta a la hora de seleccionar al terapeuta de pareja que llevará vuestro caso.

1. Asegúrate de que tiene las titulaciones necesarias

Antes que nada, hay que asegurarse de que los terapeutas de pareja entre los que elegimos son psicólogos. Esto implica que deben tener el título universitario de Psicología o, en el caso de los profesionales más veteranos, el título de Filosofía y Letras con especialidad en Psicología. El título puede ser de Licenciatura o de Graduado, siendo este último el que encontrarás en los psicólogos que se han titulado en los últimos años, a partir de la implantación del Plan Bolonia a finales de los años 2000.

 

2. Fíjate en si está colegiado

Según la ley española, los psicólogos que trabajan realizando terapia en el ámbito clínico-sanitario deben estar colegiados, es decir, estar registrados en el Colegio Oficial de Psicólogos. Ten esto en cuenta, aunque por otro lado debes saber que la terapia de pareja no es exactamente una intervención de tipo clínico, dado que los problemas a tratar no son trastornos psicológicos, sino patrones de comportamiento disfuncionales en el contexto de la relación de pareja.

Así, por ejemplo, si un psicólogo no colegiado dice ofrecer, además de terapia de pareja, psicoterapia para dar tratamiento a psicopatologías, es importante evitarlo. Por otro lado, si un psicólogo no colegiado no ofrece psicoterapia en el ámbito clínico y sí ofrece terapia de pareja o servicios de asesoramiento a matrimonios, mediación, y modalidades de apoyo similares, técnicamente no hay problema.

3. Comprueba que propone programas de terapia con inicio y fin

El hecho de que un psicólogo ofrezca terapia de pareja planteándolo como un servicio de apoyo sin un final claro es una muy mala señal. Los procesos de terapia de pareja duran varias semanas o meses, lo cual significa que no aportan “soluciones mágicas” al instante, pero eso no significa que lo normal sea acudir al psicólogo de por vida.

Este tipo de servicios tienen que ir de la mano de objetivos concretos, alcanzables y situados en un calendario, dado que esa referencia sirve para saber en qué medida se están dando progresos en la salud de la relación de noviazgo o en el matrimonio.

4. Evita formas de terapia basadas en lenguaje esotérico

Un tipo de terapia de pareja que se apoye en terminología de tipo esotérico o místico debe ser evitado. Lo mismo ocurre con referencias poco justificadas a la física cuántica o a “energías”, vocabulario que a menudo es usado para aparentar validez científica y que sin embargo no tiene nada que ver con el ámbito de estudio y de intervención de la terapia de pareja. Por supuesto, no hay problema si de vez en cuando se hace referencia a estos términos dejando claro que se trata de metáforas, y no una explicación técnica de lo que se propone en terapia.

 

5. Valora la experiencia

Finalmente, no hay que olvidar que la experiencia práctica es un factor muy relevante a la hora de encontrar al mejor psicólogo que ofrezca terapia de pareja. En este ámbito profesional hay mucho conocimiento que se aprende mucho mejor a través del trato directo con pacientes, y no tanto leyendo manuales.

6. Asegúrate de que no te confundes con el servicio ofrecido

Ten siempre en cuenta que no todos los servicios de ayuda psicológica a parejas son consideradas terapia de pareja. Por ejemplo, la mediación familiar, el asesoramiento a padres y madres y los cursillos de formación en temas relacionados con las relaciones de pareja no son lo mismo que la terapia de pareja.

 

Ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales

Si te interesa acudir a terapia de pareja, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos dos décadas ofreciendo servicios de apoyo psicológico a pacientes individuales, a parejas y a familias. Nos puedes encontrar en nuestro centro ubicado en Madrid.

 

Nuestra Terapia de Pareja

Referencias bibliográficas:

Biscotti, O. (2006). Terapia de Pareja: una mirada sistémica. 1a. ed. Buenos Aires: Lumen.
Chapman, A.L. & Compton, J.S. (2003). From Traditional Behavioral Couple Therapy to Integrative Behavioral Couple Therapy: New Research Directions The Behavior Analyst Today, 4(1): 17 – 25
Christensen A., Atkins D.C., Baucom B., Yi J. (2010). “Marital status and satisfaction five years following a randomized clinical trial comparing traditional versus integrative behavioral couple therapy”. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 78(2): pp. 225 – 235.

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