La depresión postparto: causas, síntomas y tratamiento

depresión postparto

Sobre la depresión postparto se habla mucho pero se sabe poco.

Nuestra Terapia para la Depresión

¿Qué es la depresión postparto?

Durante el embarazo son muchos los esfuerzos del organismo para gestar una nueva vida. Huesos, sistema digestivo, sistema reproductor y sistema respiratorio, se adaptan al crecimiento y soporte de una nueva vida. Aproximadamente el 80 por ciento de las mujeres mostrarán algún signo de depresión tras los meses posteriores al parto.

 La idealización social y cultural del embarazo y de la maternidad conlleva que si no se cumplen las expectativas previstas y los sentimientos no son siempre de felicidad y plenitud, no se está siendo buena madre.

La influencia de las hormonas

Los cambios hormonales a lo largo del embarazo son también violentos y la futura madre ha de adaptarse a estos cambios física y psicológicamente. Los niveles de corticotropina (CHR), hormona liberada para la regulación del cuerpo al estrés, parecen tener relación con la depresión postparto.

Esta hormona es también liberada durante el embarazo por la placenta además de por el hipotálamo para la preparación al parto. Esto, unido a la bajada brusca en los niveles de estrógenos y progesterona, influye en el estado de ánimo al desencadenar una alteración en el sistema endocrino con el aumento en la producción de hormonas del estrés.

La presión social

La presión social y cultural ejerce también una enorme influencia. La idealización del embarazo y de la maternidad conlleva que si no se cumplen las expectativas previstas y los sentimientos y situaciones alrededor de la maternidad no son ideales, tal y como cabe esperar, el sentimiento de culpa y el miedo a no estar siendo una buena madre refuerzan el bajo estado de ánimo que muchas veces ocurre tras el parto.

El parto es además un momento determinante. Muchas mujeres que sufren depresión postparto, me hablan en terapia de una mala experiencia durante el parto. En ocasiones el protocolo médico, sobre todo si surge alguna complicación, es una experiencia dura de sobrellevar y genera un sentimiento de “cosificación” que posteriormente se ha de colocar y superar. Este punto es importante para posteriores embarazos.

Factores ambientales

El cambio radical de vida, la falta de sueño y cansancio propio de la crianza, la influencia sobre la relación de pareja y los apoyos externos son algunos de los factores ambientales que influyen sobre el estado de ánimo tras el parto. Psicológicamente, hay una fase de pérdida de identidad como mujer o como la persona en la que la madre se reconocía antes, debido a las constantes necesidades del hijo en torno a su crianza.

Durante los primeros meses el bebé es completamente dependiente del adulto pero sobre todo de la madre, que lo amamanta para asegurar su supervivencia. En ocasiones este fuerte grado de responsabilidad junto al miedo a no hacerlo bien y visualizar la fase de crianza de los primeros meses como una pérdida de independencia irrecuperable lo afianza. Con el tiempo, la autonomía que el bebé va adquiriendo ayuda a recuperar los tiempos y hábitos tan necesarios para que la madre vuelva a sí misma y la creencia de que no recuperará su independencia se diluye.

La ansiedad a no hacerlo bien, no ser buena madre o sentirse atrapada junto con la culpa por tener estos sentimientos, generan una sensación de indefensión y de no control de las emociones que mantienen el bajo estado de ánimo.

Factores psicológicos

Una personalidad demasiado autoexigente, una baja autoestima o sufrir ansiedad durante el embarazo parecen ser factores que predisponen a una posible depresión postparto.

Es fundamental desculpabilizar y que la madre entienda que tener dudas sobre la maternidad, sentimientos de ira, frustración, agobio o sentir a veces a su bebé como a alguien extraño o ajeno, no son más que síntomas típicos de una elevada ansiedad y autoexigencia que pueden generar sentimientos ambivalentes y de disociación. Cuando la madre entiende esto, la ansiedad baja y se va recuperando progresivamente la sensación de control, restableciéndose poco a poco la confianza y una nueva homeostasis ante la nueva situación vital.

 

Síntomas frecuentes

Algunos de los síntomas típicos de la depresión postparto son:

  • Trastornos del sueño: dificultad para conciliarlo, despertarse sobresaltada, pesadillas…
  • Trastornos de la alimentación, ya sea no tener apetito o comer demasiado y con ansiedad.
  • Susceptibilidad e irritación.
  • Llantos.
  • Dificultad para mantener la atención y retener la información.
  • Ansiedad.
  • Pensamientos negativos o catastrofistas.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Falta de ilusión.
  • Cansancio y fatiga.
  • Dolores musculares, de cabeza.

 

Entender la depresión postparto como un proceso de adaptación a un nuevo y, en ocasiones, desconocido ciclo vital, necesario para ir ajustando poco a poco las expectativas a la realidad, junto a la constatación de que se va recuperando un ritmo llevadero de vida a medida que el bebé adquiere autonomía, es muy importante para que la madre se desculpabilice, y salga del círculo vicioso culpa-depresión que le permita recuperar la confianza en si misma, viendo como las cosas salen y requieren de un aprendizaje.

 

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