La envidia: ¿Qué es exactamente y cuáles son sus causas?

La envidia: ¿Qué es exactamente y cuáles son sus causas?

La envidia es una de las emociones que más nos cuesta reconocer. A menudo nos juzgamos por sentir envidia seguramente debido a la educación moral cristiana inherente en nuestra cultura y que hemos recibido directa o indirectamente. Tengamos en cuenta que la envidia es uno de los siete pecados capitales.

Seamos o no religiosos e independientemente de la fe que cada cual procese el concepto de pecado ha condicionado nuestras actitudes. Sin ánimo de prejuzgar la religión, desde nuestro punto de vista lo que se ha conceptualizado como pecados capitales son, en realidad, emociones: soberbia, gula, lujuria, ira, avaricia, pereza, envidia. Y las emociones, recordemos, no es algo que podamos controlar a nuestro antojo.

Dicho esto, veamos en este artículo, qué es la envidia, cuáles son sus causas y qué podemos hacer cuando la sentimos.

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¿Qué es la envidia?

El origen de la palabra envidia viene del latín clásico y significa “mal de ojo”. Viene del verbo invidere compuesto por in (hacia el interior) y de videre (ver). Traducido significa mirar con malos ojos a alguien.

La envidia se trata de una emoción muy desagradable que se activa cuando sentimos dolor o frustración cuando no poseemos algo, ya sea algo material o algo sentimental. Nace cuando hacemos comparaciones con gente que nos rodea. En esas comparaciones, solemos salir perdiendo, es decir, nos vemos habitualmente inferiores, con lo cual ahí nace el sentimiento de envidia, porque anhelamos subir nuestro estatus o llegar a la misma posición o superarla de la personas o personas con las que nos comparamos.

Como con todo, la envidia no la viven de la misma manera todo el mundo. Es por eso que se habla de otro tipo: la envidia sana. Esta se da cuando dicha emoción no tiene un efecto tan negativo y devastador en nosotros o nosotras. Anhelamos lo que la otra persona tiene y al mismo tiempo nos alegramos por ella. Dos elementos opuestos pero que pueden convivir.

¿Qué signos hay de que tengo envidia?

Para que se dé la envidia se tienen que dar tres cosas simultáneamente:

  • En primer lugar, alguien ajeno a ti posee un objeto, una característica o un logro.
  • En segundo lugar, que tú desees ese objeto, característica o logro.
  • Por último, sentir malestar o dolor al compararte entre ese alguien y tú.

Piensa en la cantidad de veces que has sentido envidia. ¿Se han cumplido estas tres condiciones?

Mal manejada, puede provocar que sintamos resentimiento hacia nuestros vínculos, esto, a su vez, puede hacer que actuemos poniéndonos a la defensiva, usando la ironía, la burla o la agresividad. Si te notas de esta manera puede ser que estés sintiendo envida. Además, nos justificaremos en que la otra persona lo merece con tal de no admitir que estamos sintiendo envidia. Ya señalamos que es una de las emociones más difícil de admitir, debido a que no está bien vista y nos deja muy mal. Sin embargo, es lo que sentimos.

Es interesante señalar que para mucha gente la envidia es una emoción que tienden a confundir con los celos. Especialmente, cuando estamos con una pareja y se da el caso de que nuestra pareja está empezando a conseguir cosas, conocer gente o tener nuevas experiencias. Los celos son el miedo a perder a alguien a quien queremos, sin embargo, la envidia consiste en anhelar algo que la otra persona tiene.

¿Cuáles son las causas de la envidia?

Todas las personas hemos sentido envidia alguna vez, aunque no nos guste admitirlo. “¿Por qué no yo?”, “Yo también lo quiero”, “Debería haber sido para mí el reconocimiento” son pensamientos que nos vienen cuando sentimos envidia o que pueden generarla.

Aunque no son definitorias existen algunas causas de por qué hay personas que sienten más envidia que otras. Te las enumeramos a continuación:

1. La baja autoestima

Si tenemos un autoconcepto negativo y aspectos de ti que no te gustan, tenderás a compararte y, como decíamos, lo más probable es que no ganes en esa comparación. Al ver a personas que tienen o hacen cosas que a te gustarían, surge la envidia.

2. Sentirse rechazado/a

Si crees que los demás te rechazan porque no cumples sus expectativas, aquí también aflorará la envidia. No solo no cumples expectativas sino que hay otra gente que sí.

3. Locus de control externo

Cuando atribuimos los éxitos de los demás factores externos como la suerte y no a internos, como el esfuerzo, sentiremos envidia, porque el mensaje que interpretamos es que la persona no es merecedora de ello. Por lo tanto, caeremos de nuevo en la frustración.

4. Exceso de autocrítica

Eres demasiado exigente contigo, te pones metas muy altas y la obligación de conseguirlas en poco tiempo. Al no alcanzarlas, tu autoexigencia te machaca, de criticas a ti mismo o misma, pero casi siempre la autocrítica contine comparaciones con personas que si han logrado esas metas, dando de lado todo el contexto y circunstancias que rodearon a esas personas.

5. Prejuicios

Puede también que tengas demasiados prejuicios sobre los demás o esquemas muy rígidos en tu mente acerca de como deberían ser o cómo deberían hacerse las cosas. Hay estudios que señalan que la envidia hace que se generen prejuicios. Lo que a su vez vuelve a generar envidia. Revisa los prejuicios que puedas tener y rompe con ellos.

6. Miedos y limitaciones.

Eres consciente de que tú tienes tus propios miedos o que cuentas con determinadas limitaciones propias que no tiene otra gente. En lugar de enfocar tu atención en superar esos miedos o intentas cambiar tu situación para conseguir tus objetivos te quedas anclado o anclada en la envidia.

¿Qué consecuencias puede tener la envidia?

Convivir con la envidia puede conllevar un desgaste emocional bastante grave. Puede llevarte incluso a problemas de salud mental. Muchos estudios correlacionan la envidia con la ansiedad y la depresión.

El problema principal surge cuando la envidia te paraliza, te quedas anhelando lo que no tienes o lo que no puedes tener y te quedas sin luchar por obtenerlas o viviendo en la resignación (en caso de que sea algo que nunca vayas a tener, tendrás que trabajar la aceptación). Así, te conviertes en una persona poco activa, y en ocasiones, refunfuñona.

Además, la envidia también puede producir resentimiento, en especial, con los vínculos que son importantes para ti. Sobre todo, si no reconoces que ese malestar o “manía” que sientes hacia alguien puede ser envidia. Tratarás de ignorarla, pero seguirá estando ahí y eso podrá llevarte a actuar de forma borde o agresiva con la persona que quieres.

Otro efecto que puede tener la envidia es deteriorar tus relaciones sociales. Las personas envidiosas tienden a quejarse mucho. Esto acaba agotando y causando rechazo a los que tienes a tu alrededor.

Por todo ello, muchos estudios señalan que las personas que sienten envidia con frecuencia tienden a estar menos satisfechas con su vida. En parte, también es porque acompañados de la envidia surgen otros sentimientos como la culpa, el estrés, la angustia, etc.

Conclusiones…

Con todo, la envidia es una emoción más. Es cierto que es una emoción que está socialmente mal vista y que nadie nos la valida. En consecuencia, es más complicado reconocerla, etiquetarla como tal y aceptarla. Como toda emoción, la envidia tiene su mensaje: quizás alguien tiene algo que tu y que anhelas. Sin embargo, no siempre ese mensaje es útil y tenemos que aprender a manejarlo.

Si sientes envidia frecuentemente vivirás mucho en la frustración. Esto, además de restarte bienestar psicológico, te limita en tu crecimiento personal. Puedes sentir envidia, no pasa nada, pero no dejes que te paralice: transfórmala utilizando su energía para poner en marcha y ver qué quieres tú en tu vida.

Si ves que, con todo, no sabes cómo manejarla lo más recomendable es que pidas ayuda psicológica. Te ayudará a aprender a identificarla y a gestionarla. Además, puedes aprender de ella y reconocer qué es lo que te hace sentir insatisfacción con tu vida.

¿Estás buscando ayuda?

¿Te suele decir la gente que eres una persona envidiosa? ¿Crees que la sientes muy a menudo y quieres aprender a gestionarla? En Avance Psicólogos contamos con un amplio equipo de psicólogos colaboradores con mucha experiencia en gestión emocional y el trabajo con valores para que aprendas a gestionar la envidia y a ver cómo conseguir tu objetivos. Te podemos atender tanto de manera online o de forma presencial en Madrid.

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Referencias bibliográficas:

Mestre Navas, J. M., Gutiérrez, J. M., Guerrero, C., & Guil Bozal, R. (2017). Gestión de emociones en el día a día. Comercial Grupo ANAYA, SA.

Trejo Hernandez, D. B. D. R. (2021). Satisfacción con la vida y envidia laboral en comerciantes de un complejo comercial en Lima Norte, 2020.

Navarro-Carrillo, G., Beltrán-Morillas, A. M., Valor-Segura, I., & Expósito, F. (2017). What is behind envy? Approach from a psychosocial perspective/¿ Qué se esconde detrás de la envidia? Aproximación desde una perspectiva psicosocial. Revista de psicología social32(2), 217-245.

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Brenda Ruano Bodemer
Brenda Ruano Bodemer
Brenda Ruano Bodemer (Madrid, 1993) se graduó en Psicología por la UCM. Trabaja en la consulta privada desde 2016. Desde entonces, lleva formándose en distintos ámbitos de la psicología: Máster en Sexología, educación sexual, asesoramiento y terapia sexual (UCJC, IUNIVES), Máster en Psicoogía deportiva (UNED). Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad de Nebrija). Título en Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y de Género (COP). Además de la consulta privada, ha trabajado en centros de día de adicciones y, actualmente, imparte talleres de Educación Sexual en institutos y da formación a profesores sobre Educación Sexual.
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