Las fobias más comunes

Las fobias más comunes

Las fobias más comunes. Las fobias forman parte de los trastornos de ansiedad más frecuentes, y constituyen un motivo habitual por el que muchas personas acuden a psicoterapia.

Existen buenos motivos para esto último, ya que por un lado esta clase de trastornos de ansiedad pueden llegar a desgastar mucho la calidad de vida de las personas, y por el otro, se sabe que la intervención psicológica por parte de profesionales resulta muy eficaz para revertir estos síntomas y hacer que dejen de ser un problema.

En este artículo veremos cuáles son los tipos de fobias más comunes y sus características, para comprender mejor la naturaleza de estos trastornos.

Los tipos de fobias más comunes

Estos son los trastornos fóbicos más habituales.

1. Fobia a los animales

Entre la fobias más comunes encontramos el miedo extremo a los insectos, las arañas y a determinados reptiles.

Tiene sentido que la fobia a los animales sea una de las más extendidas entre la población. No hay que olvidar que las fobias son la alteración de dinámicas de ansiedad que forman parte de nuestro funcionamiento normal, y que llegan a un extremo patológico por eventos desencadenantes.

De hecho, ciertas especies podrían haber entrañado una peligrosidad mortal para nuestros antepasados durante miles de años, y es posible que tengamos algunas predisposiciones innatas que nos ayuden a reaccionar rápidamente al ver determinadas formas de vida para evitarlas o alejarnos de ellas cuanto antes.

Por ejemplo, se ha visto que en mamíferos hay especies en las que los movimientos asociados al reptar de las serpientes produce una reacción de miedo y alejamiento desde el nacimiento; algo similar podría ocurrir en humanos.

2. Fobia a las alturas

Del mismo modo en el que la fobia anterior se fundamenta en un mecanismo que evolutivamente tiene sentido y nos ayuda a sobrevivir, es fácil entender por qué la fobia a las alturas está relativamente extendida. La reacción automática que nos lleva a alejarnos de los bordes de los precipicios es en muchos casos algo que nos ahorra problemas, pero si degenera en fobia, puede incluso hacer que el peligro aumente.

3. Fobia a los espacios pequeños o angostos

El miedo a los ascensores, a los túneles o a los espacios cerrados es otra de las formas comunes en las que estos trastornos de ansiedad se desarrollan. Lo más problemático de esta clase de fobias es que son muchos los lugares con capacidad de generar un alto nivel de malestar y rápidos incrementos de la ansiedad.

4. Fobia a volar

El miedo a los aviones es también muy frecuente. En estos casos, la persona empieza a manifestar los síntomas de una crisis fóbica ya desde antes del despegue, por el simple hecho de tomar asiento en un avión, y en muchos casos el miedo se extiende al simple hecho de ver un avión de cerca.

 

5. Fobia al dentista

Curiosamente, el dentista ha llegado a convertirse en la pesadilla de muchas personas que, por tal de evitar la experiencia de pasar por las revisiones de su boca, descuidan la salud de sus dientes. Los efectos dañinos de esto son evidentes, pero como no se suelen manifestar de manera inmediata, estas personas dejan pasar el tiempo, lo cual contribuye a que el problema vaya empeorando progresivamente.

6. Fobia a las tormentas y a los rayos

Otro de los trastornos fóbicos más habituales es el que se basa en determinadas condiciones climatológicas muy adversas: las tormentas fuertes, con rayos. En estos casos el peligro de inundaciones o electrocución es real, pero sigue sin justificar que se manifiesten síntomas fuertes de ansiedad hasta el punto en el que la persona pierda el control de la situación.

7. Fobia a la sangre o a las inyecciones

Estas dos fobias están muy relacionadas, y van más allá del simple miedo a sufrir el dolor del pinchazo: es el concepto de una aguja atravesando la piel y haciendo emerger gotas de sangre lo que hace que aparezca un pico de ansiedad. Por ello, por lo general, las personas con esta alteración psicológica tienen serios problemas solo por el hecho de ver sangre brotando de un pinchazo pequeño.

8. Fobia a estar en el agua

El miedo a sumergirse en grandes cuerpos de agua es también relativamente frecuente. En estos casos se desarrolla un miedo intenso a la sensación de profundidad bajo los pies, y a la posibilidad de ahogarse o de que algo bajo la superficie atrape a la persona.

 

¿Qué hacer si se sufre una fobia?

Tal y como hemos visto, las fobias son un tipo de trastorno relativamente habitual en las clínicas de psicología. Incluso si se ha desarrollado una que no resulta muy común, los métodos para tratarla y hacer que su poder disminuya hasta prácticamente desaparecer son los mismos, y funcionan bien en la mayoría de los casos.

Por ello, la terapia psicológica es el mejor recurso para combatir tanto las fobias más comunes como las más únicas y particulares.

En Avance Psicólogos contamos con un equipo de profesionales con amplia experiencia en el tratamiento de las fobias, y capaces de dar una atención personalizada a cada paciente, dependiendo de su manera de experimentar el miedo y la ansiedad. Nos puedes encontrar en Madrid, en la Calle de Alcalá nº 165.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Stinson, F.S., Dawson, D.A., Chou, S.P. Smith, S. (2007). The epidemiology of DSM-IV specific phobia in the USA: results from the National Epidemiologic Survey on Alcohol and Related Conditions. Psychological Medicine, 37(7), pp. pp. 1047-1059.

Ir arriba
Abrir chat
1
Hola ¿Cómo puedo ayudarte?
Powered by