¿Por qué es tan común actualmente acudir al psicólogo?

COMPÁRTELO
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

¿Por qué es tan común actualmente acudir al psicólogo?. Desde su aparición a finales del siglo XIX, la disciplina psicológica ha sufrido una evolución marcada por los numerosos cambios socio-económicos y políticos, que han planteado nuevas problemáticas psicosociales y han abierto nuevas líneas de trabajo terapéutico.

Esta extraordinaria adaptación ha conllevado una diversificación de los estudios psicológicos en diferentes áreas que ayudan a su objetivo de servicio social, además de cambiar la percepción que la sociedad tiene de los problemas mentales. Hoy en día, es de lo más habitual que las personas acudan a un especialista, no solo cuando presentan síntomas que se pueden relacionar con un trastorno, sino, simplemente, para mejorar la gestión de sus emociones y, por tanto, su calidad de vida.

Logo para botón de llamada a la acciónDescubre cómo te puede ayudar nuestra terapia psicológica

¿Por qué es tan habitual actualmente acudir al psicólogo?

Ya hemos comentado cómo los diversos cambios sociales, económicos y políticos que se han venido sucediendo desde el siglo XIX han facilitado que se produjeran cambios en la visión que la gente tiene de la salud mental, así como de la labor de los especialistas.

Todos estos cambios han contribuido a hacer de la psicología una herramienta más cercana y accesible y, sobre todo, alejada de los prejuicios que se tenían hace sólo unas décadas.

Veamos a continuación, y con detalle, en qué se basan estos cambios.

Cambios importantes en el ámbito de la psicología

El auge de la terapia y de las personas que acuden a ella para aliviar síntomas molestos y mejorar su día a día está motivado por una serie de cambios cruciales.

1. Una mayor sensibilización en la importancia de la salud mental

Poco a poco, y afortunadamente, los prejuicios sobre los que se apoyaba el tema de la salud mental se han ido debilitando y modificándose por otras ideas más realistas y más acordes con la naturaleza de estos problemas. Hemos asistido a una naturalización de las patologías mentales, que hasta la fecha se habían considerado patrimonio exclusivo de “locos” o gente especial.

Así, patologías comunes como la depresión o los trastornos de ansiedad se consideran, cada vez más, problemas que pueden sucederle a cualquier persona (aunque aparenten tener una vida sana y exitosa) y, aún más importante, se están destruyendo los tabús que impedían hablar sobre el tema, lo que implica una mayor normalización del mismo.

Actualmente, la importancia de la salud mental está bastante clara para la sociedad, que cada vez busca métodos más eficientes para garantizar el acceso de los ciudadanos a terapias adecuadas que puedan mejorar su calidad de vida.

2. La desestigmatización de los problemas de salud mental

Tiene mucha relación con los que hemos apuntado en el apartado anterior: al naturalizarse los problemas de salud mental y poder hablar de ellos sin trabas, se procede a una progresiva desestigmatización de los mismos.

Cuando algo es tabú y no se habla abiertamente de ello, es susceptible de acumular bulos y leyendas que nada tienen que ver con la realidad. Así, hasta no hace mucho, se consideraba que los psicólogos trabajaban solo con personas con problemas mentales graves o provenientes de estratos sociales concretos. En el caso de las mujeres, hasta bastante entrado el siglo XX se tachaba a las que iban a un profesional de la salud mental como meras “histéricas”. En otras palabras; no estaba para nada bien visto acudir al terapeuta y, si lo hacías, era porque eras “raro” o tenías “problemas graves”, que no hacían sino estigmatizarte de cara a la sociedad.

Hoy en día está bastante asumido que cualquier persona puede necesitar ir al psicólogo en algún momento de su vida, y en ningún caso se relaciona esto con determinados estratos sociales, género o contexto socioeconómico.

3. Aparición de especializaciones en psicología aplicada

Poco a poco, la psicología ha ido abriendo sus miras hacia campos en los que, anteriormente, no participaba. De esta forma, además de tratar trastornos y problemas de aprendizaje, la psicología actual se centra también, y desde una perspectiva humanista, en enseñar al paciente a gestionar sus emociones y adecuarlas a su contexto y su modo de vida, así como en potenciar sus habilidades.

En otras palabras; la meta del terapeuta no es sólo hacer desaparecer o mitigar el malestar ocasionado por un problema de salud mental, sino también potenciar el desarrollo del paciente, tanto en el ámbito personal como el profesional. 

4. La facilidad de acceso con la terapia online

La pandemia de Covid-19 ha potenciado lo que, hasta entonces, venía siendo una modalidad relativamente poco utilizada entre los profesionales de la salud mental: la terapia online. Esta modalidad, sin embargo, ha superado la época de restricciones por coronavirus y se ha erigido como la más solicitada entre los pacientes por su comodidad y su alta adaptación a los horarios de trabajo, ya que permite un ahorro de tiempo considerable en desplazamientos.

La modalidad online resulta una opción atractiva para las personas que viven en lugares con difícil acceso al centro de la ciudad (donde suelen concentrarse los profesionales) y para las que tienen movilidad reducida u otros problemas de salud. Además de ofrecer estas ventajas, la terapia online resulta ser más económica que la presencial, por lo que puede llegar a más personas.

¿Quieres empezar un proceso de psicoterapia?

Si te interesa disponer de apoyo psicológico profesional, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos podemos ayudarte mediante sesiones presenciales u online por videollamada.

Logo para botón de llamada a la acciónDescubre cómo te puede ayudar nuestra terapia online

Referencias bibliográficas:

Beck, J. S. (1995). Cognitive therapy: Basics and beyond. Guilford Press.

Stricker, G., & Gold, J. R. (1993). Comprehensive handbook of psychotherapy integration. Plenum Press.

Smith, M. L., & Glass, G. V. (1977). Meta-analysis of psychotherapy outcome studies. American Psychologist, 32(9), 752-760.

COMPÁRTELO
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

autora del artículo

Laura Palomares Pérez

PSICÓLOGA - SEXÓLOGA COLEGIADA M-15270

Laura Palomares (Madrid, 1973) se licenció en Psicología en la por la UAM, funda y forma parte de Avance Psicólogos desde el año 1999. Amplía su formación en los siguientes ámbitos de la psicología: Título de Formadora en Sexología por el Instituto de Ciencias Sexológicas (In.Ci.Sex) Universidad de Alcalá de Henarés. Master en Sexología por el Instituto de Sexología de Madrid (In.Ci.Sex) Universidad de Alcalá de Henares. Prácticum en la Sociedad Sexológica de Madrid-Fundación SEXPOL. Título de Especialista en Terapia Gestalt, por la Fundación Laureano Cuesta en la Universidad de Comillas. Especialista en Terapia de Pareja, por el Centro Psicológico Dr. De Francisco. Diploma en Técnicas de Integración Cerebral (TIC), por el Centro de Terapias de Avanzadas. Tras 25 años de experiencia como psicoterapeuta, ahora colabora como divulgadora para medios especializados en el ámbito de la Psicología y la salud.

Ver todos sus artículos y credenciales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Artículos relacionados
Tendencia ahora
Conecta con tu bienestar emocional
Contacta con tu psicólogo hoy mismo
Scroll al inicio