¿Qué es ser ambivertido y cómo saber si lo soy?
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Saber si eres ambivertido o no, es fácil: seguramente lo seas y en este artículo te vamos a explicar por qué. Tal y como podemos intuir el término “ambivertido” se utiliza para designar a personas que se encuentran a medio camino entre la extraversión y la intraversión. Es decir, que cumplen algunas características de una dimensión de la personalidad y de otra.

Antes de explicar qué es ser ambivertido, debemos entender, como hemos explicado en anteriores artículos, que ni la introversión ni la extraversión son inseparables. No debemos verlo como algo dicotómico (o lo uno o lo otro) sino como categorías de una misma dimensión de la personalidad. Imaginemos una línea continua en la que en un extremo está la extraversión y, en el otro, la introversión. Las personas nos movemos a lo largo de ese continuo tendiendo más a un extremo que al otro, pero nadie se sitúa en uno de los extremos, o, al menos, solo un porcentaje muy pequeño de la población. El ambivertido se situaría en el medio de esa línea continua.

En este artículo te queremos contar de qué va esto de ser ambivertido. En primer lugar, hablaremos de una forma más genérica y luego te contaremos algunas de sus principales características.

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¿Qué es ser ambivertido?

El término ambivertido viene del año 1923 cuando Edmund S. Conkin lo usó por primera vez. En realidad, este autor y psicólogo, no aportó nada nuevo. Dijo lo que venimos a señalar en este artículo: que, en realidad, la mayoría de las personas se posicionan en el centro de ese continuo entre la introversión y la extraversión. Podemos deducir, entonces, dado que no se trata de un extremo que es la categoría de esta dimensión de la personalidad la que resulta más funcional, sana y normativa para la persona.

Solemos separar a la gente que conocemos entre introvertido y extrovertido, apalancándoles en un lado de la línea. Quizás contigo mismo también lo hagas y te definas como introvertido o extrovertido sin pensarlo. Sin embargo, lo más estadísticamente probable es que no existan esos cajones fijos que llamamos introversión o extraversión y que, como la mayoría, te encuentres en un término medio entre los dos. Por eso, no te extrañe si, cuando leas las características del ambivertido te sientas identificado con la mayoría.

El ambivertido es ese tipo de persona en la que no sabrías encasillar en uno o en otro lado, ya que muestra rasgos de ambos polos de esa dimensión de la personalidad. Lo característico del ambivertido será que, según la situación en la que se encuentren o con quien estén interactuando, se comportará de manera más extrovertida o de manera más introvertida. Es decir, lo que le ocurre a la mayoría de las personas.

8 características del ambivertido

Para entender mejor el concepto de ambivertido, primero, explicaremos, brevemente, en qué consisten la extraversión y la introversión. La persona introvertida maneja muy bien la soledad, tiene mucha capacidad de introspección, de concentración y reflexiona mucho las cosas antes de hacerlas. Por otro lado, no está cómoda en lugares con mucha gente y durante mucho tiempo, prefiere los grupos pequeños, lo cual no significa que tenga problemas de habilidades sociales. Por el contrario, la persona extrovertida es muy impulsiva, les gustan las emociones fuertes y probar cosas nuevas, se sienten muy a gusto en grupos grandes de gente y no tienen problema para interactuar con los demás. Ninguno es mejor que otro, solo diferentes.

Ahora vamos con las características principales del ambivertido. Verás que todas te suenan:

1. Socialización

Te gusta socializar, pero no tienes problema si te quedas sin plan, ya que también estás a gusto y disfrutas de la soledad. Tampoco necesitas tener todo tu tiempo libre programado. Además, puede ocurrir que en ocasiones no te apetezca socializar o hacer planes y prefieras quedarte en casa. Si alguien se te acerca conversas sin problema, pudiendo tener una conversación amena o adecuada a la situación (ni muy impulsiva, ni muy monótona). Se te da bien escuchar y conectar con la gente. Tienes varios grupos de amigos, unos más grandes, otros más pequeños, con los que haces planes diferente.

2. Introspección

Tienes capacidad de introspección pero también sabes salir de tu mundo interno si es necesario. Tienes flexibilidad cognitiva, es decir, no te riges por reglas mentales de cómo debe funcionar el mundo o los vínculos y sabes adaptarte bien en las interacciones sociales. A veces, dudas de si es mejor ser más impulsivo o si deberías reflexionar más sobre lo que vas a hacer. Sueles ser productivo tanto en el trabajo individual como en equipo. No te incomoda ser el centro de atención pero, a veces, te gusta ser solo un observador.

3. Emociones

Como te adaptas bien a las interacciones sociales, personales o laborales te sientes tranquilo casi en cualquier situación. Esto hace que puedas estar presente en lo que haces y puedas disfrutar. A su vez, esto no quita que no te cueste identificar cómo te sientes, qué estás sintiendo y/o cómo deberías actuar. Aun así, tiendes a reconocer las emociones en los demás y actuar con sensibilidad y concordancia.

4. Comportamiento

Te gustan muchos tipos de planes, como salir de fiesta pero también estar en un sitio tranquilamente charlando. Tu duda continua es si deberías dejarte llevar más como un buen extrovertido o si deberías reflexionar más sobre lo que haces, como un buen introvertido. Como ves, te sueles sentir en el medio de ambos polos. Eso sí, disfrutas de lo que haces. Con todo, sabes distinguir cuándo la situación requiere de seriedad.

Como ves, al ambivertido le ocurre lo que a la mayoría de las personas y no tiene nada de especial. Lo que pasa es que cuando vemos alguien haciendo algo que tenemos catalogado como extraversión o introversión, enseguida encasillamos a esa persona, en todo su conjunto, como introvertida o extravertida. Sin embargo, lo más probable es que no se encuentre en ninguno de los dos polos si no en el medio.

Conclusiones

La mente humana es experta en dicotomizar y clasificar por categorías. Esto lo hacemos para hacernos las cosas más fáciles, es lógico. No obstante, a veces, queremos hacerlo todo tan simple que es muy habitual que nos equivoquemos. La personalidad es la tendencia que tiene nuestro comportamiento, pero esto no significa que sea algo previsible, inamovible o incambiable. Los rasgos de la personalidad no son unos patológicos y otros no, solo se valoran de manera negativa o de manera positiva a nivel social, aunque, a veces, haya tendencias en nuestro comportamiento (como la impulsividad o la timidez) que sean perjudiciales en nuestra vida.

El término ambivertido no es una nueva categoría de nada, solo una nueva manera de designar ciertos rasgos de la personalidad. De hecho, su introducción en el vocabulario de la salud mental no tuvo mucha acogida, ya que solo era una forma de designar a las personas “que actuaban con normalidad”, o sea, cuyas conductas son esperables por probabilidad. Con todo, extraversión y la introversión no son patologías y son igual de válidas que la ambiversión. Si bien es verdad que, socialmente, se tiende a valorar más positivamente la primera sobre la segunda. Queremos dejar claro que la persona introvertida no tiene porqué tener, por ese motivo, problemas en sus habilidades sociales o en su autoestima. De hecho, la introversión tiene rasgos que son muy positivos para ciertas habilidades, al igual que la extraversión y la ambiversión.

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Si te gustaría cambiar algún rasgo de tu personalidad que no te guste y que te esté generando dificultades en tus relaciones o en otros ámbitos de tu vida puedes trabajarlo en terapia psicológica. Como hemos dicho, los rasgos de personalidad son solo rasgos pero, a veces, resulta muy beneficioso conocer de dónde vienen y ver qué se puede hacer para cambiarlos si hace falta. En Avance Psicólogos te podemos ayudar con eso, contamos con un equipo muy amplio de psicólogos especializados en diferentes ramas. Además, te podemos atender tanto de manera presencial como online.

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Referencias bibliográficas:

Davidson, I. J. (2017). The ambivert: A failed attempt at a normal personality. Journal of the History of the Behavioral Sciences53(4), 313-331.

Petric, D. (2019). Introvert, extrovert and ambivert. The Knot Theory of Mind1, 1-4.

Nickerson, C. (2023). What is an Ambivert Personality? An In-Depth Definition and Guide.

Danvers, A. F., Wundrack, R., & Mehl, M. (2020). Equilibria in personality states: A conceptual primer for dynamics in personality states. European Journal of Personality34(6), 999-1016.

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autor/a del artículo

Brenda Ruano Bodemer

PSICÓLOGA SEXÓLOGA COLEGIADA M-34490

Brenda Ruano Bodemer (Madrid, 1993) se graduó en Psicología por la UCM. Trabaja en la consulta privada desde 2016. Desde entonces, lleva formándose en distintos ámbitos de la psicología: Máster en Sexología, educación sexual, asesoramiento y terapia sexual (UCJC, IUNIVES), Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad de Nebrija). Título en Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y de Género (COP). Además de la consulta privada, ha trabajado en centros de día de adicciones y, actualmente, imparte talleres de Educación Sexual en institutos y da formación a profesores sobre Educación Sexual.

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