19 trastornos que precisan la atención de un sexólogo

Trastornos sexólogo

La sexualidad humana está llena de matices, y es en parte por ello que es uno de los ámbitos más importantes de la vida. Sin embargo, el hecho de que nuestra manera de experimentar el sexo esté llena de complejidades hace que existan muchas maneras posibles de que surjan trastornos sexuales.

A continuación veremos varios trastornos que necesitan la atención de un sexólogo o sexóloga, profesionales de la salud especializados en este tipo de problemas. Pero antes, veamos de qué se encargan estos expertos de la terapia sexual.

Nuestra Terapia Sexológica

Las funciones de la sexología

Entendemos por sexología el ámbito de investigación e intervención terapéutica interdisciplinar centrado en nuestra manera de vivir el sexo.

Su faceta más conocida consiste en dar terapia a pacientes con problemas sexuales, pero también se aplica a muchos otros ámbitos: la mejora de la experiencia, la educación, la investigación sobre las diferencias culturales relacionadas con la sexualidad, etc. Además, como es interdisciplinar, se la puede abordar desde la medicina, la psicología, la antropología y muchos otros campos científicos.

La terapia sexológica se centra en el bienestar sexual de los pacientes que recurren a ella

Dicho esto, ahora nos centraremos en la parte de la sexología vinculado a las ciencias de la salud y veremos varios trastornos sexuales que pueden ser motivo de consulta con sexólogos.

Trastornos que requieren terapia con un sexólogo

Estas son varias de las alteraciones de la salud y el bienestar que llevan a los pacientes a citarse con un sexólogo o sexóloga.

Algunas de ellas son de causas más bien psicológicas, mientras que en otras la raíz es de tipo más biológico y fisiológico, si bien en muchos casos ambos factores influyen de manera importante. Por otro lado, también es muy frecuente que varios trastornos o fuentes de malestar se solapen entre sí; esto no impide que se pueda realizar una intervención por terapia sexual, sino que forma parte de la normalidad en el día a día de los sexólogos.

1. Fetichismo

Tener fetiches sexuales no es algo necesariamente malo, pero en algunos casos este fenómeno llega a ser patológico siendo considerado un tipo de parafilia.

Normalmente, esto ocurre cuando las preferencias sexuales de la persona son tan concretas y específicas que no puede satisfacer esa clase de gustos con la regularidad deseable, o bien cuando ese fetiche comporta el sufrimiento físico o emocional de personas directamente afectadas por esto.

Por ejemplo, el hecho de disfrutar del sexo solamente cuando se realiza en situaciones de riesgo puede ser motivo de consulta.

2. Vaginismo

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos perineales, ubicados en la vagina, durante la penetración. Esto impide el coito, o lo hace doloroso.

3. Eyaculación precoz

Este trastorno se debe a la falta de control voluntario en el reflejo eyaculatorio, el cual hace que la eyaculación se produzca mucho antes de lo que se quería: normalmente, en segundos o en los primeros minutos tras iniciar el contacto sexual.

4. Dispareunia

La dispareunia, llamada también coitalgia, es una categoría que abarca diversas formas de malestar y dolor físico durante el coito, o justo antes o después. Por otro lado, el coito doloroso puede afectar tanto a hombres como a mujeres.

5. Trastorno sexual hipoactivo

Esta alteración consiste en la ausencia de deseo sexual durante periodos largos, debidos normalmente a experiencias pasadas o problemas en otros ámbitos de la vida. Resulta especialmente común en mujeres.

6. Trastorno de la excitación sexual femenina

Consiste en la imposibilidad de llegar a niveles altos de excitación sexual por parte de algunas mujeres, lo cual también genera una insuficiente lubricación en la vagina.

7. Voyeurismo

El voyeurismo es la obtención de satisfacción sexual observando a otras personas. Este fenómeno llega a ser parafilia si se trata de la única manera de encontrar placer sexual o si las terceras personas involucradas deben no ser conscientes de que se las está observando mientras esto ocurre.

8. Frotteurismo

Este trastorno sexual es similar al voyeurismo patológico, en el sentido de que involucra terceras personas que no tienen por qué ser conscientes de lo que pasa o consentir que eso ocurra. Aquí, el placer se obtiene mediante el roce con otros, muchas veces sin quitarse la ropa y en lugares públicos.

9. Inseguridades por homofobia o transfobia

Las consecuencias de la discriminación contra colectivos LGTBI pueden hacer que muchas personas tengan una relación conflictiva con su manera de vivir el sexo, se avergüencen de sus gustos y preferencias, o no sepan qué quieren o qué pueden esperar de esta faceta de sus vidas.

10. Sadismo

La necesidad de humillar o herir a otros para obtener excitación sexual es también una parafilia.

11. Exhibicionismo

Los pacientes con exhibicionismo acostumbran a encontrar placer en mostrar su desnudez a desconocidos o personas que no han dado su consentimiento, normalmente en lugares públicos en los que tienden “emboscadas”.

12. Urofilia

La urofilia aparece en pacientes cuya excitación depende de involucrar la orina en sus relaciones sexuales.

13. Otras parafilias

Entre el resto de parafilias encontramos la somnofilia, la blastolagnia, el triolismo o la dependencia de la asfixia erótica para satisfacerse, si bien hay muchas más.

14. Trastorno orgásmico femenino

Estadísticamente, la anorgasmia es uno de los problemas más frecuentes que experimentan las mujeres. Consiste en la baja intensidad o el retraso excesivo en la aparición del orgasmo.

15. Trastorno orgásmico masculino

La anorgasmia también puede darse en hombres. También aquí cuesta mucho llegar al orgasmo, o este es poco intenso.

16. Traumas psicológicos

El haber sido víctima de una violación o de abusos sexuales muchas veces genera secuelas en muchos aspectos de la vida, siendo la sexualidad uno de los más afectados. Por ello, el trauma psicológico es uno de los trastornos que precisan de la atención de un sexólogo o sexóloga.

17. Adicciones sexuales

En algunos casos, se desarrolla un trastorno sexual por el cual se desarrolla una necesidad incontrolable de realizar acciones sexuales, lo cual muchas veces interfiere con otros ámbitos del día a día: la adicción al sexo, a la pornografía o a la masturbación pueden, por ejemplo, producir problemas amorosos, laborales, etc.

18. Impotencia masculina

Este es uno de los problemas más habituales en hombres: los problemas para alcanzar la erección. Normalmente tiene una raíz psicosexual, más que biológica.

19. Fobias

Ciertos tipos de fobias pueden dañar significativamente la capacidad de desarrollar una sexualidad plena. Por ejemplo, el miedo a estar desnudo, o la fobia al coito, limitan mucho. Afortunadamente, este tipo de trastornos de ansiedad responden bien al tratamiento por parte de sexólogos con formación en psicoterapia.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Diamond, Milton (2004). Sex, gender, and identity over the years: a changing perspective. Child and Adolescent Psychiatric Clinics of North America. 13 (3): 591–607.
Ellis, A. (2008). Psychology of Sex. Read Books.

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