Estrés emocional: ¿qué es, cómo detectarlo y cómo gestionarlo?

Estrés emocional: ¿qué es, cómo detectarlo y cómo gestionarlo?

El estrés es una realidad con la que convivimos en el día a día, fruto del ritmo acelerado que impone la sociedad moderna. Se asocia comúnmente con la vida laboral, pero lo cierto es que puede surgir en cualquier ámbito. Cuando se origina exclusivamente en el trabajo, hablamos de estrés laboral. Sin embargo, cuando sus causas son más amplias y profundas, estamos ante el estrés emocional.

Aunque el término no es tan popular, es crucial entender qué significa y cómo puede afectar nuestra salud física y mental. Identificarlo a tiempo puede marcar la diferencia entre sobrellevarlo o permitir que deteriore nuestra calidad de vida. A continuación, exploramos sus síntomas y compartimos herramientas clave para su gestión emocional.

¿Qué es el estrés emocional?

El estrés emocional es como una fatiga corporal pero a nivel psicológico o mental. Se trata de una sobrecarga emocional que si se prolonga en el tiempo puede tener consecuencias para la salud mental y física. Este estrés se debe a que ha ocurrido una serie de acontecimientos negativos y desagradables que se han ido acumulando y que provoca en la persona que los vive esa sobrecarga.

Como seres humanos que somos las cosas de la vida que nos van ocurriendo tienen un impacto psicológico y emocional en nosotros y nosotras, especialmente, si esas experiencias se prologan en el tiempo y se continúa lidiando con ellas como si de un malabarista se tratara. Hacer malabares está bien, puede ser incluso motivante, pero si estás día sí y día también sin parar, acabarás cansándote y el cuerpo te suplicará que pares.

¿Cómo te pide el cuerpo que pares? Resulta que el cuerpo es muy sabio y sabe cuándo avisarte de que algo no va bien. El problema es que lo hace una forma muy abrupta, sobre todo, si llevas tiempo sin hacerle caso. Esto provoca el “efecto olla exprés”: estos artilugios se van calentando si lo sometes a una alta temperatura; para que la olla no estalle (pues ería muy peligroso), cuentan con una válvula de escape y así cocinar a fuego lento. Cuando tú no haces caso de las señales que te manda el cuerpo es como si taparas esa válvula de escape, con lo cual, el estrés se acumula y acabarás estallando. En el siguiente apartado, te comentamos cuáles son esas señales o síntomas que te pueden estar diciendo que estás sufriendo estrés emocional.

Síntomas del estrés emocional

Antes de empezar con los síntomas del estrés debemos dejar claro que hay dos tipos de estrés emocional. En primer lugar, tenemos el estrés agudo, el cual es un tipo de estrés muy habitual y que ocurre cada vez que nos exponemos o nos vemos en una situación de agobio o angustia como puede ser un viaje en parapente o un accidente de coche. Son temporales y nos recuperamos una vez nos encontramos ya a salvo.

En segundo lugar, tenemos el estrés prologado o crónico, que es el del que vamos a hablar aquí, cuando estrés emocional se alarga y cuyos síntomas describimos a continuación:

1. Síntomas físicos

En los síntomas fisiológicos del estrés, el cuerpo nos avisa más habitualmente de lo que creemos a través de la somatización. Las formas de somatizar más comunes son las urticarias en la piel o el dolor de estómago. No sabes cuál es el origen, no encuentras un factor común que desencadene ese dolor y, además, aparece de manera muy aleatoria. El agotamiento y la fatiga muscular son también muy característicos del estrés emocional prolongado y crónico, así como molestias en el pecho o la afectación de gripes, ya que, ante la exposición al estrés de manera prolongada, se debilita el sistema inmunológico.

2. Síntomas psicológicos

En cuanto a los síntomas psicológicos provocados por el estrés emocional son destacables la apatía y la inapetencia. Las actividades que antes te hacían ilusión han perdido su encanto, sueles tener un estado de ánimo bastante bajo (tristeza, desmotivación, pesimismo) y la sensación es de que vas en automático, haces pero no atiendes. Esto también provoca que tengas olvidos frecuentes o que no te encuentres tan eficaz como en el pasado. Llegará el momento en que esa sensación pase a ser la sensación de “ya no puedo más”.

Claves para gestionar el estrés emocional

A continuación describiré una serie de consejos clave para aprender a gestionar el estrés emocional:

1. Establece límites saludables

Tanto a ti misma/o como a los demás. En la mayoría de ocasiones, una causa que va asociada a una alta de carga de estrés es que no sabemos poner límites. Esto ocurre porque como vemos que podemos con el resto nos autoengañamos diciéndonos algo así como: “Con esto también puedo” o “Por una cosa más, qué más da”. Así lo único que conseguimos es alimentar el estrés e ir llenando esa olla exprés sin válvula de la que hablábamos antes.

2. Haz pausas y descansa cuando sea necesario

A lo mejor tú solo o tú sola te estás sobrecargando con tareas que no son tan importantes en tu rutina. Hoy día vivimos en una sociedad que halaga y premia la superproductividad y el esfuerzo, pero no nos damos cuenta de las consecuencias que eso puede tener a la larga. Además, de los mencionados síntomas una de esas consecuencias puede ser que te levantes un día y que, en lugar de pensar en todas las tareas que tienes pendiente, piensas que te has olvidado de disfrutar.

3. Establece una rutina equilibrada

Para llevar a cabo el punto anterior, lo primero que tienes que hacer es revisar tu rutina. Una rutina en la que te dedicas a los demás durante 12 horas al día y solo piensas en dormir no es una rutina saludable. El autocuidado va a ser fundamental para superar el estrés emocional. Y para ello, deberás establecer una rutina en la que tengas tiempo para ti. Aunque sean unos miserables minutos al día, si son de calidad, notarás el efecto positivo que pueden llegar a tener.

4. Realiza actividades que te diviertan

Mete en esa rutina o en los momentos de tiempo libre que tengas en la semana alguna afición que tengas o algo que te gustaría empezar a hacer. El bajo estado de ánimo se debe, por sentido común, a que seguramente hayas dejado de lado lo que antes te gustaba. Retómalo, aunque no te haga ilusión, sal y retómalo.

5. Busca la causa del estrés emocional

O las causas. Tanto las que lo detonaron como las que las mantienen, ambas son igual de importante para el cambio. Pongamos por caso que una persona tiene que cuidar un familiar que tiene una enfermedad grave. Esta sería la causa que activó el estrés, pero las que lo mantienen pueden ser: estar constantemente pendiente de ese familiar, dejar de quedar con su círculo social “por si acaso pasa algo”, y un largo etcétera.

6. Busca apoyo profesional si es necesario

Si no eres capaz de ver de dónde puede venir el estrés emocional, lo mejor que puedes hacer es consulta con una psicóloga o psicólogo. Quizás el problema no venga únicamente de tu rutina (de hecho, lo más probable es que no), sino que las raíces sean más profundas y de la historia particular de cada cual. Para ello, una terapia psicológica te ayudará a conocerlas, autoconocerte, aceptarte y, a partir de ahí, ver qué puedes cambiar para tu propio bienestar.

Conclusiones

El estrés emocional agudo no es patológico, es una forma normal de reaccionar ante situaciones anormales o poco comunes. Sin embargo, el estrés crónico, como hemos visto, puede desencadenar muchos problemas. Por otra parte, cuando nos acostumbramos a vivir con estrés emocional, tendemos mucho a normalizarlo. La sensación de que somos autómatas o robots y no seres humanos que sienten puede tener la función, al principio, de salvavidas; una especie de mecanismo de supervivencia para que puedas afrontar el estrés de manera eficaz. Sin embargo, como hemos visto, a la larga puede tener consecuencias graves para tu salud mental y física.

No normalices el estrés emocional y pide ayuda si lo ves necesario. Hemos descrito los síntomas más comunes que suelen aparecer cuando alguien en consulta nos los describe y vemos que está sufriendo estrés emocional. De todas maneras, estas señales que aparecen a la larga se manifiestan en cada persona de manera distinta. Por eso, es tan importante que pidas ayuda psicológica y atiendan tu caso particular; si lo prefieres, también puedes recurrir a ayuda psicológica online para recibir apoyo profesional adaptado a tu situación desde donde estés.

¿El estrés emocional está afectando tu vida y necesitas apoyo profesional?

Si este artículo te ha ayudado a identificar los síntomas del estrés emocional, pero sientes que te resulta difícil gestionarlo por tu cuenta, buscar ayuda profesional puede ser el primer paso hacia tu bienestar.

En Avance Psicólogos, colaboramos con un equipo de psicólogos especialistas en la gestión del estrés, ansiedad  y bienestar emocional, listos para acompañarte en este proceso. A través de un enfoque personalizado, te proporcionaremos herramientas prácticas para recuperar el equilibrio, reducir la carga emocional y mejorar tu calidad de vida.

Agenda una entrevista gratuita hoy mismo y empieza a construir una vida más tranquila y saludable.

Referencias bibliográficas:

Gonzalez, A. (2020). Lo bueno de tener un mal día. Cómo cuidar de nuestras emociones para estar mejor. Planeta.

¿Te ha resultado útil este contenido?

Este artículo ha sido elaborado y revisado por una psicóloga general sanitaria colegiada del equipo colaborador de Avance Psicólogos.

Su objetivo es orientativo e informativo y no sustituye una evaluación psicológica individual.


Para su elaboración se han tenido en cuenta:

  • La práctica clínica diaria con pacientes reales.
  • Criterios diagnósticos y guías basadas en evidencia científica (DSM-5, APA, NICE)
  • La necesidad de ofrecer información clara, comprensible y útil para el lector.

Revisión editorial clínica:

El contenido ha sido revisado por el equipo de redacción clínica de Avance Psicólogos, asegurando coherencia, rigor y claridad en la información.

Avance Psicólogos es un centro de psicología en Madrid con amplia trayectoria, formado por profesionales especializados que trabajan desde un enfoque integrador y basado en la evidencia.

Puedes consultar en detalle cómo elaboramos y revisamos nuestros contenidos psicológicos en nuestro proceso editorial.


Artículo escrito y revisado por:

Imagen de Brenda Ruano Bodemer - Psicóloga General Sanitaria M-34490
Brenda Ruano Bodemer | Licenciada en psicología, colegiada nº M-34490 con más de 9 años de experiencia como psicóloga general sanitaria.

Compartir también es cuidar.
Ayuda a que el contenido llegue más lejos

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Necesitas terapia psicológica y no lo tienes claro?

Si no te sientes bien del todo, pero tampoco sabes qué hacer, este test te dará una orientación clara en solo 2 minutos.

Te lo ponemos muy fácil

Queremos que nos conozcas.

Por eso, la primera entrevista es gratuita.

Después, tú decides, sin compromiso, si quieres que sigamos acompañándote.

Estamos aquí para escucharte

Déjanos tus datos y te llamaremos para informarte y reservar una primera videollamada gratuita con el psicólogo adecuado para ti.

100% confidencial | Sin compromiso | Respuesta inmediata (lunes-viernes)

Logo de Avance Psicólogos para el GDPR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.