Descubriendo el poder de la mente: Introducción a la psicología

Artículo escrito y revisado por Andrea Martínez Fernández
Descubriendo el poder de la mente: Introducción a la psicología

Si te preguntasen qué crees que es la Psicología, ¿qué responderías? Muchas personas dirían que la Psicología es el “estudio del pensamiento”, “el poder de la mente”… No es una pregunta fácil, ¿verdad? Como todas las ciencias que estudian al ser humano, la Psicología es una disciplina compleja y difícil de definir, hasta el punto en el que existen incluso debates internos en la propia profesión. Esperamos que este artículo pueda servir a modo de pequeña introducción a este tema tan amplio como interesante.

Según la Asociación Americana de Psicología, la definición de la Psicología es “el estudio de la conducta de los individuos y de sus procesos cognitivos”. O sea, que la Psicología es una ciencia que estudia el funcionamiento del comportamiento humano; tanto el público (lo que hacemos de manera visible) como el privado (nuestros pensamientos, percepciones y emociones). Para entender por qué hacemos lo que hacemos, la Psicología ha bebido de otras disciplinas como la Filosofía, la Biología o la Sociología. Pero aquí vamos a centrarnos en aquello de lo que hablamos cuando hablamos de la mente.

La Psicología popular

 Una cosa es el estudio de Psicología y otra cosa es la “Psicología pop”: esto es, las reflexiones y frases inspiradoras que invitan a la reflexión… o las explicaciones sobre el comportamiento que se hacen desde la opinión propia y no de la investigación. Estas afirmaciones no siempre las hacen profesionales de la Psicología; muchas veces vienen de personas que se dedican a otros ámbitos como la escritura, el coaching o la espiritualidad. “El poder de la mente es infinito”, “Todo está en la actitud” o “El límite está donde tú lo pongas” son ejemplos de esto.

Seguro que has escuchado, por ejemplo, eso de que solamente usamos un 10% de nuestro cerebro y que hay maneras de ampliar esta capacidad para lograr más cosas. Pues bien, ¡esto es un mito! Es sólo uno de los ejemplos de cómo a nivel cotidiano podemos encontrarnos afirmaciones contundentes… pero que la investigación en Psicología y ciencias afines demuestra que no son verdad (aunque claro, esta realidad es menos atractiva). El comportamiento humano puede ser fascinante, y para descubrirlo realmente hemos de atender a la evidencia científica.

La ciencia de la Psicología

 ¿Y cómo se estudia esto? Al principio del artículo nos preguntábamos qué estudia la Psicología, algo a lo que diferentes corrientes responderían “la mente”, “la conducta”, “la psique”, “el cerebro”, “el pensamiento”, “la personalidad”… La cuestión es, ¿sabríamos decir qué es la mente, o dónde está? La ciencia encargada de estudiar el cerebro es realmente la Neurobiología, mientras que la Psicología (si bien en algunas de sus ramas se toca con las neurociencias) estudia la parte visible de los procesos que tienen bases psicofisiológicas: el comportamiento.

En Psicología hay muchos campos de investigación y experimentación, ya que lo que sabemos no procede únicamente de observar humanos y sacar conclusiones. Desde los estudios con ratas y palomas hasta los actuales avances en ciencias computacionales e inteligencia artificial, existen diversas maneras de conocer los procesos que subyacen a nuestra manera de ser, estar y actuar en el mundo.

La mente y el cuerpo

Una buena cantidad de autores han escrito sobre este tema. Actualmente se habla coloquialmente de la mente como se habla del alma en la metafísica, o del inconsciente en el psicoanálisis. A esto le llamamos “dualismo”: es decir, la separación de la mente y el cuerpo. Sin embargo, si hemos llegado a la conclusión de que los procesos mentales surgen de la relación entre individuo y entorno, no podemos separar la experiencia consciente de su sustrato físico (el cerebro y el cuerpo en general).

Así, no podemos localizar la materia ni el potencial, el poder de la mente en ninguna forma física sino en una interacción: lo que llamamos mente es un conjunto de procesos que son inseparables de nuestras circunstancias y nuestra experiencia. Tenemos conciencia, pensamientos, emociones… todo un mundo de elementos interiores que interactúan con lo exterior. Así, este mundo privado nos permite relacionarnos con nuestro entorno de maneras muy complejas: tenemos lenguaje y pensamiento simbólico, podemos elaborar hipótesis, darnos autoinstrucciones y tomar decisiones basándonos en predicciones aproximadas en función de lo que hayamos ido aprendiendo.

La Psicología aplicada

Entonces, si la Psicología como ciencia cubre algo tan amplio y complejo como es el comportamiento humano… ¿cómo se aplica esto a la práctica? A veces pensamos en la figura de la psicóloga o el psicólogo como alguien que se dedica a hacer terapia, básicamente. Pero hay muchísimos campos de aplicación más allá de la clínica. ¡Piensa que se puede trabajar desde lo más micro (como las bases neurofisiológicas) hasta lo más macro, como las dinámicas sociales! Con esto nos referimos a que, cuando se habla de “el poder de la mente”, parece que todo está en el individuo… como si todo dependiera de lo interior. Sin embargo, las personas estamos sometidas a la influencia de muchísimos factores internos y externos.

Cuando se apela al “poder de la mente” hay que tener en cuenta algo muy importante: ¡hay partes que controlamos y partes que no! Por ejemplo, alguien que sufre una fobia puede tener muy claro que sus miedos son irracionales, pero para superarlo ha de cambiar su interacción con el contexto y no sólo su forma de pensar y afrontar la emoción. O una persona afectada por una adicción podría trabajar muchísimo su “fuerza de voluntad”… pero probablemente necesitará cambios en su entorno para abandonar el consumo. No se puede separar a la persona de su contexto. No obstante, es muy útil ser conscientes de nuestras propias tendencias de pensamiento para trabajar cómo nos relacionamos con dicho contexto: por ejemplo, el efecto halo (por el cual la belleza de las personas nos influye en cómo percibimos su personalidad) o el efecto Pigmalión (o cómo nuestras expectativas y prejuicios pueden acabar en profecías autocumplidas).

El verdadero “poder de la mente”

 ¿Hasta dónde llega realmente la influencia de nuestro pensamiento? Justo estábamos hablando de las profecías autocumplidas y las expectativas. Es probable que alguna vez hayas experimentado una situación similar a la siguiente: ante una prueba importante, como un examen o una entrevista de trabajo, tienes pensamientos anticipatorios como “voy a quedar fatal” o “seguro que no lo saco”; incluso aunque lleves la prueba bien preparada, la ansiedad que te causan estas anticipaciones podría provocar que tus predicciones catastróficas se hagan realidad. Cuidado, porque esto lógicamente no quiere decir que si no te preparas bien basta con mantener una actitud optimista para tener éxito.

Vamos, que es una completa exageración ese lema de “atraes lo que piensas” cuando se saca de contexto. Por ejemplo, cuando se dice que la curación de las personas enfermas depende más de su actitud que de cualquier otro factor. Esto evidentemente no es así, pero lo que piensas y lo que te dices importa porque puede condicionar en gran medida tus acciones y las consecuencias de estas. Por eso es muy importante que tu discurso interno no sea en exceso negativo… pero tampoco positivo hasta niveles poco realistas; lo más adecuado es que esté ajustado a la realidad, para que te permita interactuar y resolver problemas de la manera más adaptativa posible.

El apoyo psicoterapéutico

Como habrás podido concluir a medida que hemos ido avanzando en este artículo, nuestra manera de ser está sujeta a multitud de influencias. De esta manera podemos decir que, en su mayor parte, la personalidad no es tanto como se nace sino como se hace. Ahora bien, ¿cuánto nos determina esto? ¿Es posible usar el supuesto poder de la mente para cambiar todo lo que te propongas? ¿O eres como eres y el margen de cambio es mínimo? Bueno, ya hemos visto que no todo depende de ti… pero esto no quiere decir que no tengas control sobre nada ni que deje de haber margen de maniobra.

Precisamente la terapia psicológica se basa en los conocimientos existentes acerca de cómo influyen los distintos factores internos y externos para modificarlos en la medida de lo posible de cara a generar cambios favorables. Por esto mismo en Avance Psicólogos nos esforzamos para brindarte la mejor atención posible. Ni siquiera hace falta que tengas un diagnóstico para querer trabajar en terapia, basta con que te pongas unos objetivos y nos contactes. Nuestro equipo de psicólogos colaboradores puede atenderte tanto en la modalidad de terapia online como de manera presencial en Madrid. Si te animas a llamarnos o escribirnos, nuestro personal te atenderá con gusto en lo que nos solicites.

Referencias bibliográficas:

 Bächler, R. (2017). El marco metodológico definido por el conductismo y heredado por la psicología cognitiva. Revista Interdisciplinaria de Filosofía y Psicología, 12(39), 76-83.

Bueno, R. (2014). El conductismo y lo mental: Una historia y un marco conceptual. Cultura, 28(1), 165-187.

Kalat, J. W. (2017). Introduction to Psychology. Boston: Cengage Learning.

Pérez-Álvarez, M. (2018). Para pensar la Psicología más allá de la mente y el cerebro: Un enfoque transteórico. Papeles del Psicólogo, 39(3), 161-173.

¿Te ha resultado útil este contenido?

Este artículo ha sido elaborado por un/a psicólogo/a sanitario/a colegiado/a del equipo de Avance Psicólogos y se basa en la evidencia científica recogida en el DSM-5, las guías APA y NICE, así como en la práctica clínica diaria del profesional. La información tiene un fin orientativo y no sustituye una evaluación psicológica personalizada. Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre tu caso, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

Además, el contenido ha sido revisado por nuestro equipo de redacción clínica para garantizar su rigor y claridad.

Compartir también es cuidar.
Ayuda a que el contenido llegue más lejos

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Te estas planteando empezar terapia?
➜   1. Contacta con nosotros.
➜   2. Valoramos tu caso te proponemos a tu psicóloga ideal.
➜   3. Conoce a tu psicóloga en una videollamda gratuita de 15 min.

Te lo ponemos muy fácil

Queremos que nos conozcas.

Por eso, la primera entrevista es gratuita.

Después, tú decides, sin compromiso, si quieres que sigamos acompañándote.

Estamos aquí para escucharte

Déjanos tus datos y te llamaremos para informarte y reservar una primera videollamada gratuita con el psicólogo adecuado para ti.

100% confidencial | Sin compromiso | Respuesta inmediata (lunes-viernes)

Logo de Avance Psicólogos para el GDPR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.