¿Qué significa ser bisexual? ¿Cómo sé si lo soy?

Artículo escrito y revisado por Brenda Ruano Bodemer
Qué significa ser bisexual

“Ser bisexual está de moda”, “la bisexualidad es una fase”, “¿sigo siendo bisexual si me gusta alguien de mi mismo sexo?”, “creo que soy bisexual, pero no sé cómo asegurarme”, “¿cuándo te diste cuenta de que eras bisexual?”… estas frases y preguntas sobre la bisexualidad están hoy día mucho más en boca de adolescentes que empiezan a experimentar con su sexualidad y no están seguros o seguras de qué sexo les atrae, quien les gusta y no saben si lo que sienten por alguien puede ser amor, amistad o atracción.

Lo cierto es que sentir esta confusión es normal, especialmente a esas edades, pero también incluso en la edad adulta. Saber si eres bisexual o no puede llegar a ser difícil y confuso por diversos motivos: en primer lugar, la bisexualidad ha estado no solo invisibilizada, sino que además ha estado y está impregnada de mitos y, en segundo lugar, porque dentro de la comunidad LGBTI (junto con la intersexualidad) es una de las letras más olvidadas.

El pasado 23 de septiembre de celebró el día de la visibilidad bisexual, tan necesario de reivindicar en estos tiempos donde las agresiones lgbtifóbicas están aumentando. En este artículo te explicamos qué es la bisexualidad y te daremos algunas claves que te pueden ayudar a plantearte si tu orientación sexual es esa o no. Para ello, hablaremos de los mitos más frecuentes que se oyen entorno a la persona bisexual.

¿Qué significa ser bisexual?

Según la activista bisexual Robin Ochs :

“la bisexualidad es la capacidad de sentir atracción sexual, romántica y/o emocional, por personas de más de un género, no necesariamente al mismo tiempo, ni de la misma intensidad, ni de la misma manera”.

Esta definición desmonta la creencia errónea de que una persona bisexual es «50% heterosexual y 50% homosexual». La realidad es que la atracción puede variar en intensidad y forma según la persona y el contexto.

Es tal el desconocimiento que hay entorno a la bisexualidad que es lógico que para la propia persona bisexual sea difícil aclarar su propia orientación sexual. De hecho, como señala un artículo de la BBC, la falta de representación y los estereotipos contribuyen a que las personas bisexuales tarden más en identificarse, enfrentando una «doble discriminación» tanto fuera como dentro de la comunidad LGBTI+.

¿Cómo saber si eres bisexual?

Descubrir tu orientación sexual es un proceso personal que requiere tiempo, introspección y autoconocimiento. No hay una única manera de vivir la bisexualidad, pero algunas señales pueden ayudarte a identificar si esta orientación encaja contigo.

1. Sentir atracción por personas de distintos géneros

Uno de los primeros indicios de que podrías ser bisexual es experimentar atracción romántica, emocional o sexual hacia personas de más de un género. Esto no significa que la atracción sea idéntica en todos los casos ni que tenga que ser al mismo tiempo. Algunas personas bisexuales pueden sentir más afinidad emocional con un género y más atracción física con otro, mientras que otras pueden sentirlo de forma equilibrada. Lo importante es reconocer qué te atrae y aceptar que la bisexualidad no se trata de una proporción exacta, sino de una experiencia diversa y flexible.

2. Percibir diferencias en tu atracción según el género

Puede que notes que tu atracción no funciona exactamente igual dependiendo del género de la persona que te gusta. Por ejemplo, podrías sentirte más cómodo/a teniendo una relación romántica con un género, pero experimentar mayor deseo sexual por otro. Esto no significa que tu orientación sea menos válida o que debas «elegir» una etiqueta diferente. La bisexualidad abarca muchas formas de sentir y vivir el deseo.

3. Haber tenido dudas sobre tu orientación durante algún tiempo

La sociedad nos enseña que la heterosexualidad es la norma, por lo que muchas personas ni siquiera se plantean otras posibilidades hasta que algo los hace cuestionarlo. Si has pasado por periodos en los que te has preguntado si te atraen personas de distintos géneros, si has intentado negarlo o si has sentido confusión respecto a tu identidad, es posible que estés en un proceso de descubrimiento. Tener dudas no significa que algo esté mal contigo ni que tengas que definirte de inmediato. Es parte de conocerte mejor.

4. Identificarte con experiencias de otras personas bisexuales

A veces, leer o escuchar testimonios de personas bisexuales puede hacer que te sientas reflejado/a en sus vivencias. Si al conocer historias sobre bisexualidad piensas: «Eso me ha pasado a mí», «Yo también me he sentido así» o «Eso explicaría muchas cosas», podría ser una señal de que te identificas con esta orientación. Conectar con experiencias similares puede ayudarte a entenderte mejor y a sentirte menos solo/a en el proceso.

5. Sentir que no encajas en una etiqueta fija

Algunas personas pueden sentirse atrapadas entre la heterosexualidad y la homosexualidad, sin sentirse completamente identificadas con ninguna de ellas. Si sientes que ambos términos te resultan limitantes y que tu atracción es más fluida, la bisexualidad puede ser una opción que encaje mejor con tu experiencia. No todas las personas descubren su identidad de la misma forma ni al mismo ritmo, y está bien tomarse el tiempo necesario para comprenderse mejor.

7 mitos sobre la bisexualidad

A continuación, desmentimos algunos de los mitos más comunes sobre la bisexualidad:

1. «La bisexualidad es una fase»

Se suele pensar que la persona que se declara bisexual, lo que le ocurre realmente es que no se decide entre hombres y mujeres, que es algo temporal. Más común de lo que debiéramos tendemos a ver la sexualidad como algo dicotómico: o lo uno o lo otro, cuando lo cierto es que muchos aspectos de la sexualidad (incluso, la corporalidad) se mueven a lo largo de un continuo y casi nada está repartido al 50%.

2. «Ser bisexual está de moda»

Esta es una frase que se suele escuchar mucho en los talleres de Educación Sexual impartidos en los institutos y dicha tanto por el profesorado, los padres y madres y el alumnado. Objetivamente, lo que está ocurriendo es que cada vez las distintas orientaciones sexuales a la heterosexual están sufriendo menos rechazo, incluida la bisexual. Dado que las nuevas generaciones crecen en entornos mucho menos hostiles y más inclusivos con la diversidad sexual, los y las jóvenes salen antes del armario y con menos miedo a que se les discrimine.

3. «La bisexualidad no existe»

Otro tipo de bifobia que sufre la persona bisexual fundado por mitos como este es la negación. Incluso dentro del propio colectivo LGBTI, las personas reciben comentarios como el de “tienes que decidirte”, “no puede ser que te guste de todo”, “lo que ocurre es que estás confundido”, etc. Incluso a personajes famosos como David Bowie o Freddy Mercury se lo han negado y así sigue siendo reflejado en los relatos sobre ellos.

4. «Si eres bisexual eres una persona promiscua»

Mucha gente sigue asociando a las personas bisexuales con que son viciosos o que “lo quieren todo”. También se tiene el prejuicio de que el o la bisexual tiende a ser más infiel que otras orientaciones sexuales. Un prejuicio absurdo, dado que la orientación sexual nada tiene que ver con la infidelidad. El perpetuar este tipo de estereotipos sigue fomentando la bifobia y hace que para la persona bisexual sea más difícil de relacionarse a nivel sentimental, cuando la infidelidad no va de la mano de la orientación sino cómo sea cada quien.

5. «Si eres bisexual es que aún no te has decidido»

De la mano de los anteriores mitos como “la fase” o “la moda”, está la idea de que la bisexualidad está ligada a una etapa de confusión o a la juventud, la necesidad de explorar. Existe en la sociedad la irritante manía de dar etiquetas a las personas, sobre todo a las pertenecientes a minorías sexuales, sin preguntar a las personas implicadas, dando por hecho por qué son cómo son, cómo se sienten o cómo deberían comportarse.

6. «Hay menos hombres bisexuales que mujeres bisexuales»

Probablemente, y sin estudios estadísticos que así lo demuestren, puede que haya más mujeres que se identifiquen con la etiqueta de bisexual, pero no existe un motivo objetivo, sino más bien socio-cultural: los hombres también son víctimas del patriarcado y este mide su masculinidad en función de su orientación sexual (“a más heterosexual, más hombre eres”). Entendiendo esto, no es que existan menos hombres bisexuales, sino que estos salen menos del armario por miedo a esa burla y rechazo.

7. «A las personas bisexuales les gusta hacer tríos»

De nuevo vinculado a otros mitos, no es raro que a una persona bisexual se le proponga hacer tríos, dando por hecho, una vez más un aspecto de la erótica de cada cual que no está ligado con la orientación sexual. También se asume que si alguien es bisexual es porque le gusta mucho el sexo, cuando no tiene por qué. Esto perpetua que muchas personas bi, al salir del armario, se sientan violentadas cuando les proponen ciertas prácticas eróticas que “se supone” les tienen que gustar por el hecho de ser bisexual.

¿Somos todos bisexuales en potencia?

El estudio de la sexualidad ha evolucionado con el tiempo. En los años 40, Alfred Kinsey propuso una escala del 0 al 6, donde 0 representaba la heterosexualidad absoluta y 6 la homosexualidad absoluta. Su investigación demostró que la sexualidad no es binaria, sino un espectro.

Sin embargo, eso no significa que todas las personas sean bisexuales en potencia. La orientación sexual es un rasgo estable en la mayoría de los casos, y aunque algunas personas pueden experimentar cambios, no es algo que se elija o se modifique intencionalmente.

¿Y si no soy bisexual?

Cuando hablábamos del mito de que ser bisexual es una moda, lo que más les preocupa a los padres es que sus hijos o sus hijas se equivoquen respecto a ello. Sin embargo, no se dan cuenta de que si damos por hecho que son heterosexuales cuando no lo son, paradójicamente, no nos preocupamos porque se confundan respecto a su heterosexualidad.

La orientación sexual es algo que no elegimos y que es relativamente estable a lo largo de la vida. Muchas y muchos adolescentes, y no tan adolescentes, consultan que no saben si son bisexuales o no. La orientación sexual se suele desarrollar a lo largo de la adolescencia, pero puede ser que te des cuenta más tarde y eso está bien. Es lógico que tengas tanta confusión si te sientes de una forma de la que nunca te han hablado. En cualquier caso, piensa que todas las personas se sienten confundidas respecto a su sexualidad en uno o varios momentos de su vida y que tú puede que estés en una de esas etapas.

No cabe duda de que tenemos que seguir dando visibilidad a otras orientaciones sexuales que no sean la heterosexual y dejar de tener una mirada heteronormativa (esto es, por ejemplo, asumir que todo el mundo es heterosexual). Además de la homofobia interiorizada y la lesbofobia, la bifobia también existe.

Si eres bisexual ten en cuenta todos los mitos que existen en torno a tu orientación sexual, ello te hará más consciente de lo que te gusta a ti (por ejemplo, te puede gustar practicar tríos pero también te puede no gustar). Si no eres bisexual y estás leyendo este artículo no encasilles a alguien cuando te diga o te enteres de que es bisexual, mira más allá, y asume la diversidad en cada persona.

Referencias bibliográficas:

de Elena Amor, M., y Sáez Sesma, S. 2017. El desarrollo de la orientación del deseo en relación con la erotofobia-erotofilia en una muestra de personas con orientaciones sexuales diversas. En Cabello García, M. A., del Río Olvera, y F. J., Cabello-Santamaría, F. (Ed.), Avances en Sexología Clínica (pp. 133-140). Málaga, España: Sotavento Editorial.

Carey, B. (2005). Straight, Gay or Lying? Bisexuality Revisited. The New York Times.
Kinsey, A.C.; Pomeroy, W.R.; Martin, C.E. (2003). Sexual Behavior in the Human Male. American Journal of Public Health, 93(6): pp. 894 – 898.
Lehmiller, J.J. (2017). The Psychology of Human Sexuality. Hoboken: John Wiley & Sons.
Rosario, M.; Schrimshaw, E.; Hunter, J.; Braun, L. (2006). Sexual identity development among lesbian, gay, and bisexual youths: Consistency and change over time. Journal of Sex Research. 43(1): pp. 46 – 58.
Ruse, M. (1988). Homosexuality: A Philosophical Inquiry. Oxford: Basil Blackwell.

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Este artículo ha sido elaborado por un/a psicólogo/a sanitario/a colegiado/a del equipo de Avance Psicólogos y se basa en la evidencia científica recogida en el DSM-5, las guías APA y NICE, así como en la práctica clínica diaria del profesional. La información tiene un fin orientativo y no sustituye una evaluación psicológica personalizada. Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre tu caso, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

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