¿Qué es la hipersexualidad? Tipos, síntomas y tratamiento
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¿Qué es la hipersexualidad? Tipos, riesgos asociados, síntomas y tratamiento

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La hipersexualidad es una compulsión que se puede desarrollar de distintas maneras pero que siempre tienen que ver con el sexo o la conducta sexual. De hecho, se define como una conducta sexual compulsiva, contando también como conducta, los pensamientos. Se suele asociar a un alto deseo sexual, que puede ser que lo haya, pero lo cierto es cuando se llevan a cabo conductas sexuales sobre las que no se tiene control.

Una compulsión es aquella conducta que realizamos con el fin de aliviar un malestar y, en cierta manera, hemos generado una adicción a dicha conducta, de manera que lo hacemos descontrolada e, incluso, inconscientemente. De hecho, para la hipersexualidad muchos profesionales se suelen referir a ella como adicción al sexo. En este artículo, hablaremos de la hipersexualidad yendo mucho más allá, ya que esa adicción puede ser al sexo en pareja, a la masturbación, al visionado de pornografía, etc.

En definitiva, la hipersexualidad es un repentino aumento del deseo sexual que la persona desea aliviar lo antes posible. Va a acompañada de pensamientos y fantasías y lo más problemático de todo es que se dejan de lado otras conductas y pensamientos que no tengan que ver con el sexo. Esto, lejos de ser algo nimio, genera mucho malestar en la persona.

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Hipersexualidad: causas y consecuencias

Tipos de trastornos sexuales

Los trastornos sexuales que tienen que ver con el deseo sexual tienen la dificultad de que debemos medir, si es que se puede, qué es tener mucho o poco deseo sexual. La clave está en determinar si para quien tenemos delante tener mucho o poco deseo es un problema y qué consecuencias tiene y qué costes tiene las soluciones que pone en marcha para remediarlo. En el caso de la hipersexualidad, la persona ve limitada su vida porque siente que lo que la maneja es su alto deseo sexual, sintiendo que este es demasiado alto.

Los trastornos sexuales asociados a la hipersexualidad son las adicciones y el trastorno obsesivo compulsivo. La persona ha aprendido a aliviar su malestar emocional a través de conductas sexuales como tener sexo, masturbarse o ver pornografía, cibersexo, llamadas eróticas, pagar por sexo o tener encuentros sexuales con personas desconocidas. La principal causa de este tipo de compulsiones suele ser que la persona no sabe regularse emocionalmente. Por eso las causas más comunes de la hipersexualidad son:

  • Un entorno familiar disfuncional. Se suele tratar de padres emocionalmente distantes o que no han estado disponibles cuando el niño o la niña necesitaban de ese soporte emocional.
  • Padres o referentes familiares que también regulan sus emociones a través de otras compulsiones o adicciones, aunque no tengan que ver con el sexo. Por ejemplo, si durante la infancia veíamos que nuestra madre comía en exceso cuando estaba triste aprendemos que eso es lo que tenemos que hacer cuando tenemos emociones desagradables.
  • Una educación sexual basada en el miedo y en la represión. La persona se ha criado en un entorno donde la sexualidad estaba relacionada con emociones como la vergüenza y la culpa y que, por tanto, era mejor no nombrar el tema y, si se nombraba, era refiriéndose a ello como algo negativo.
  • Experiencias traumáticas que no han sido sanadas. Se recurre al sexo para tapar esas heridas en lugar de intentar curarlas tratando el trauma.
  • Padecimiento de otros trastornos psicológicos. El trastorno bipolar y el trastorno por adicción a sustancias suelen estar relacionados con la hipersexualidad.

Riesgos asociados a la hipersexualidad.

La hipersexualidad puede tener consecuencias graves en la vida de la persona:

  • Llevar a cabo conductas de riesgo. Como mantener relaciones sexuales sin protección, aumentando el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Otra consecuencia que puede tener la hipersexualidad es utilizar las aplicaciones para ligar de manera compulsiva y accediendo a quedades con personas desconocidas tras las cuales sienten mucha culpa.
  • Consumo excesivo de alcohol y consumo de drogas. Como decíamos, la hipersexualidad está relacionada con otro tipo de adicciones. Esto es así porque suelen ser personas muy impulsivas y compulsivas. Están acostumbradas a manejarlo todo desde el descontrol y el no tener fin.
  • Conflictos interpersonales. La hipersexualidad, como cualquier tipo de adicción genera conflictos con las personas más cercanas. A menudo, se aíslan por la vergüenza que sienten por lo actos que han cometido. Además, también suelen ser impulsivos con aquellas personas a las que quieren.
  • Problemas laborales. La obsesión que puede rondar en la cabeza por el sexo de una persona con hipersexualidad puede resultar bastante disfuncional. En casos extremos, además de los problemas familiares y en sus relaciones sociales y de pareja, pueden llegar a tener problemas en el trabajo como el absentismo o conductas inadecuadas.

Síntomas de la hipersexualidad

Manifestaciones de la hipersexualidad

Los síntomas de la hipersexualidad o también llamada trastorno del comportamiento sexual compulsivo se pueden manifestar de distintas maneras según la persona. Este trastorno se caracteriza por los siguientes síntomas:

  • La actividad sexual se vuelve repetitiva y un aspecto central en la vida de la persona.
  • Se busca sexo de manera muy frecuente, impulsiva y obsesivamente, incluso con personas desconocidas.
  • Se pasa un tiempo excesivo frente a dispositivos electrónicos buscando y viendo pornografía, contactando con personas para tener cibersexo (pagando o no) o intentando tener encuentros sexuales fortuitos y esporádicos.
  • La compulsión es incontrolable y lleva a la persona a llevar a cabo conductas de riesgo como no utilizar protección durante los encuentros sexual o consumir drogas (por ejemplo, para aguantar más tiempo).
  • La insatisfacción persiste a pesar de haber mantenido relaciones sexuales. Además, esa insatisfacción va acompañada de emociones muy desagradables como la vergüenza, la culpa o el asco.
  • La persona es incapaz de parar, a pesar de las consecuencias negativas que tiene en su vida.

Relación entre hipersexualidad y salud mental

La hipersexualidad es un trastorno psicológico que provoca mucho malestar en la persona. Partimos de que se trata de un trastorno en el que la persona es incapaz de controlar sus conductas. Es bastante similar a cualquier adicción a las sustancias o al juego.

Este trastorno limita enormemente la vida de la persona. No solo la limita, sino que también la deteriora en casi todas o todas sus áreas: a nivel familiar, personal, social, laboral, en su salud, etc. Por fuerza, se trata de un trastorno que ha de ser tratado y para lo cual la persona ha de pedir ayuda.

Tratamiento de la hipersexualidad

Terapia cognitivo conductual

La terapia cognitivo-conductual ha demostrado su eficacia en el tratamiento de cualquier adicción. También, es el tratamiento de la hipersexualidad. Sin embargo, la hipersexualidad entraña una dificultad añadida. La sexualidad es una pieza de nuestra personalidad que hay que cuidar y que debería verse como algo positivo y sano de vivir, con lo cual, no se puede suprimir o renunciar a ella como se hace con las sustancias adictivas. El sexo y la erótica son actividades placenteras. Con lo cual, el tratamiento de la hipersexualidad no solo tiene que ir encaminado a reducir las conductas obsesivo-compulsivas entorno al sexo, sino a aprender a vivir el sexo desde un lugar sano y de búsqueda del placer, en lugar, desde el alivio del malestar.

Intervenciones psicofarmacológicas

La terapia psicofarmacológica en el tratamiento de la hipersexualidad también es muy recomendable. Al igual que en otras adicciones o el trastornos obsesivo-compulsivos el uso de psicofármacos puede ser muy eficaz en combinación con la terapia psicológica.

Los fármacos recomendados para la hipersexualidad son los que se usan habitualmente en el tratamiento de adicciones. Algunos antidepresivos, que se utilizan también para el TOC, ayudan con el comportamiento sexual compulsivo. También, se pueden prescribir los estabilizadores del ánimo. Algunos profesionales de la salud recomiendan los antiandrógenos, un fármacos encargado de reducir las hormonas del deseo sexual masculinas. No obstante, el tratamiento de elección es la psicoterapia, la cual ayudará a la persona a reconocer cómo es su deseo sexual y a tener una relación con su sexualidad y el sexo más sana.

Conclusiones

La hipersexualidad se trata de un trastorno obsesivo compulsivo por el cual, la persona que lo sufre alivia su malestar a través de la conducta sexual. Es por ello por lo que, la hipersexualidad, también se puede definir como una adicción al sexo u a otras conductas sexuales como ver pornografía en exceso o la masturbación excesiva.

Puede parecer que la hipersexualidad sea un trastorno leve, pero lo cierto es que, según su gravedad y el nivel de compulsión que tenga la persona, puede llegar a ser bastante disfuncional. Genera un gran malestar y, como hemos visto, unas consecuencias negativas muy perjudiciales en diversas áreas de la vida.

¿Buscas ayuda?

Si crees que puedes tener una adicción al sexo o hipersexualidad lo mejor es que pidas ayuda psicoterapéutica. En terapia psicológica se te hará una evaluación y un tratamiento acorde a la misma. En Avance Psicólogos contamos con un gran equipo de psicólogas con experiencia que, además, están especializadas en sexología. Puedes pedir más información poniéndote en contacto con nosotros.

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Referencias bibliográficas

Chicote, M. C. (2022). Conceptualización del trastorno de la conducta sexual compulsiva puro como conducta aprendida (Doctoral dissertation, Universidad de Navarra).

Iruarrizaga, I., Estévez, A., Momeñe, J., Olave, L., Fernández-Cárdaba, L., Chávez-Vera, M. D., & Ferre-Navarrete, F. (2019). Dificultades en la regulación emocional, esquemas inadaptados tempranos, y dependencia emocional en la adicción al sexo o comportamiento sexual compulsivo en la adolescencia. Revista Española de Drogodependencias44(1), 76-103.

Ferreira, L. P., Ferreira, C. N., & Lourenço, M. F. (2020). Trastorno Obsesivo-Compulsivo, Obsesiones Sexuales y (Dis) Función Sexual: Una Revisión Narrativa. Psicosomática y psiquiatría, (15), 28-35.

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autor/a del artículo

Brenda Ruano Bodemer

PSICÓLOGA SEXÓLOGA COLEGIADA M-34490

Brenda Ruano Bodemer (Madrid, 1993) se graduó en Psicología por la UCM. Trabaja en la consulta privada desde 2016. Desde entonces, lleva formándose en distintos ámbitos de la psicología: Máster en Sexología, educación sexual, asesoramiento y terapia sexual (UCJC, IUNIVES), Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad de Nebrija). Título en Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y de Género (COP). Además de la consulta privada, ha trabajado en centros de día de adicciones y, actualmente, imparte talleres de Educación Sexual en institutos y da formación a profesores sobre Educación Sexual.

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