Psicología para casos de cáncer: ¿cómo funciona?

Psicología para pacientes de cáncer

La salud física va ligada a la salud psicológica, para bien y para mal. Es por eso que, ante la aparición de enfermedades graves, es necesario que los pacientes cuenten con asistencia psicológica profesional. A continuación veremos en qué consiste la psicología para los casos de cáncer, y de qué manera se realiza la psicoterapia y la psicoeducación en estos casos.

La importancia de la psicoterapia a pacientes oncológicos

El cáncer es uno de los fenómenos más importantes para los psicólogos que se dedican a la intervención clínica y sanitaria, por dos motivos.

En primer lugar, se trata de una de las enfermedades (o, mejor dicho, uno de los grupos de enfermedades) más extendidas en los países occidentales, y en segundo lugar, suele ir asociado a unas probabilidades relativamente altas de muerte y etapas de sufrimiento. Este último hecho tiene implicaciones claras en la salud mental.

Por eso es tan importante la psicooncología, rama de la psicología aplicada para mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos y de sus familiares, y de la terapia psicológica para personas con cáncer más allá del contexto estrictamente hospitalario.

Y es que tanto en los hospitales como fuera de ellos hay mucho trabajo que hacer por parte de estos equipos de psicólogos, siempre teniendo en mente un doble objetivo.

El primer objetivo es enseñar a los pacientes a adoptar hábitos de vida que ayuden a combatir el potencial dañino que la enfermedad tiene en la integridad física de la persona. Aquí entre en juego la psicoeducación, que se basa en sesiones en las que se informa, se resuelven dudas, y se entrena en determinadas habilidades útiles. En este proceso también se involucra a la familia.

El segundo es ayudar a gestionar los pensamientos, los sentimientos y la manera de percibir la realidad que se derivan de ser consciente de que se tiene una enfermedad grave, por el otro. Por supuesto, esta meta está íntimamente relacionada con la anterior, de modo que la psicología para los casos de cáncer no se olvida ni de lo cognitivo y emocional ni de lo comportamental.

¿Cómo funciona la psicología para casos de cáncer?

Una vez vistos los principales objetivos de la psicología aplicada a los pacientes con cáncer, veamos las claves de su funcionamiento.

1. El control de las expectativas

No es lo mismo atender a una mujer con cáncer de mama con buen pronóstico, que a una persona con cáncer de páncreas en estadio de metástasis muy avanzado y posibilidades de recuperación prácticamente inexistentes.

Por eso, el control de las expectativas de los pacientes es algo muy delicado de lo que hay que encargarse en terapia, y que en algunos casos pasa por la aceptación de que la propia muerte está cerca minimizando el sufrimiento.

2. La atención a la familia

En Psicología Clínica y de la Salud el rol de la familia es siempre muy relevante, pero cobra una importancia especial en el caso de la psicología aplicada a los casos de cáncer, porque los pacientes oncológicos se vuelven muy dependientes de su entorno cercano tanto en lo material como en lo afectivo y emocional.

Así pues, no solo se instruye a las familias sobre el tipo de medidas que hay que tomar para dar apoyo a alguien con una enfermedad de ese tipo; también se les anima a tomar ciertas medidas especiales para que, de manera activa, mejoren el bienestar de la persona vulnerable desde la cotidianidad del hogar (o en el hospital).

Además, de manera paralela, en ciertos casos también puede ser necesario dar psicoterapia a los familiares más afectados emocionalmente.

3. La gestión de la ansiedad

Los problemas de ansiedad y angustia son muy frecuentes en las personas con cáncer, por el malestar que despierta la incerteza de lo que pasará, la anticipación de más sufrimiento, sus dudas acerca de cómo relacionarse con los seres queridos, etc.

Por eso, en psicoterapia aplicada a casos oncológicos es habitual entrenar a los pacientes en técnicas de relajación y de gestión del estrés, como por ejemplo la Relajación Progresiva de Jacobson o la desensibilización sistemática.

4. La intervención en trastornos del estado de ánimo

En ocasiones, la depresión facilita la aparición de trastornos del estado de ánimo como la depresión o la distimia.

En estos casos, los psicólogos aplican estrategias para evitar que la persona adopte un estilo de vida caracterizado por la pasividad total y la falta de energía, favoreciendo rutinas de activación conductual y contribuyendo a que adopten un estilo de vida lo más sano posible.

La idea es que el paciente se involucre en actividades que supongan fuentes de motivación inmediatas, bajo el principio de que más allá de si el cáncer avanza o no, hay que vivir el presente. Para ello también se utiliza la reestructuración cognitiva, un conjunto de técnicas para que el paciente se cuestione sus creencias más dañinas, las que lo llevan a desentenderse del mundo que lo rodea y de quienes habitan en él.

5. Intervención en autoestima y relaciones sociales

Los psicólogos también hacen lo posible por que los pacientes con cáncer no se vean perjudicados por una autoestima muy baja, que a veces surge ante todo aquello que nos recuerda que somos seres vivos imperfectos y mortales.

Del mismo modo, se entrena en habilidades sociales a la luz de la nueva realidad del cáncer sufrido por uno mismo: de qué manera hablar de él sin tratarlo como un tabú, cómo gestionar las reacciones de los demás, etc.

6. Promoción de hábitos de vida saludable

No hay que olvidar que el cáncer puede multiplicar sus efectos dañinos en el cuerpo humano si surge alguna vulnerabilidad en forma de lesiones o debilitamiento del sistema inmune. Por eso, entre los servicios de asistencia psicológica para pacientes con cáncer también se encuentra la promoción de los hábitos de vida sana.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

Carlson L.E., Angen M., Cullem J., et al. (2004). High levels of untreated distress and fatigue in cancer patients. Br J Cancer, 90: pp. 2297 – 2304.
Park, C. L.; Edmondson, D.; Fenster, J. R.; Blank, T. O. (2008). Meaning making and psychological adjustment following cancer: The mediating roles of growth, life meaning, and restored just-world beliefs. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 76(5): pp. 863 – 875.

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