El concepto de “trastorno mental” ha estado tan estigmatizado históricamente, que mucha gente cree que desarrollar una de estas alteraciones supone tener que sufrirla durante todo lo que queda de vida. Pero esto es un gran error; de hecho, hay muchos trastornos psicológicos que responden muy bien al tratamiento, por lo que el apoyo terapéutico permite mitigar prácticamente todos sus efectos negativos o incluso hacer que el problema quede eliminado de raíz.
En este artículo haremos un repaso precisamente de los principales trastornos psicológicos fácilmente tratables desde la psicoterapia (tanto en terapia online como en terapia presencial), como muestra de hasta qué punto se trata de fenómenos que no tienen por qué quedar enquistados y permanecer ahí para siempre.
Índice de contenidos del post
¿Para qué sirve la psicoterapia?
Empecemos por lo más básico: ¿por qué es importante y para qué sirve ir a terapia psicológica? La psicoterapia es un proceso de intervención psicológica (y por consiguiente, un ámbito de la psicología aplicada) que se encarga de detectar y analizar alteraciones psicológicas que generen malestar, y de proponer y aplicar técnicas y estrategias eficaces para superarlas y/o mitigar sus síntomas.
Los problemas abordados por la terapia psicológica pueden ser trastornos o no, pero en cualquier caso son entendidos como conjuntos de patrones de conducta y de gestión de los pensamientos que dan lugar a problemas; por ello, el objetivo de esta forma de intervención es “entrenar” a la persona en la adopción de nuevas maneras de gestionar esos patrones de comportamiento, esas emociones y esas maneras de pensar y de interpretar la realidad.
Por otro lado, la psicoterapia nunca promete soluciones inmediatas, dado que por su propia naturaleza basada en el aprendizaje por parte del paciente, dura en la mayoría de los casos varios meses. Su objetivo es lograr que sus efectos se extiendan al día a día de la persona (más allá de las sesiones de reunión con el terapeuta), y que perduren una vez haya finalizado la terapia.
Trastornos psicológicos más fácilmente tratables desde la psicoterapia
Estos son ejemplos de psicopatologías que no por serlo implican tener que sufrirlos para siempre gracias a la eficacia de la psicoterapia.
1. Fobia específica y fobia social
Las fobias son trastornos de ansiedad en las que se desarrolla una respuesta de fuerte ansiedad ante determinados estímulos o contextos. Por ejemplo, están las fobias específicas -como la fobia a la sangre, que puede incluso llevar a la persona a evitar vacunarse-, o las fobias sociales, que lleva a la persona a aislarse socialmente.
2. Ansiedad generalizada
Quien desarrolla ansiedad generalizada sufre un elevado nivel de ansiedad que no tiene desencadenantes claros, y que produce un efecto de desgaste psicológico constante.
3. Insomnio
El insomnio tiene que ver con dificultades a la hora de dormir bien y lo suficiente. Es una de las alteraciones psicológicas más frecuentes, y a medio y largo plazo tiene efectos muy significativos sobre la salud física y mental si no es tratada con ayuda profesional.
4. Distimia
La distimia puede ser resumida como una versión más leve del trastorno depresivo mayor, pero también más persistente. Las personas con distimia muestran una tendencia a sentir desesperanza, desmotivación y falta de interés por lo que las rodea; en general, pierden buena parte de su capacidad para experimentar placer.
5. Trastornos del control de impulsos
Los trastornos del control de impulsos son psicopatologías en las que la persona desarrolla un hábito que se transforma en una cadena de comportamientos que realiza una y otra vez incluso sin darse cuenta, y que le producen malestar. Dentro de esta categoría encontramos fenómenos como la tricotilomanía (tendencia a arrancarse el cabello), la onicofagia (tendencia a morderse las uñas), la compra por impulso o la cleptomanía, entre otros.
6. Trastorno Obsesivo-Compulsivo
En el trastorno Obsesivo-Compulsivo, aparecen contenidos mentales como pensamientos o recuerdos perturbadores que “invaden” la mente de la persona de manera recurrente, y esta se ve en la necesidad de realizar ciertas conductas ritualizadas (las compulsiones) para intentar aliviar ese malestar. Algunos ejemplos de compulsiones pueden ser lavarse las manos, rascarse una parte del cuerpo siempre de la misma manera, mirarse en el espejo, etc.
7. Estrés postraumático
El estrés postraumático forma parte de las alteraciones psicológicas que pueden quedar en forma de secuelas de traumas psicológicos. Consiste en una mezcla de estado ansioso y crisis de ansiedad propiciadas por “flashbacks” mentales, en los que la persona siente que revive experiencias ligadas a lo que le produjo el trauma. Por ejemplo, estos “flashbacks” pueden ser sobre el accidente de coche que se sufrió hace años, sobre la muerte de un familiar, sobre una experiencia de abuso sexual, etc.
8. Ataques de pánico
Los ataques de pánico se presentan como episodios súbitos e intensos de miedo acompañados de síntomas físicos muy alarmantes, como palpitaciones, dificultad para respirar o sensación de desmayo. Aunque duran pocos minutos, generan una vivencia de amenaza extrema que puede llevar a evitar determinadas situaciones por miedo a que se repitan.
Este trastorno, que suele estar asociado a la ansiedad, es especialmente tratable con psicoterapia. A través de técnicas como la reestructuración cognitiva y la exposición progresiva, muchas personas logran reducir su frecuencia y recuperar la sensación de seguridad en su vida cotidiana.
9. Hipocondría o ansiedad por la salud
Las personas con hipocondría experimentan una preocupación constante y exagerada por padecer una enfermedad grave, aunque no haya pruebas médicas que lo confirmen. Esta preocupación suele ir acompañada de una hipervigilancia sobre las sensaciones corporales y la búsqueda constante de diagnósticos o revisiones.
El tratamiento psicológico ayuda a modificar los pensamientos catastrofistas y a desarrollar una relación más realista con el cuerpo y la salud.
10. Trastorno de ansiedad social
Este trastorno implica un miedo intenso y persistente a situaciones sociales o de desempeño en público, como hablar en reuniones, comer delante de otras personas o conocer gente nueva. El temor suele estar relacionado con la idea de ser juzgado, humillado o ridiculizado.
Es una de las formas más comunes de ansiedad, pero también una de las que mejor responden al tratamiento. La intervención psicológica permite entrenar habilidades sociales, reducir la autocrítica y ganar confianza en la interacción con los demás.
En resumen: trastornos psicológicos tratables con psicoterapia
Muchos de los trastornos psicológicos que generan sufrimiento cotidiano pueden abordarse con éxito mediante un proceso terapéutico. La psicoterapia no solo proporciona herramientas para aliviar el malestar, sino que también ayuda a transformar patrones de pensamiento, gestión emocional y comportamiento.
- Las fobias y la ansiedad generalizada responden muy bien a técnicas basadas en la exposición y el afrontamiento, ayudando a recuperar el control ante los miedos.
- El insomnio y la distimia muestran cómo los problemas de ánimo y descanso pueden abordarse desde un enfoque integral, mejorando el bienestar global.
- En los trastornos del control de impulsos y el TOC, la psicoterapia permite cortar la cadena de comportamientos automáticos y reducir la angustia asociada.
- El estrés postraumático, los ataques de pánico y la hipocondría son ejemplos claros de cómo el trabajo con un profesional permite integrar vivencias difíciles y vivir con mayor tranquilidad.
- La ansiedad social se puede superar progresivamente con acompañamiento profesional, mejorando la calidad de las relaciones personales y la seguridad interior.
Referencias bibliográficas:
American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
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Craighead, W.E.; Craighead, L.W. (2001). The role of psychotherapy in treating psychiatric disorders. Medical Clinics of North America, 85(3): pp. 617 – 629.
Santos, J.L. ; García, L.I. ; Calderón, M.A. ; Sanz, L.J.; de los Ríos, P.; Izquierdo, S.; Román, P.; Hernangómez, L.; Navas, E.; Ladrón, A y Álvarez-Cienfuegos, L. (2012). Psicología Clínica. Manual CEDE de Preparación PIR, 02. CEDE. Madrid. Trastornos mentales fácilmente tratables con psicoterapia
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