Desmayos por estrés: causas y cómo prevenirlos

Artículo escrito y revisado por Laura Palomares Pérez
¿Es posible sufrir desmayos a causa del estrés?

Los desmayos o lipotimias no suelen ser graves, pero sí pueden llegar a asustar mucho a quien los sufre y a sus allegados. La principal causa es la disminución del riego sanguíneo que llega al cerebro, provocada por un descenso de la presión arterial. Estos síntomas pueden ser aislados o repetirse durante un tiempo determinado.

Una de las principales causas de las lipotimias es el exceso de calor o posiciones incómodas (como, por ejemplo, permanecer demasiado tiempo de pie). Los expertos insisten en que las situaciones que provocan estrés pueden ser también generadoras de desmayos. Veámoslo.

¿Qué son los desmayos por estrés?

Los desmayos por estrés, también llamados síncopes vasovagales relacionados con la ansiedad, ocurren cuando una situación emocionalmente intensa provoca una reacción exagerada en el sistema nervioso autónomo. Esto desencadena una caída brusca de la presión arterial y una disminución del flujo sanguíneo al cerebro, lo que lleva a la pérdida temporal de conocimiento.

Son comunes en situaciones de alta tensión, como noticias impactantes, miedo extremo o ansiedad prolongada. Los síntomas previos incluyen palpitaciones, mareo, sudor frío y náuseas. Estos episodios reflejan la estrecha conexión entre el estrés mental y la respuesta física del cuerpo, subrayando la importancia de manejar el estrés para prevenirlos.

Causas principales de los desmayos  o lipotimias

La disminución repentina de la presión arterial que lleva al desmayo puede ser provocada por diversos factores. Entre ellos se encuentran:

1. Factores físicos

Estos son:

    • Exceso de calor: Las altas temperaturas, espacios mal ventilados o con mucha humeda suelen ser desencadenantes comunes, especialmente durante el verano.
    • Posturas prolongadas: Permanecer de pie durante mucho tiempo o levantarse bruscamente después de estar acostado puede causar una caída temporal de la presión arterial.

2. Estrés

Situaciones prolongadas o intensas de estrés aumentan el riesgo de desmayos al activar mecanismos fisiológicos que afectan la circulación sanguínea.

3. Cambios corporales durante el embarazo

Durante la gestación, los cambios en el sistema cardiovascular pueden reducir el flujo de sangre al cerebro, causando lipotimias.

4. Hiperventilación

Respirar de manera rápida y superficial reduce los niveles de dióxido de carbono en la sangre, lo que ocasiona constricción delos vasos sanguíneos y menor suministro al cerebro.

5. Problemas de salud subyacentes

Condiciones como anemia, hipoglucemia, o trastornos cardiovasculares pueden aumentar la predisposición a sufrir desmayos.

Cómo prevenir los desmayos o lipotimias por estrés

Por todo lo expuesto anteriormente, y en respuesta al título que abría el artículo, concluimos que, efectivamente, se pueden producir desmayos a causa del estrés. Pero ¿cómo reducir las posibilidades de lipotimia?

1. Si puedes, túmbate

La posición horizontal, especialmente si levantas las piernas, facilita la llegada del flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede evitar el desmayo. Sobre todo, cuando ya estés mejor, cuidado al levantarte. No lo hagas de forma brusca.

Otra de las posiciones que ayuda a tu sangre a llegar al cerebro es poner la cabeza entre las rodillas. Y, de nuevo, cuidado al incorporarte.

2. Mantén una buena hidratación

La ingestión de líquidos favorecerá una buena hidratación que te ayudará a combatir el calor, una de las principales causas de la lipotimia.

He observado que muchos pacientes olvidan hidratarse, especialmente cuando están enfocados en sus tareas diarias o bajo presión. Por ejemplo, una paciente que atendí empezó a llevar consigo una botella de agua como recordatorio visual, lo que no solo ayudó a prevenir los mareos, sino también a mantenerse más alerta durante el día.

3. Activa la circulación

Evita estar sentado durante largos periodos. Si no te queda más remedio, levántate de vez en cuando y da unos pasos o haz estiramientos.

4. Intenta evitar ambientes muy concurridos

Sobre todo si no tienen buena ventilación o si hace mucho calor. Favorece los lugares con aire natural y con temperaturas moderadas.

5. Maneja el estrés

Practica técnicas de relajación como meditación, yoga o respiración consciente para reducir el impacto del estrés en tu cuerpo y reducir los nervios en el estómago.

Conclusión

Los desmayos o lipotimias, aunque por lo general no representan un peligro grave, pueden convertirse en un problema si ocurren en situaciones de riesgo. Identificar los desencadenantes y adoptar medidas preventivas puede ayudar a reducir la frecuencia de estos episodios. Si el estrés es un factor recurrente en tu vida, buscar ayuda profesional puede marcar la diferencia en tu bienestar físico y emocional.

¿El estrés te está provocando mareos, desmayos o malestar físico?

Si al leer este artículo te has sentido identificado con los síntomas de lipotimia o desmayos relacionados con el estrés, es hora de atender tu bienestar emocional.

En Avance Psicólogos, colaboramos con psicólogos especialistas en Madrid que pueden ayudarte a comprender cómo el estrés afecta a tu cuerpo y a recuperar el equilibrio físico y mental. Mediante un enfoque empático, cercano y basado en la evidencia, trabajaremos contigo para reducir la ansiedad, prevenir episodios de malestar y mejorar tu calidad de vida.

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Referencias bibliográficas:

Cohen, S., & Wills, T. A. (1985). Stress, social support, and the buffering hypothesis. Psychological Bulletin, 98(2), 310.

Folkman, S., & Lazarus, R. S. (1988). Coping as a mediator of emotion. Journal of Personality and Social Psychology, 54(3), 466.

Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer Publishing Company.

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Este artículo ha sido elaborado por un/a psicólogo/a sanitario/a colegiado/a del equipo de Avance Psicólogos y se basa en la evidencia científica recogida en el DSM-5, las guías APA y NICE, así como en la práctica clínica diaria del profesional. La información tiene un fin orientativo y no sustituye una evaluación psicológica personalizada. Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre tu caso, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

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