El dolor de cabeza por ansiedad: cómo surge, y qué hacer

Artículo escrito y revisado por Laura Palomares Pérez
El dolor de cabeza por ansiedad


La ansiedad y el dolor de cabeza son dos formas de malestar comunes, capaces de afectar a todo tipo de personas, de manera que son muy conocidas a nivel popular. Sin embargo, lo que no todo el mundo sabe es que hay una conexión causal entre ellas; es decir, que en ocasiones, una produce la otra.

A lo largo de este artículo veremos cuáles son las características principales del dolor de cabeza por ansiedad y qué se puede hacer para combatir ese malestar.

La ansiedad como fuente de molestias

Aunque normalmente pensemos en la ansiedad como algo que produce incomodidad o directamente dolor emocional, en realidad es un estado psicológico y fisiológico necesario para la supervivencia.

La ansiedad forma parte de los mecanismos biológicos que nos permiten adaptarnos a los retos que nos plantea el entorno, ya que, normalmente, gracias a ella somos capaces de reaccionar ante problemas y peligros de manera rápida, evitando riesgos. Es cierto que produce malestar, pero a cambio de mejorar nuestras probabilidades de no salir mal parados cuando aparece un reto que debemos superar sin demoras.

Sin embargo, este sistema falla a veces, y por ello en ocasiones la ansiedad deja de ser un remedio y pasa a ser un problema, algo que daña nuestra calidad de vida y cuyas ventajas no compensan sus inconvenientes. Es lo que ocurre cuando nos ponemos ansiosos sin que existan motivos que permitan justificarlo y, a la vez, sufrimos problemas de salud por culpa de esa acumulación de ansiedad, como por ejemplo una bajada de la actividad de nuestro sistema inmunitario o el problema que nos concierne en este artículo: el dolor de cabeza.

Los dolores de cabeza por ansiedad: ¿cómo surgen?

Una de las características de la ansiedad es que, de manera automática y ajena a nuestra voluntad, hace que la tensión de nuestros músculos aumente incluso cuando no hacemos fuerza de manera deliberada.

Esto se ve claramente cuando nos ponemos tan ansiosos que aparecen los temblores: esto es consecuencia de que las fibras musculares reciben tal estimulación por parte de nuestro sistema nervioso que se mantienen tensas, de manera que muchas partes de nuestro cuerpo empiezan a tirar hacia sí.

Sin embargo, incluso cuando no hay temblores claramente visibles, la ansiedad hace lo mismo a pequeña escala, de manera que nuestros músculos se mantienen como si estuviesen preparados para hacer servir la fuerza rápidamente, en cuanto reciban órdenes del cerebro.

La cabeza y la zona del cuello son dos de las partes del cuerpo más sensibles a este tipo de fenómenos, ya que por ellas pasan una gran cantidad de músculos. Esto hace que a menudo, al pasar mucho tiempo con tensión en esas fibras musculares, surjan dolores de cabeza llamados cefaleas tensionales. Este tipo de cefalea surge cuando hay demasiada tensión en la parte del cuello y del cuero cabelludo, y la ansiedad es una de sus causas principales, si bien no la única; también puede estar producida por el simple hecho de haber pasado varios minutos en una postura incómoda, o por una lesión.

¿Qué hacer?

Existen varias maneras de prevenir la aparición de dolores de cabeza debidos a la ansiedad, y todas coinciden más o menos con las medidas adoptadas para dificultar que nos pongamos ansiosos en exceso o que nos pongamos en situaciones generadoras de mucho estrés. Estos son algunos consejos.

1. Practica ejercicios de relajación

Existen varios ejercicios de relajación simples de aplicar y que solo requieren dedicarles unos minutos. Por ejemplo, la relajación muscular progresiva de Jacobson o el body scan.

2. Duerme bien

El hecho de no descansar lo suficiente nos expone más a la ansiedad, y además nos predispone a sufrir dolores de cabeza prácticamente desde que nos despertamos.

3. Lleva ropa cómoda

Realizar actividades llevando ropa que no está adaptada a esas tareas nos vuelve más vulnerables al estrés y a adoptar posturas inadecuadas.

4. Asegúrate de que respiras bien

Respirar de manera inadecuada también hace más probable que nos sintamos ansiosos. Por ello, debemos procurar respirar haciendo uso del diafragma.

5. Acude a psicoterapia

Si crees que hagas lo que hagas no consigues combatir los dolores de cabeza debidos a la ansiedad, considera la posibilidad de acudir a psicoterapia. Los centros de asistencia psicológica también ofrecemos servicios especializados para gestionar esta clase de problemas en los que lo emocional se mezcla con lo físico.

¿La ansiedad te provoca dolor de cabeza y malestar físico?

Si al leer este artículo te has sentido identificado con los síntomas de ansiedad y cefaleas tensionales, quizá ha llegado el momento de buscar apoyo profesional para recuperar tu bienestar.

En Avance Psicólogos, colaboramos con un equipo de psicólogos especializados en el tratamiento de la ansiedad y sus manifestaciones físicas, como el dolor de cabeza, combinando enfoques de eficacia probada como la terapia cognitivo-conductual, la psicología humanista y las terapias de tercera generación.

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Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
Benzon, H.T.; Raja, S.N.; Liu, S.S.; Fishman, S.M.; Cohen, S.P.; (2018). Essentials of Pain Medicine. Filadelfia: Elsevier.
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Loder E, Rizzoli P; Rizzoli (2008). Tension-type headache. BMJ. 336(7635): pp. 88 – 92.
McLaughlin, K.; Behar, E.; Borkovec, T. (2005). Family history of psychological problems in generalized anxiety disorder. Journal of Clinical Psychology 64 (7): pp. 905 – 918.
Rynn, M.A.; Brawman-Mintzer, O. (2004). Generalized anxiety disorder: acute and chronic treatment. CNS Spectrums. 9(10): pp. 716 – 723.

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Este artículo ha sido elaborado por un/a psicólogo/a sanitario/a colegiado/a del equipo de Avance Psicólogos y se basa en la evidencia científica recogida en el DSM-5, las guías APA y NICE, así como en la práctica clínica diaria del profesional. La información tiene un fin orientativo y no sustituye una evaluación psicológica personalizada. Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre tu caso, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

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