Cómo aceptar tus imperfecciones y mejorar tu autoestima

Artículo escrito y revisado por Laura Palomares Pérez
¿Cómo aceptar mis imperfecciones?

Ser perfectos se ha convertido en una “costumbre” nefasta en nuestra sociedad. El valor que se le da a la perfección es tan alto que, si nos sacan a relucir algunas de nuestras imperfecciones, probablemente nos sentiremos incómodos y desearíamos no tener ningún defecto en el que los demás pudieran hurgar. Sin embargo ¿es esto posible?

Decididamente, no. No es posible ser perfectos. Todos, absolutamente todos, tenemos nuestras “imperfecciones”. Ahora bien, ¿es posible aceptarlas? Y, lo que es más importante ¿podemos sacar algún beneficio de ellas?

La dificultad de aceptar las propias imperfecciones

En la dificultad de aceptar nuestros defectos tiene mucho que ver la sociedad en la que hemos crecido, que ridiculiza o aísla a quien es “diferente”. Por todo ello, a menudo desarrollamos una serie de complejos que hace que nos percibamos de forma distorsionada y nos llevan a tratar de ocultar por todos los medios nuestras imperfecciones para que nadie se percate de ellas.

¿Parece sencillo, no? Lo que se oculta, deja de existir. Pues no. A pesar de que escondamos nuestros “defectos”, estos siguen estando allí, y la única forma de estar en paz con nosotros mismos y de comportarnos tal y como somos es aceptarlos. No hacerlo conlleva sentimientos de fracaso, frustración y decepción, que son los ingredientes básicos para sentirnos infelices.

Si, además, aspiramos a una supuesta perfección, al no conseguirlo (puesto que la perfección, simplemente, no existe) alimentaremos aún más estos sentimientos tan perjudiciales para nuestra salud mental. De esta forma, seremos prisioneros del defecto y no podremos mirar más allá de él, por lo que perderemos de vista nuestras cualidades.

En este artículo vamos a examinar qué son las imperfecciones y cómo aceptarlas, pues sólo de esta forma es posible gozar de una existencia plena y satisfactoria. Una existencia que, por otro lado, es simplemente eso: imperfecta.

¿Qué son las imperfecciones asociadas a la autoestima?

Antes de analizar en profundidad estas cuestiones, debemos exponer brevemente en qué consisten las imperfecciones. Si tomamos como referencia el diccionario, veremos que se trata de pequeños errores o defectos que hacen que algo o una persona no sean perfectos. Sin embargo ¿es que acaso existe la perfección?

Ya lo hemos dicho: no, no existe. El ser humano es imperfecto, como el resto de cosas; no sólo eso, sino que es en base al error que aprendemos y nos desarrollamos. En otras palabras: en el proceso de aprender, tan necesario para la supervivencia, está implícito el error.

Sin embargo, y a pesar de las bondades del defecto, el ser humano se castiga constantemente cuando se equivoca. Estamos tan obsesionados con la idea de ser excesivamente perfectos que nos olvidamos completamente de la otra cara: nuestras cualidades y virtudes personales. Pero si, en lugar de esto, nos aceptamos como seres imperfectos, dejaremos de temer al error, puesto que lo veremos como una fuente de aprendizaje y mejora, no como un terrible enemigo que hay que evitar a toda costa.

Por otro lado, y no menos importante, está el hecho de que una persona que se acepta con sus defectos no se pone ni por encima ni por debajo de los demás, lo que repercute en una autoestima sana y, por tanto, en sus relaciones. Una persona que se acepta imperfecta no se compara, no tiene envidia ni se siente inferior ni superior a nadie. Es, simplemente, ella misma.

7 consejos para aceptar tus imperfecciones

El quid de la cuestión, como vemos, es ¿cómo lo hacemos para aceptar las propias imperfecciones? No dejes de leer, pues a continuación encontrarás unos cuantos consejos:

1. Ejercita la toma de conciencia

Es evidente que, para poder aceptarlas, primero tenemos que aprender a reconocer estas imperfecciones. No llegaremos a ninguna parte si nos entestamos en que nosotros “no cometemos errores”, por lo que es de vital importancia ejercitar la toma de conciencia.

Esto no es, por supuesto, nada fácil, ya que es duro reconocer que tenemos defectos (entre otras cosas, por el estigma social que supone) y, además, la lista se puede alargar bastante. Una de las recomendaciones que dan los expertos es rodear con un círculo aquellas más importantes o que más afectan a nuestra vida. Muchos pacientes encuentran difícil identificar sus imperfecciones al principio.

En consulta, suelo recomendar llevar un diario durante una semana, anotando situaciones donde sientan incomodidad o frustración. Recuerdo a un paciente que, al hacerlo, descubrió que su impaciencia con sus hijos era una fuente constante de culpa. Al reconocerlo, trabajamos juntos en estrategias para manejar esos momentos con mayor empatía. Descubrir tus defectos puede hacer que te sientas decepcionado, pero este es un paso necesario en el proceso.

2. No intentes “taparlas”

Ya lo hemos dicho: esto es lo que intenta la sociedad que hagas. Pero esta no es la solución. Las imperfecciones no son tabús y tienes derecho a mostrarlas. Puedes incluso utilizar el sentido del humor para quitarles “garra”, lo que hará que el proceso de aceptación sea más fácil.

3. Disfruta de la naturalidad

Mostrar las imperfecciones hace que nos convirtamos en alguien auténtico y, por tanto, más confiable. Cuando te muestras tal y como eres ya no se vuelve “necesario” aparentar ni ponerse máscaras para adaptarse al entorno.

4. Aprende de ellas para mejorar

Por supuesto, las imperfecciones no hay que aceptarlas solo para quedarse anclado en el “yo soy así”. Sí, no eres perfecto y no tienes que aspirar a serlo (además, es imposible), pero eso no quita que aprendas de tus defectos e intentes mejorar como persona.

Las imperfecciones y los fracasos que conllevan son la base del desarrollo y el aprendizaje. Por tanto, la aceptación es un punto de partida fantástico para cambiar positivamente. Pero, sobre todo, no utilices el discurso del “cambio” para intentar de nuevo ser perfecto. Se trata de mejorar, no de extirpar las imperfecciones.

5. Di “no” a las comparaciones

Las comparaciones son veneno, puesto que en cualquier aspecto habrá alguien en el mundo “mejor” que tú. Siempre existirá alguien más guapo/a, o más simpático/a, o más trabajador/a. Compararse con los demás sólo lleva a un pozo sin fondo que nunca se llena.

La comparación es nociva tanto cuando se hace desde una perspectiva narcisista (“los demás son peores”) como de inferioridad (“los demás son mejores”). En ninguno de los dos casos se trata de ideas realistas; lo justo es querernos y aceptarnos tal y como somos, ni más ni menos.

6. Reconoce tus virtudes

Por supuesto, no sólo hay que reconocer las imperfecciones, sino también las virtudes. Una herramienta muy práctica es hacer una lista con tus cualidades, cuanto más larga mejor. De esta forma te verás de otra manera y empezarás a ser consciente de tus habilidades.

7. Perdónate

Tan fácil de decir y tan difícil de hacer; sin embargo, es necesario. Sea lo que sea lo que hayas hecho, la vergüenza, la rabia o la culpa no va a cambiar nada. Deja de darle vueltas al pasado y a los errores cometidos. Si de algo sirve todo ello es para aprender y no volver a tropezar con la misma piedra.

¿Cuándo es recomendable buscar apoyo para aceptar tus imperfecciones?

Cuando lo que más pesa no es el error, sino la culpa. Cuando sientes que necesitas esconder partes de ti para encajar, o cuando te cuesta reconocer tu valor más allá de lo que no haces “perfecto”, quizá sea el momento de pedir ayuda.

En Avance Psicólogos, te acompañamos a reconciliarte contigo mismo/a, desde un enfoque cercano, profesional y con resultados comprobados. Nuestros psicólogos online y presenciales en Madrid están especializados en autoestima, autoaceptación y crecimiento personal.
Con más de 25 años de experiencia, hemos ayudado a más de 15.000 personas a avanzar hacia una vida más auténtica, imperfecta… y mucho más libre.

Agenda tu primera entrevista gratuita. Aceptarte no es conformarte: es empezar a vivir desde un lugar más amable contigo.

Referencias bibliográficas:

Baumeister, R. F., Campbell, J. D., Krueger, J. I., & Vohs, K. D. (2003). Does high self-esteem cause better performance, interpersonal success, happiness, or healthier lifestyles? Psychological Science in the Public Interest, 4(1), 1-44.

Gadsby, Stephen (2021-02-14). «Imposter Syndrome and Self-Deception». Australasian Journal of Philosophy. 100 (2): 247–261.

Sedikides, C., & Gregg. A. P. (2003). Portraits of the self. En M. A. Hogg & J. Cooper (Eds.), Sage handbook of social psychology: pp. 110–138).

¿Te ha resultado útil este contenido?

Este artículo ha sido elaborado por un/a psicólogo/a sanitario/a colegiado/a del equipo de Avance Psicólogos y se basa en la evidencia científica recogida en el DSM-5, las guías APA y NICE, así como en la práctica clínica diaria del profesional. La información tiene un fin orientativo y no sustituye una evaluación psicológica personalizada. Si necesitas ayuda o tienes dudas sobre tu caso, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

Además, el contenido ha sido revisado por nuestro equipo de redacción clínica para garantizar su rigor y claridad.

Compartir también es cuidar.
Ayuda a que el contenido llegue más lejos

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Te estas planteando empezar terapia?
➜   1. Contacta con nosotros.
➜   2. Valoramos tu caso te proponemos a tu psicóloga ideal.
➜   3. Conoce a tu psicóloga en una videollamda gratuita de 15 min.

Te lo ponemos muy fácil

Queremos que nos conozcas.

Por eso, la primera entrevista es gratuita.

Después, tú decides, sin compromiso, si quieres que sigamos acompañándote.

Estamos aquí para escucharte

Déjanos tus datos y te llamaremos para informarte y reservar una primera videollamada gratuita con el psicólogo adecuado para ti.

100% confidencial | Sin compromiso | Respuesta inmediata (lunes-viernes)

Logo de Avance Psicólogos para el GDPR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.