Cómo puede ayudar el Mindfulness a afrontar la ansiedad

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El Mindfulness se ha convertido en una de las aportaciones a la terapia más populares de los últimos años. Han surgido corrientes como la Terapia Cognitiva Basada en el Mindfulness (MBCT) y programas como la Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (REBAP). La práctica de la atención plena como herramienta terapéutica se enmarca en lo que se conocen como Terapias  e Tercera Generación, y aunque lleva varias décadas estudiándose y aplicándose (desde finales de los años 70) a veces podemos tener dudas sobre su uso. En este artículo vamos a ver cómo puede ayudar el Mindfulness a afrontar la ansiedad y los beneficios que puede aportar.

¿En qué consiste el Mindfulness?

Contrario a lo que se cree a muchas veces, el Mindfulness no es exactamente una técnica de relajación; a algunas personas les puede resultar relajante porque ayuda a mitigar el flujo de pensamientos ansiosos, pero el proceso de practicarlo también puede ser difícil e incluso emocionalmente intenso.

En realidad, más que tratar de calmarse, se trata de centrar la atención en el momento presente en lugar de vivir “en modo automático” mientras tenemos nuestro pensamiento en otras cosas.

La atención plena se puede practicar de manera formal e informal:

  • La práctica formal consiste en realizar meditaciones que pueden ser más o menos exigentes, como la meditación basada en la respiración, el escáner corporal o la observación y etiquetación de pensamientos.
  • La práctica informal suele consistir en llevar la actitud de la atención plena a actividades de la vida diaria como comer, lavarnos los dientes o caminar; así, haríamos nuestras tareas cotidianas centrando todos nuestros sentidos en los estímulos presentes y devolviendo nuestra atención al momento cada vez que nos distraigamos.

 

Principios del Mindfulness

Según Kabat-Zinn (2014), hay siete actitudes fundamentales a la hora de practicar Mindfulness:

No juzgar

Al ser consciente de nuestros pensamientos es necesario observarlos de manera imparcial, aceptando nuestra experiencia tal y como se desarrolla.

Tener paciencia

Cada momento merece su protagonismo; cada instante es la vida en el presente.

Adoptar una “mentalidad de principiante”

Se trata de abrirnos a una actitud receptiva, permitiendo que existan otras posibilidades diferentes a lo que pensamos en lugar de
mantener ideas rígidas sobre cómo son las cosas.

Confiar

Es necesario fiarnos de la intuición para reconocer las emociones y responsabilizarnos de ellas y de nuestro propio bienestar.

No luchar

En lugar de buscar, de intentar conseguir algo o de perseguir ser de una manera determinada, hemos de permitirnos ser como somos y aceptar nuestra vivencia en cada
momento.

Aceptar

Cuando nos resistimos a nuestras experiencias negativas creamos tensión. Para permitir que ocurra un cambio positivo debemos aceptar primero nuestra realidad.

Soltar

No intentar controlar todo, sino dejar que las cosas sean como son.

 

La Atención Plena para afrontar la ansiedad

Se ha comprobado que ejercitar las habilidades para el Mindfulness puede ayudar a reducir los intentos desadaptativos para eliminar o controlar la ansiedad. La ansiedad es una emoción centrada en el futuro, por lo que aprender a centrar la atención en el presente puede ser muy efectivo para afrontar síntomas como las preocupaciones típicas del Trastorno de Ansiedad Generalizada. En otras dificultades, como las fobias o los problemas de ansiedad social, aprender a aceptar la propia experiencia es de mucha ayuda porque ofrece oportunidades para exponerse a las situaciones temidas en lugar de usar conductas de seguridad o comportamientos de escape y evitación. En general, el Mindfulness ofrece muchos beneficios para adoptar una actitud más flexible con la que afrontar las propias emociones y pensamientos y dejar de intentar suprimir las rumiaciones y los pensamientos obsesivos. La aceptación nos permite vivir nuestra realidad liberándonos de la resistencia que nos genera malestar.

 

Su efectividad

La efectividad del Mindfulness se ha investigado en múltiples estudios. Los resultados de los ensayos clínicos realizados en programas de intervención basados en el Mindfulness indican que este tipo de intervenciones producen reducciones no sólo de la severidad de la ansiedad, sino también de la sintomatología asociada a los trastornos comórbidos (aquellos que se pueden producir a la vez que los trastornos de ansiedad, como los trastornos del estado de ánimo o los trastornos del sueño).

Eso sí, hay que tener en cuenta que para que sus beneficios se noten no es suficiente con aprender las bases del Mindfulness en un libro, un taller o en terapia. La atención plena es un conjunto de habilidades que necesitan ser entrenadas de manera constante y a largo plazo. Por lo general, solemos tener hábitos desadaptativos a la hora de afrontar la ansiedad y por eso es necesario desaprender esos hábitos para poder aprender otros nuevos, y afianzarlos por medio de la práctica.

Se trata de una inversión de tiempo, esfuerzo y recursos que tiene como objetivo mejorar nuestro bienestar y nuestra calidad de vida.

Nuestra Terapia Psicológica

 

Referencias bibliográficas:

Forsyth, J. P. y Eifert, Georg H. (2016). The Mindfulness and Acceptance Workbook for Anxiety: A Guide to Breaking Free from Anxiety, Phobias & Worry Using Acceptance & Commitment Therapy.
Oakland: New Harbinger Publications.
Kabat-Zinn, J. (2014). Full Catastrophe Living: Using the Wisdom of Your Body and Mind to Face Stress, Pain, and Illness. Nueva York: Bantam.
Vøllestad, J., Sivertsen, B. y Nielsen, G. H. (2011). Mindfulness-based stress reduction for patients with anxiety disorders: Evaluation in a randomized controlled trial. Behaviour
Research and Therapy, 1(8).

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