La Psicología es una disciplina científica de la que se habla mucho, pero que también puede llegar a generar cierta confusión debido a lo complejo de los fenómenos que estudia. Por un lado, mucho de sus temas de investigación aún están llenos de incógnitas y de elementos para el debate, dado que la Psicología no ofrece respuestas simples.
Por el otro, muchas veces los medios de comunicación no especializados deforman el conocimiento científico extraído de la Psicología, o directamente difunden ideas falsas aprovechando el interés que despierta esta ciencia.
Por eso, en este artículo veremos una serie de falsos mitos sobre la Psicología y la Psicoterapia (tanto de la terapia presencial como de la terapia online), dos ámbitos de trabajo orientados hacia la obtención de conocimiento y el uso de este conocimiento para mejorar la vida de las personas, respectivamente.
Índice de contenidos del post
Falsos mitos de la psicología y la psicoterpia
Estas son ideas que hay que rechazar para entender qué es la Psicología y la Psicoterapia, y cómo es aquello que investigan e intervienen.
1. Usamos solo el 10% del cerebro
Este es uno de los mitos sobre la Psicología, y es fácil comprender su popularidad: viene de la mano con la ilusionante idea de que tenemos un gran potencial escondido en cada uno de nosotros, en términos de inteligencia, memoria, creatividad, etc.
Sin embargo, esta idea es totalmente falsa. Nuestro cerebro es uno de los conjuntos de órganos más importantes del cuerpo humano, y no tendría sentido que invirtiéramos tantos recursos para mantener sus células en forma si en realidad usáramos una parte tan pequeña de su capacidad real.
2. La terapia psicológica consiste en hablar
La idea de que ir al psicólogo consiste en pagarle a alguien por contarle nuestras preocupaciones es una de las creencias falsas más extendidas de entre los mitos acerca de la Psicoterapia.
En realidad, acudir a sesiones con profesionales de la terapia psicológica implica involucrarse en actividades y realizar entrenamientos mentales y comportamentales; ir mucho más allá de expresar sensaciones a través del habla.
3. Es posible hipnotizar a alguien para que obedezca órdenes
La hipnosis no tiene el poder de obligar a alguien a ir contra sus valores éticos más fundamentales; en todo caso, influye en su manera de experimentar lo que ocurre en el aquí y el ahora e induce a un estado de sugestión en el que se pierden un poco las inhibiciones fruto de la presión social, pero sin llegar a extremos peligrosos.
4. La psicoterapia es para personas “locas”
El concepto de la locura no es una categoría clínica con validez científica, sino un término usado para referirse a conductas extravagantes o que no encajan con los patrones de comportamiento socialmente aceptados.
Por otro lado, tampoco estaríamos en lo cierto si dijéramos que la terapia psicológica es para pacientes con trastornos mentales: hay muchas necesidades y formas de malestar que escapan a los criterios diagnósticos que hay que cumplir para tener un trastorno mental. Incluso es posible ir al psicólogo solo para mejorar en algún aspecto, sin creer que haya algo en nuestras vidas que vaya mal.
5. Todo el mundo tiene recuerdos reprimidos por ser traumáticos
No es cierto que todas las personas tengan recuerdos reprimidos que dejaron una emocional dolorosa en su mente y que no son accesibles por la consciencia.
Normalmente, tendemos a recordar más aquello que tiene una gran carga emocional para nosotros, con algunas excepciones en las que el exceso de ansiedad evita que “almacenemos” bien una vivencia en el cerebro, de manera que no se transforma en recuerdo.
6. Los psicólogos lo solucionan todo dando psicofármacos
Esto es falso por muchos motivos. El principal es que los psicólogos no medican, dado que esta forma de intervenir en pacientes solo puede ser hecha por médicos. Además, incluso los psiquiatras tienen otras herramientas de trabajo que van más allá de las pastillas.
7. Los psicólogos no curan, hay que ir a terapia para siempre
No es cierto que la terapia psicológica sea algo a lo que hay que recurrir de por vida. De hecho, en la mayoría de casos se intenta que los objetivos sean alcanzados en el periodo más corto posible.
Solo en ciertos casos en los que hay enfermedades crónicas, especialmente si son graves, se entiende que la terapia será un proceso de muy largo plazo.
8. La psicología se basa en la reflexión
Otro de los falsos mitos de la Psicología es que trabaja a partir de la confrontación de argumentos y de ideas. Esto es en todo caso competencia de la Filosofía, no de la Psicología, sobre todo porque es muy cuestionable que los seres humanos (o los animales en general) se comporten como lo hacen según dicte la razón y la lógica.
9. El problema lo tiene siempre el paciente
Aquello que hay que solucionar en Psicoterapia no siempre reside en el paciente de manera individual. En muchas ocasiones, el problema está en una relación. Por eso se trabaja mucho en terapia de pareja en Madrid u online y en terapia familiar.
10. La psicología se centra en el estudio del alma
Aunque la etimología del término “Psicología” nos lo dé a entender así, los psicólogos no estudian nada que sea sobrenatural o que esté por encima de las leyes científicas fundamentales.
Por mucho que los procesos mentales y los patrones de comportamiento no sean algo que se puede tocar, no son menos objetivos y pertenecientes al funcionamiento normal de la naturaleza.
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11. Los psicólogos analizan a todo el mundo fuera de consulta
Una de las ideas más extendidas —y que suele generar incomodidad— es pensar que un psicólogo analiza constantemente a las personas de su entorno, incluso cuando no está trabajando.
La realidad es que la intervención psicológica ocurre en un contexto terapéutico específico, con un encuadre claro y una intención definida. Fuera de consulta, los psicólogos son personas como cualquiera, que no van evaluando a quienes tienen delante, ni mucho menos sacando conclusiones clínicas sin motivo.
12. La psicología solo sirve para problemas graves
Muchas personas creen que solo deben acudir al psicólogo en casos extremos, cuando ya no pueden más. Este enfoque reactivo impide beneficiarse de la Psicología como herramienta preventiva o de crecimiento personal.
Acudir a terapia también puede ayudarte a desarrollar habilidades sociales, mejorar tu autoestima o tomar decisiones importantes con mayor claridad. A veces, un cambio significativo empieza cuando decides pedir apoyo antes de que todo se desborde.
13. Hablar con un amigo es lo mismo que hacer terapia
Aunque hablar con amistades puede ser un gran apoyo emocional, no sustituye el proceso terapéutico. La terapia está guiada por un profesional formado para escuchar con herramientas, intervenir con rigor y acompañar procesos internos complejos.
Un psicologo online o presencial no solo te escucha, sino que te ayuda a encontrar sentido, patrones y posibilidades de cambio que muchas veces no aparecen en una conversación informal.
14. La terapia online no es efectiva
Aunque todavía hay quien desconfía de la terapia a distancia, la evidencia científica ha demostrado que la terapia online puede ser tan eficaz como la presencial, especialmente para tratar ansiedad, depresión, estrés o problemas relacionales.
Lo importante no es el formato, sino la calidad del vínculo terapéutico y la formación del profesional. La terapia online ofrece además mayor accesibilidad, flexibilidad y comodidad, sin perder profundidad ni compromiso en el proceso.
En resumen: falsos mitos de la Psicología y la terapia psicológica
Los mitos sobre la Psicología distorsionan la forma en que entendemos el malestar emocional, la terapia y el trabajo de los profesionales. Derribarlos nos permite acceder a una visión más justa y realista, tanto de lo que implica ir a terapia como de lo que significa cuidar la salud mental.
- No usamos solo una pequeña parte del cerebro: la idea del 10% es un mito popular sin base científica.
- La terapia va más allá de hablar: implica compromiso, ejercicios, y trabajo conjunto con un profesional.
- La hipnosis no es control mental: es un estado de concentración y sugestión, no de obediencia automática.
- La psicoterapia no es solo para personas con trastornos mentales: también es para quienes desean mejorar o prevenir dificultades.
- Los psicólogos no recetan medicamentos: esa es una función médica. Su labor va por otros caminos igualmente valiosos.
- La terapia no es para siempre: muchos procesos tienen un principio y un final, y apuntan a la autonomía personal.
Referencias bibliográficas:
Lilienfeld. S.O., Jay Lynn, S. (2016). 50 grandes mitos de la psicología popular. Vilassar de Dalt: Biblioteca Buridán



