Fantasías Sexuales, un mundo por descubrir

fantasías sexuales

El sexo es un área más de nuestra vida, puede influir en nuestro estado de ánimo, en las relaciones que tengamos con los demás así como en nuestra autoestima y autoimagen. Siendo un tema tan crucial y presente en la vida del 100% de personas, todavía nos queda mucho camino que recorrer en muchos aspectos del sexo. En este post vamos a hablar sobre un aspecto concreto del sexo: fantasías sexuales. Es un tema muy común en las conversaciones entre amigos y amigas. Todo el mundo alguna vez ha tenido alguna fantasía sexual.

Aquí vamos a resolver algunas preguntas que nos pueden surgir cuando hablamos de las fantasías sexuales: ¿tienen más fantasías los hombres que las mujeres? ¿si fantaseo con otra persona que no es mi pareja, le estoy siendo infiel? ¿en las fantasías puede pasar de todo?

Estas preguntas y muchas otras son las que vamos a ir respondiendo a lo largo del post, tratando de resolver cualquier duda que pueda surgir sobre este tema tan famoso y tan poco hablado.

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¿Qué son las fantasías sexuales?

Las fantasías son representaciones mentales que creamos basadas en nuestros deseos. En las fantasías eróticas surgen pensamientos e imágenes que provocan una sensaciones físicas vívidas como placenteras. El mundo creativo nos permite canalizar determinadas sensaciones físicas como psicológicas que en determinados momentos no podemos expresar. De esta manera, a nivel erótico, las fantasías cumplen una serie de funciones para nuestra persona:

1. Ayudan al autoconocimiento

A través de las fantasías que tenemos, vamos a ir averiguando qué es lo que nos produce más placer, qué es lo que nos produce intimidad con nuestra pareja o con la pareja que deseamos, qué es lo que no nos gusta o nos genera sentimientos de angustia o miedo…Todo ello nos da una información muy amplia y heterogénea sobre nuestro propio sentir y nuestro cuerpo.

2. Ayudan a la comprensión de nuestra persona en el terreno psicosexual

Este es el punto de partida para dejar de culparnos por sentir una cosa u otra. Es el primer paso para la psicoterapia, aceptarnos tal y como somos y poder entendernos un poco más, con el objetivo de poder cambiar aquello que nos está dañando.

3. Ayudan al desarrollo sexual, crecimiento personal y a la creatividad no solo en el terreno erótico

Esta última se deriva de las anteriores añadiendo la parte creativa. En el momento en que nuestra mente comienza a crear imágenes o pensamientos, estamos creando algo nuevo, concretamente en el ámbito sexual. Esto nos da a conocer muchas partes de nuestro yo y a partir de ahí poder desarrollarlas como queramos. Esta habilidad, se puede llevar a cualquier ámbito de nuestra vida y fomentar el mundo creativo.

Tipos de fantasías sexuales

Las fantasías eróticas pueden tener distinta temática y desde ahí se derivan los diferentes tipos:

Espontáneas

No son voluntarias y pueden surgir a partir de escuchar alguna canción, de algún olor o de algo que veamos. Surgen a partir de nuestros sentidos pero de una forma no consciente.

Voluntarias

Son aquellas que nos creamos sobre una temática concreta y con alguien concreto. Pueden ser escenas que ya hayamos vivido y las volvemos a revivir; pueden ser escenas no vividas y que deseamos que ocurran; o pueden ser escenas no vividas y que no queremos que nos pasen.

Contenido Sexual

El cual puede ser genital o global. Generalmente se ha comprobado que las fantasías con contenido genital son más propias de los hombres, mientras que las de contenido global, en las que hay más erotismo, romanticismo…son más propias de mujeres.

Contenido Sexual no explícito

Por ejemplo en los fetichismos, donde una prenda de vestir puede convertirse en un estímulo sexual.

La persona como sujeto activo o pasivo

A veces pueden darse fantasías en las que la persona sea espectadora o bien que sea la protagonista de la escena.

Las fantasías sexuales, al igual que nuestra creatividad, va evolucionando según el periodo vital de la persona, sus experiencias y sus valores. Además en ello entra en juego el papel de la cultura en la que crecemos. Con ello quiero decir, la tipología de fantasías sexuales puede ir variando y nos podemos reconocer en todos los tipos a lo largo de nuestra vida.

 

Mitos sobre las fantasías sexuales

Cualquier tema que sea tabú en una sociedad y del que nos hagamos muchas preguntas, provoca que se creen una serie de mitos, que concretamente en el tema sexual, son una de las causas de disfunciones o malestar en la propia persona. Por esto, quiero explicar algunos mitos o preguntas que las personas se hacen con respecto a las fantasías:

Los hombres tienen más fantasías sexuales que las mujeres

Según un estudio publicado en The Journal of Sex Research concluyó que los hombres piensan una media de 19 veces al día en sexo y las mujeres tan solo 10.
Si nos quedamos con este dato sacado del estudio, lo más probable es que demos por válido el mito anterior. No obstante, para poder darle un sentido hay que contextualizar.
Socialmente, a las mujeres se les ha educado para cuidar, estar en pendiente de las relaciones y la expresión de las emociones. En cambio a los hombres se les ha educado en la no expresión de emociones, centrarse en sus deseos e ir a conseguirlos.
Con esto como base, es fácil pensar que los hombres tengan cierta facilidad para tener o crear unas imágenes más sexuales, que van enfocadas a los genitales y a conseguir el orgasmo. En cambio las mujeres, están más enfocadas en la parte más sentimental o romántica de esas imágenes, en lugar de en la genitalidad.
Por supuesto esto no quiere decir que los hombres no tengan fantasías de carácter romántico ni viceversa en las mujeres, lo que demuestra es que debemos poner atención en la educación sexual para abrir las posibilidades tanto a hombres como a mujeres.

Si fantaseas con alguien que no es tu pareja, estás siendo infiel

Esto es un tema muy debatido y que se relaciona con el límite entre lo real y lo ficticio. En las parejas puede generar culpabilidad o dudas en cuanto a los sentimientos que se tienen hacia ellas.
Las fantasías son del mundo imaginario, lo que quiere decir que son representaciones mentales que se crean las personas a partir de sus experiencias, valores, cultura, deseos…Esto forma parte de nuestro mundo interior, privado al que solo puede acceder uno mismo.
Por lo tanto, en la imaginación y en las fantasías puede pasar de todo con quien se quiera, sin significar que quiera acostarme con otra persona que no es mi pareja o que ya no sienta lo mismo por mi pareja.
El mundo creativo nos da información sobre nuestro yo y desde ahí es desde donde lo tenemos que interpretar y analizar para no mezclarlo con nuestra realidad.

¿Hay fantasías buenas y malas?

En relación con lo anterior, obviamente no. Como ya he descrito antes, las fantasías corresponden a nuestro mundo creativo, lo que no implica que no sepamos cuales son los límites de la realidad.
Por ejemplo, si yo sueño que puedo volar, esto no implica que cuando me despierte vaya a saltar por la ventana porque crea que vaya a volar. El mundo de las fantasías es exactamente igual, se queda en la fantasía donde no hay límites, pero no implica que en la realidad vayamos a saltarnos esos límites.
Por lo tanto, las fantasías no son ni buenas ni malas, son creaciones que nos hacemos para expresar algo.

Para concluir este post, decir que las fantasías es una manera de ampliar nuestro mundo creativo y aprovechar al máximo el potencial que tenemos y que no siempre podemos expresar.

 

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Referencias bibliográficas:

Psicoerotismo femenino y masculino. Fina Sanz
The Journal of Research.

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