Logopedia infantil: ¿qué es y en qué casos puede ayudar a tu hijo?

Logopedia infantil

La infancia es una etapa clave en la vida de todas las personas, pero resulta especialmente importante en el desarrollo de ciertas aptitudes psicológicas. Parte de este grupo de capacidades que emergen sobre todo durante los primeros años de vida son las habilidades comunicativas, en cuyo centro está el dominio del lenguaje.

Es precisamente por eso que existen profesionales  que se dedican a aplicar terapia para ayudar a aquellos niños y niñas que experimentan problemas a la hora de comunicarse. La logopedia infantil es la disciplina que se encarga de guiar y entrenar a los más pequeños en su proceso de gestionar las alteraciones de la expresión o la comprensión del lenguaje, y en este artículo veremos sus características, funciones y utilidad.

¿Qué es la logopedia infantil?

Para comprender qué es la logopedia infantil, primero hay que conocer el concepto más genérico que lo abarca: la logopedia. Esta es la disciplina que se encarga de  intervenir mediante terapia del lenguaje en personas con problemas en su uso de las actividades comunicativas, tanto de manera oral como escrita, y tanto en la comprensión como en la emisión de mensajes.

Así, los logopedas asisten a personas con muchos tipos de alteraciones que afectan directa o indirectamente a su capacidad comunicativa, como las lesiones cerebrales que dificultan la coordinación de los músculos del habla, los trastornos del neurodesarrollo que complican el proceso de leer y comprender un texto, las lesiones en las cuerdas vocales producto de la costumbre de hablar de un modo inadecuado, etc.

Por otro lado, entendemos por logopedia infantil el conjunto de prácticas ejercidas por los logopedas durante su trabajo con niños y niñas, que son un grupo de población especialmente vulnerable a verse perjudicado por problemas en sus capacidades comunicativas.

¿Cómo puede ayudar a los niños?

Muchos padres y madres se ven en condiciones de acudir a servicios de logopedia infantil para ayudar a su hijo o hija; es algo normal, porque muchos pequeños pueden experimentar problemas en alguna de las áreas de dominio del lenguaje, dado que hay muchas y todas requieren de un proceso de aprendizaje complejo y que requiere esfuerzo. 

Sin embargo, si hay un momento en la vida en el que merece la pena invertir tiempo y esfuerzos en aprender estas habilidades, es la infancia.

La importancia del uso del lenguaje en la infancia no consiste simplemente en que esta última sea la etapa de la vida en el que se aprende más rápido a hablar y a comprender lo que otros dicen; además, hay que tener en cuenta que la niñez supone una ventana de oportunidad para el desarrollo del lenguaje. Por eso, si ante ciertos problemas en el uso del lenguaje se deja pasar el tiempo y no se acude a un logopeda infantil, nada nos garantiza que más adelante no sea mucho más complicado ponerle remedio a esas alteraciones.

Una vez se ha pasado cierta edad, hay ciertas capacidades vinculadas a la comunicación que, en caso de no haber sido aprendidas de la manera correcta, difícilmente llegarán a ser dominadas del todo en la etapa adulta. A su vez, los efectos de algunos trastornos que afectan al habla, la comprensión, a la escritura o al lenguaje no verbal, resultan más dañinos si los experimenta un niño o niña, y eso hace necesaria la intervención de profesionales especializados.

Ejemplos: la utilidad de la logopedia en niños y niñas

Esta es una lista de ejemplos en la que podemos ver casos en los que es importante recurrir a la logopedia infantil.

1. Niños con tartamudez

La tartamudez, también llamada disfemia, es un trastorno en el que la producción del habla queda interrumpida por repeticiones involuntarias de un mismo fonema, o por pausas repentinas. 

En algunos casos, la tartamudez es producto de una dinámica errónea de aprendizaje del habla en la cual el niño o niña aprende a reaccionar a sus equivocaciones parando en seco al hablar y tensionando los músculos de la cara como respuesta a la sensación de pérdida de control. Si se consolida esta dinámica de gestión del habla, la tartamudez puede cronificarse, pero con la ayuda de la logopedia infantil en etapas tempranas de este trastorno, se puede llegar a gestionar bien.

2. Niños con dislexia

La dislexia consiste en la dificultad a la hora de leer textos; se lee de manera significativamente más lenta de lo que tocaría para un niño o niñas de esa edad, y esto no se explica por la falta de horas de clase y de prácticas.

El trabajo de la logopedia infantil resulta especialmente importante teniendo en cuenta que las dificultades al leer repercuten claramente en el aprendizaje de los pequeños y pueden predisponer al fracaso escolar. Es decir, el simple hecho de pasarlo mal al leer y hacerlo de una manera poco ágil y eficaz, deriva en otros problemas que tienen que ver con la falta de habilidades y de conocimientos. Un hijo con dislexia no tiene por qué dejar que su vida quede condicionada por un problema tan específico como la dislexia.

3. Niños con disortografía

En algunos casos, las dificultades a la hora de escribir respetando las normas ortográficas son tan notorias que se puede hablar de un trastorno: la disortografía. Contar con el apoyo de logopedas que enseñen al niño o niña a gestionar los efectos de la disortografía y a escribir del mejor modo posible los mantendrá mucho más conectado a una red amplia de relaciones sociales, tanto en el ámbito personal como, más adelante, en el del trabajo.

4. Niños con discapacidad intelectual

Las complicaciones en el proceso de maduración del cerebro asociadas a la discapacidad intelectual también producen frecuentemente problemas a la hora de comunicarse. 

Por eso, los logopedas infantiles sirven como parte del equipo multidisciplinar que debe tratar a los niños y niñas con estas características, como complemento a otro tipo de intervenciones que tienen como objetivo reforzar sus procesos de aprendizaje en otras competencias.

5. Otros casos

Existen muchos otros casos en los cuales resulta imprescindible la logopedia infantil. Puedes leer más sobre el tema en nuestro artículo “20 trastornos que requieren la intervención de un logopeda”.

Referencias bibliográficas:

  • Cross, M. (2011). Children with social, emotional and behavioural difficulties and communication problems: there is always a reason. Londres: Jessica Kingsley Publishers.
  • Richard G.J. (2011). “The role of the speech-language pathologist in identifying and treating children with auditory processing disorder”. Lang Speech Hear Serv Sch. 42 (3): 241 – 245.