Los beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza

beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza

Estar en contacto con la naturaleza no es solo una experiencia agradable. En muchos casos, resulta algo terapéutico, que ayuda a mitigar problemas de tipo físico y psicológico, o directamente a prevenir su aparición. En este artículo veremos cuáles son los principales beneficios psicológicos de exponernos a entornos naturales como bosques, parques grandes o montañas con una cierta vegetación, y de qué manera podemos aprovechar las ventajas que esto tiene para nuestra salud mental.

¿Por qué nos beneficia estar en entornos naturales?

Empecemos por lo más básico. ¿A qué se debe este curioso efecto que la naturaleza tiene en nosotros?

A pesar de que existen muchas maneras por las que los entornos naturales nos pueden favorecer, y de que también hay diferentes tipos de entornos naturales, asumiremos que cuando hablamos de “estar en contacto con la naturaleza” nos referiremos a localizaciones con mucho verde, en las que la intervención del ser humano es mínimo o inexistente, y que tampoco reciben mucha contaminación de zonas adyacentes. Partiendo de este supuesto, las causas por las que la naturaleza le sienta bien a nuestra mente son las siguientes:

1. Hay aire puro

Esta característica de nuestra interacción con la naturaleza es básica. El cerebro es un conjunto de órganos muy sensible a las disminuciones del nivel de oxígeno, y los espacios en los que podemos disponer de aire de calidad y sin sustancias que entorpezcan la asimilación de este elemento son los naturales, alejados de la contaminación y el humo de las ciudades y otros entornos urbanos.

2. Nos aporta sonidos relajantes

En los espacios naturales hay una constante banda sonora relajante: los pájaros, el sonido de las hojas y las ramas moviéndose por el viento, los riachuelos… Esto contribuye a dejarse llevar por la situación.

3. Nos aleja de lo que nos preocupa

Cualquier espacio natural es solo eso, naturaleza. En estos lugares difícilmente encontraremos objetos o situaciones que nos recuerden aquello que lleva un tiempo preocupándonos, así que hace que sea mucho más fácil desconectar.

 

4. Nos obliga a ejercitarnos

En la mayoría de lugares en los que prima la naturaleza, el terreno es irregular y nos obliga a ejercitar grandes grupos musculares, aunque solo sean los de las piernas.

Beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza

Los entornos a los que nos exponemos tienen una poderosa influencia en nuestra salud mental. No en vano prácticamente ningún trastorno psicológico se manifiesta sin que no haya detrás causas ambientales que, conjuntamente con las predisposiciones biológicas de la persona, contribuyan al deterioro de nuestro estado de ánimo, de nuestro nivel de ansiedad, etc.

Por supuesto, esta relación entre el organismo y el entorno va en ambas direcciones: no solo podemos resentirnos por la exposición a ciertos ambientes, sino que también podemos beneficiarnos de los efectos que otras localizaciones tienen en nosotros. Este hecho es aprovechado por la psicoterapia, en la cual se tiene en cuenta que los problemas de los pacientes no existen al margen del contexto al que se expone la persona que va a consulta en busca de ayuda profesional.

Así pues… ¿cuáles son los beneficios psicológicos de estar en contacto con la naturaleza? Aquí puedes ver un resumen de los más importantes.

1. Nos ayuda a eliminar la rumiación

La rumiación es el problema que se da cuando somos incapaces de sacarnos una idea de la cabeza, siendo esta idea principalmente desagradable.

Cuando nos adentramos en un bosque, una pradera o una montaña, quedamos rodeados de algo que es totalmente distinto a aquellos entornos en los que surgen nuestras preocupaciones: no vemos ni calendarios, ni pilas de documentos a rellenar, ni obligaciones domésticas a atender, ni personas con las que no nos apetece cruzarnos. Por ello, desconectamos, y facilitamos que nuestras obsesiones, miedos e ideas angustiantes se disipen.

2. Nos ayuda a concentrarnos

Tal y como hemos visto, la exposición a aire más puro tiene un impacto directo en el buen funcionamiento del cerebro. Uno de los aspectos en los que esto se nota más está en la capacidad de concentración. De hecho, se ha visto que en las escuelas que están más cerca de áreas naturales con vegetación, los niños y niñas sacan mejores notas.

3. Facilita combatir el estrés

La mezcla de aire de calidad, sonido envolvente y relajante y en algunos casos la realización de ejercicio moderado (sobre todo en las montañas y colinas) que se suele dar en la naturaleza, nos ayuda a combatir el estrés y la ansiedad. Además, este tipo de localizaciones son perfectas para meditar o practicar Mindfulness.

Nuestra Terapia Psicológica

Referencias bibliográficas:

● Barker P (2003). Psychiatric and Mental Health Nursing: The Craft of Caring. London: Edward Arnold.
● Craske, Michelle G.; Stein, Murray B.; Eley, Thalia C.; Milad, Mohammed R.; Holmes, Andrew; Rapee, Ronald M.; Wittchen, Hans-Ulrich (May 4, 2017). “Anxiety disorders”. Nature Reviews Disease Primers. 3: 17024.
● Sahanahan, D.; Bush, R.; Gaston, K.J.; Lin, B.B.; Dean, J.; Barber, E.; Fuller, R.A. (2016). Health Benefits from Nature Experiences Depend on Dose. Scientific Reports volume 6, Article number: 28551.

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