¿Qué es la psicología infantil y en qué casos puede ayudar?

Terapia infantil

Cuando pensamos en la palabra “psicología”, es fácil que nos venga a la mente la imagen de una persona adulta recibiendo la asistencia de algún profesional de la psicoterapia.

Sin embargo, no hay que olvidar que el trabajo de los psicólogos no se limita a las preocupaciones y los problemas típicos de quienes hace tiempo que han dejado atrás la adolescencia. La infancia es una etapa clave en la que la psicología centra buena parte de su atención.

En este artículo veremos qué es la psicología infantil, cuáles son las áreas de trabajo en las que interviene, y cómo se plasma tanto en el ámbito de la psicoterapia como en el de la educación.

Psicología infantil: qué es y para qué sirve

Tal y como su nombre indica, la psicología infantil es la rama de la psicología que se centra en el bienestar de los niños y niñas en los niveles emocional, cognitivo y comportamental.

El objetivo de la psicología infantil es mejorar la calidad de vida de los niños y niñas en lo referente a la manera en que interpretan lo que les sucede

Muchas veces, los profesionales de la psicología infantil también son expertos en el trabajo con jóvenes que se encuentran en la etapa vital de la adolescencia (iniciada aproximadamente a los 11 años de edad), aunque en otras ocasiones se distingue entre psicología infantil y psicología infanto-juvenil para evitar confusiones.

El objetivo principal del psicólogo infantil tiene que ver con que los niños y niñas con los que trabaja mejoren su calidad de vida en lo referente a su manera de interpretar lo que les ocurre y de interactuar con el entorno, si bien una consecuencia de esto es que también se mejora el estado de bienestar de sus padres y madres y de su entorno familiar cercano.

Sin embargo, en ciertos casos los psicólogos especializados en esta rama pueden recomendar realizar terapia familiar para intervenir en un problema de tipo relacional, si creen que el problema del niño o niña se debe más al funcionamiento de la familia y no tanto a su manera de comportarse aisladamente.

Por otro lado, el trabajo de los psicólogos infantiles suele orientarse a la calidad de vida de los más pequeños en un sentido general, aunque también puede darse el caso de que ciertos profesionales se especialicen mucho más en un aspecto del bienestar infantil en concreto.

Es decir, que también en la psicología infantil encontramos sub-categorías de trabajo que sirven para darnos una idea de las diferentes funciones y objetivos que agrupa esta disciplina.

La terapia infantil y el acompañamiento en el aprendizaje

Dentro de la psicología infantil encontramos una división fundamental: la psicoterapia infantil y la psicología infantil centrada en la educación y los procesos de aprendizaje.

Si bien esta división en dos es hasta cierto punto artificial dado que la psicoterapia también se basa en última instancia en procesos de aprendizaje, nos ayuda a tener en mente lo diferente que resulta en un contexto clínico o terapéutico, por un lado, y en el contexto del progreso en la educación y en los centros escolares, por el otro.

Los psicólogos infantiles cuyo ámbito de trabajo es el de la terapia para niños y niñas ejercen en un contexto en el que los padres y madres han asistido a consulta preocupados por un problema que en muchas ocasiones no tiene que ver solo con el desempeño del menor en la escuela, sino que afecta también a su estado anímico o a su comportamiento en casa.

El trabajo de los psicólogos infantiles resulta necesario para evitar que los niños tengan que enfrentarse solos a posibles trastornos psicológicos, cuya gestión por su parte puede causar problemas añadidos

De esta manera, el psicólogo infantil ofrece tratamiento a pacientes que ya en su infancia pueden estar desarrollando trastornos como el TDAH, la enuresis, los trastornos de aprendizaje y del desarrollo como la dislexia, el trauma infantil, etc.

Por otro lado, los psicólogos infantiles que trabajan en contextos escolares o en centros educativos de otro tipo no tienen por qué trabajar con niños y niñas con trastornos psicológicos, sino que se centran más bien en los estilos de aprendizaje y en la organización para el estudio que han adoptado los menores.

Esta es una rama muy relacionada con la psicopedagogía, y por ello se trabaja tanto exponiendo a los pequeños a experiencias que les ayuden a mejorar en ciertas aptitudes como potenciando maneras alternativas de estudiar y de interactuar con los contenidos escolares.

Eso sí, en psicología infantil los profesionales trabajan siempre en constante comunicación con las familias de los niños; no solo para informarles acerca de lo que pasa en las sesiones, sino también para darles pautas de educación y crianza que deben seguir en casa para que se puedan alcanzar los objetivos fijados en las primeras visitas.

Beneficios de contar con un psicólogo infantil

Las ventajas y beneficios de poder contar con los servicios de un psicólogo infantil pueden ser resumidas en lo siguiente:

1. Aportan detección temprana de trastornos psicológicos

La infancia es la etapa de la vida en la que el desarrollo psicológico de las personas cambia de una manera más rápida, tanto para bien como para mal.

Además, dado que en los primeros años se forman muchos de los rasgos psicológicos del ser humano, es importante que este desarrollo se produzca del modo más armonioso posible, dada la vulnerabilidad de los pequeños y su incapacidad para adaptarse a los problemas tal y como un adulto lo haría.

Por eso, el trabajo de los psicólogos infantiles resulta necesario para evitar que los niños tengan que enfrentarse solos a posibles trastornos psicológicos, cuya gestión por su parte puede causar problemas añadidos como estilos de apego inadecuados, desarrollo de una autoestima muy baja, traumas y otros trastornos de ansiedad vinculados al malestar experimentado, etc.

2. Permiten sacarle partido a la escuela

La escuela es un lugar en el que se da la oportunidad de interiorizar habilidades y competencias fundamentales para tener una buena vida en la adultez y llegar a ser un ser humano autónomo.

Los psicólogos infantiles facilitan sacarle partido a este entorno, sin dejar que los sentimientos de inferioridad y las creencias irracionales acerca de uno mismo y los demás lleven a los niños a ver la obligación de estudiar como una penitencia o un recordatorio de sus defectos.

3. Ayudan a fortalecer vínculos afectivos

Contribuir a que un niño o niña sea feliz y se sienta bien con su vida hace más fácil que su relación con los padres sea buena.

Y es que por mucho que se quiera a un hijo o hija, las relaciones familiares no son lo mismo si cada día hay episodios de crisis de ansiedad, pataletas, frustraciones y lloros incontrolables que persisten; esa manera de convivir puede estar alimentando el sufrimiento de los pequeños y de sus padres.

4. Les quita cargas innecesarias a los padres

No todo es cuestión de esforzarse al máximo para hacer felices a los hijos; lo importante es esforzarse del modo adecuado, dado que a veces con menos tiempo y recursos se consiguen mejores resultados que apostando ciegamente por el sacrificio de uno mismo.

La figura del psicólogo infantil sirve entre otras cosas para llevar a los padres y madres por la manera adaptativa de criar y educar, haciendo un uso inteligente del tiempo y de las propias capacidades y sin caer en el error de aplicar estrategias costosas que no funcionan.

Referencias bibliográficas:

  • Morris, C. (1997). Introducción a la Psicología (Novena edición edición). Prentice Hall.
  • Vidales, I. (2004). Psicología general. México: Limusa.