Qué hacer para ayudar a una persona que se quiere suicidar

ayudar a una persona que se quiere suicidar

¿Qué hacer para ayudar a una persona que se quiere suicidar?. La ideación suicida es un fenómeno intensamente estudiado por la psicología, debido a la evidente importancia de poder desarrollar programas de prevención e intervención capaces de salvar vidas. Es por ello que los expertos en salud mental y psicoterapia intentan actualizarse lo más rápidamente posible para estar al corriente de las últimas tendencias y descubrimientos.

Sin embargo, en los primeros momentos en los que alguien se plantea terminar con su vida, cuando aún no ha entrado en contacto con el apoyo psicológico de los profesionales, también hay medidas que pueden y deben tomar quienes rodean a esa persona, y que la conduzcan a la recuperación. E incluso cuando esa persona ya está en terapia, la implicación de amigos y familiares resulta muy importante.

Es por ello que en este artículo veremos qué hacer para ayudar a una persona que se quiere suicidar; repasaremos varias ideas clave para que no consume esas ideas y, sobre todo, cómo ofrecerle alternativas para que poner fin a su vida de manera voluntaria deje de tener sentido.

 

¿Cómo ayudar a una persona que se quiere suicidar?

Aplica estos consejos si crees que alguien de tu entorno se está planteando suicidarse, pero ten en cuenta que en el momento en el que haya un profesional que supervise el caso, sus propuestas pasan a ser aquellas a seguir, dado que estarán adaptadas al caso particular y a las características de esa persona.

 

1. Exprésale tu preocupación

Para abrir una vía de conversación sobre el tema, háblale desde tu punto de vista acerca de aquellos aspectos de su comportamiento que te han hecho preocuparte. De esta manera conseguirás el doble efecto de pedirle que te informe sobre lo que le ocurre, y hacerlo mostrando tu disposición a ayudar y a dar apoyo emocional.

2. Pregúntale si tiene un plan

Es importante saber hasta qué punto ha estado madurando la idea de suicidarse, para hacerte una idea del grado de urgencia que hay. Para ello, pregúntale los detalles de lo que ha estado pensando, si tiene algo planeado y si ha fijado un calendario.

Evidentemente, esto no debe ser lo primero que preguntes en esta conversación, porque antes es importante crear la conexión emocional; que la otra persona sepa que seguir hablando no servirá solo para frustrar sus ganas de morir, sino que le aportará un nuevo contexto en el que podría dejar de ser infeliz.

3. Escucha y no prejuzgues

Quien debe tener más espacio para expresarse es la otra persona, no tú. Esta conversación no debe ser una en la que des lecciones de moralidad ni de cómo debe vivir su vida la otra persona: estás recopilando información para que la intervención en esa persona sea más fácil y llegue a tiempo.

Así, respeta sus turnos de palabra sin interrumpir, no le des máximas de vida en términos abstractos como si se tratase de un mitin político o una charla religiosa, y limítate a hacer lo posible para que quien piensa en el suicidio pueda abrirse y expresar lo que siente. También es importante que no cuestiones sus emociones y sentimientos, incluso aunque a ti te parezca que “no hay para tanto”.

4. Ofrécele una alternativa y acompañamiento

No le pidas a esa persona que actúe de una manera diferente para “dejar de estar triste”; probablemente no tiene fuerzas para hacerlo por sí misma. En vez de eso, proponle ampliar esa red de apoyo de la que tú eres la primera pieza: podéis ir juntos a que le diga cómo se siente a otra persona con la que tenga confianza (un amigo o ser querido de la familia).

Y lo que es más importante, de manera proactiva debes animarla a pedir ayuda profesional cuanto antes, sin dejar de ofrecerle apoyo e incluso acompañándola a la primera sesión d terapia si puedes (si no, puede hacerlo otra persona de esa red de apoyo que has contribuido a formar a su alrededor).

5. Ayúdala a seguir su tratamiento

Dependiendo de tu grado de proximidad con esa persona, implícate en lo posible en su progreso terapéutico; interésate por sus avances, ofrece tu ayuda para que sea más fácil no abandonar la terapia, felicítale cuando haya llegado a determinado objetivo, etc.

Si convives con esa persona, es bueno que negociéis algún modo por el cual puedes reducir su riesgo de suicidio manteniendo fuera de su alcance elementos peligrosos. Por ejemplo, llevando solo tú la llave de la caja de los medicamentos.

 

¿Buscas ayuda?

La ideación suicida es uno de los síntomas habituales de la depresión, trastorno que puede ser abordado de manera exitosa a través de la psicoterapia. Si necesitas ayuda para superar situaciones de este tipo, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de psicólogos.

Nuestra Terapia Psicológica

 

Referencias bibliográficas:

Brown, G.K.; et al. (2005). The internal struggle between the wish to die and the wish to live: a risk factor for suicide. American Journal of Psychiatry. 162(10): 1977 – 1979.
Galynker, I. (2017). The Suicidal Crisis: Clinical Guide to the Assessment of Imminent Suicide Risk. Nueva York: Oxford University Press.
Soloff, P.H.; Kevin, G.L.; Thomas, M.K.; Kevin, M.M.; Mann, J.J. (2000). Characteristics of Suicide Attempts of Patients With Major Depressive Episode and Borderline Personality Disorder: A Comparative Study. American Journal of Psychiatry. 157 (4): 601 – 608.
Valenstein, H.; Cronkite, R.C.; Moos, R.H.; Snipes, C.; Timko, C. (2012). Suicidal ideation in adult offspring of depressed and matched control parents: Childhood and concurrent predictors. Journal of Mental Health. 21 (5): 459 – 468.

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