¿Qué ideas de Sigmund Freud son vigentes hoy en día?

¿Qué ideas de Sigmund Freud son vigentes hoy en día?

¿Qué ideas de Sigmund Freud son vigentes hoy en día?. Históricamente, la figura de Sigmund Freud ha sido tan reverenciada como controvertida, pero de lo que no cabe duda es que el padre del psicoanálisis ha sido muy influyente en el desarrollo de la investigación en Psicología.

Sin embargo, también se sabe que las ideas originales de la teoría freudiana han quedado, por lo general, desfasadas; en parte es normal, hay que tener en cuenta que el psicoanálisis surgió en la última década del siglo XIX.

En este artículo veremos un resumen de las ideas de Sigmund Freud que siguen vigentes en la actualidad o como mínimo contenían nociones que han quedado demostradas parcialmente a través de los métodos científicos usados hoy en día en Psicología y en Neurociencias.

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Ideas de la teoría freudiana que siguen vigentes

Estas son las principales ideas de Sigmund Freud que resisten el paso del tiempo y han llegado hasta nuestros días.

1. La ambivalencia de las emociones y las motivaciones

Freud ponía mucho énfasis en la idea de que tras las motivaciones aparentes que nos mueven a la acción, se esconden otras muy diferentes y que en ocasiones incluso se oponen totalmente a aquellas que manifestamos verbalmente o de las que somos conscientes. Esta idea ha sido ampliamente validada: actualmente se considera que buena parte de los procesos psicológicos son “irracionales” y no pasan el filtro de lo que va de lo inconsciente a nuestra consciencia.

Pensemos, por ejemplo, en alguien que lleva varios meses apuntado al gimnasio y sin embargo nunca va: quizás el motivo por el que se dio de alta no era realmente ponerse en forma.

2. El carácter hablado de la psicoterapia

Es cierto que no todo el proceso psicoterapéutico se basa en hablar, pero sí una gran parte de este. El diálogo con el terapeuta es clave no solo para que el profesional obtenga toda la información relevante del caso que está tratando, sino también para que el paciente progrese en su auto-conocimiento y sea capaz de modificar sus patrones de pensamiento y de comportamiento.

Para Sigmund Freud, la terapia hablada era el núcleo de las sesiones con los pacientes que trataba. Desde su manera de entender el psicoanálisis, es sobre todo a través del habla como se revelan las verdaderas causas del problema, y es también mediante lo verbal y simbólico como los bloqueos y los conflictos quedan superados. En la época en la que Freud empezó a desarrollar su teoría, prácticamente no existía la idea de que los problemas psicológicos pudieran ser intervenidos mediante el diálogo: fue sobre todo su influencia la que puso ese concepto sobre la mesa.

3. Los sueños ejercen un papel protector

Para Freud, los sueños son aquello que tiene lugar para mantener una separación entre nuestra mente inconsciente y el mundo exterior, dado que en ese estado mental tendríamos nuestras defensas bajas y de no ser por eso las zonas reprimidas de nuestra psique quedarían integradas en el mundo de lo real de manera que ambos elementos interactuarían de igual a igual.

Pues bien; diferentes investigaciones científicas han demostrado que los sueños van de la mano de un estado mental en el que lo que ocurre en nuestro cerebro queda aislado de lo que pasa en nuestro entorno inmediato. Por ejemplo, se ha visto que cuando dormimos pero aún no estamos en la fase de sueño profundo, nuestro cerebro sigue registrando los estímulos que le llegan del exterior y da prioridad a aquellos que tienen significado (por ejemplo, frases en un idioma que entendemos), pero cuando empezamos a soñar, el hecho de que algunas cosas tengan significado verbal es irrelevante, porque nada pasa el filtro de la atención. Es decir, queda descartado, para evitar que interfiera con los contenidos de lo que soñamos.

4. La imposibilidad de vivir bajo reglas rígidas

Freud sostenía que las normas impuestas tanto formalmente como a través de convenciones sociales existen más allá del hecho de si a la práctica se cumplen o no, porque el mero hecho de que estén ahí y todo el mundo las conozca cumple un rol que no tiene por qué ser el hecho de que todo el mundo las cumpla.

Por ejemplo, la monogamia es prácticamente una institución en las sociedades occidentales, y está compuesta por una serie de valores a los que damos gran importancia. Sin embargo, a la práctica se sabe que un porcentaje muy significativo de los habitantes de estas culturas son o han sido infieles, pero a pesar de ello muy poca gente discute realmente la monogamia.

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Referencias bibliográficas:

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