Muchas formas de malestar psicológico que llevan a las personas a acudir a un psicólogo online en busca de apoyo terapéutico están relacionadas con el cuestionamiento de la propia capacidad para comportarse de una manera adecuada o, incluso, segura para el resto de las personas.
Esto es lo que pasa con quienes tienen miedo de matar a alguien en un ataque de impulsividad o en una crisis causada por una psicopatología severa. En este artículo veremos las características de este problema de salud mental.
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¿Qué es el miedo a matar a alguien?
Tal y como veremos más adelante, el miedo a matar a alguien puede estar originado por diferentes circunstancias y problemas. Sin embargo, hay algunas características de esta experiencia que suelen estar presentes independientemente de cuáles sean las causas; estos fenómenos psicológicos son el núcleo del miedo a terminar matando a alguien en un momento de impulsividad.
En primer lugar, quienes sufren esta alteración suelen cuestionar con frecuencia su cordura ya sea su capacidad para percibir correctamente la realidad o para comportarse de una manera coherente con lo que ocurre a su alrededor (o ambas cosas a la vez). Debido a esto, la persona está siempre buscando indicios que indiquen que está cuerda en un momento dado, que no ha perdido el control de sus actos ni de la capacidad para interpretar correctamente lo que pasa ante sus ojos.
A su vez, esta actitud que pone a la persona a la defensiva no hace más que alimentar el sesgo pesimista, porque como presta tanta atención a la posibilidad de ser un peligro para los demás, cualquier situación ambigua es interpretada como un motivo para estar alerta, una posible señal de que en cualquier momento se va a perder el control.
Esta dinámica puede complementarse con el autodiagnóstico de trastornos mentales, buscando información por Internet o mediante manuales de salud mental (a pesar de no tener formación en este ámbito), y esto alimenta esa tendencia al pensamiento paranoico.
En segundo lugar, la ansiedad y angustia que todo esto genera hace que la persona sufre una reacción en cadena en cuanto a su salud mental. Por ejemplo, esto produce problemas de insomnio, y la falta de sueño, a su vez, arrastra otros síntomas tanto físicos como mentales. Del mismo modo, la fatiga que produce todo este conjunto de alteraciones lleva a la persona a ser más irritable, a reaccionar con enfado u hostilidad con mayor facilidad dado su estado de vulnerabilidad.
¿Cuáles son las causas de esta alteración?
El miedo a perder el control y matar a alguien es una experiencia lo suficientemente amplia como para que una gran variedad de desajustes puedan conducir a él. Aquí hablaremos de las causas más relevantes; algunas tienen que ver con una psicopatología severa y otras se asocian más bien a unas circunstancias muy concretas que desaparecerán pronto.
1. Efectos de drogas
Algunas drogas producen efectos vinculados con las ideas delirantes y la paranoia. Por ejemplo, ocurre con la marihuana. Sin embargo, pasadas unas horas estos síntomas desaparecen.
2. Traumas
Los traumas pueden hacer pasar a las personas por crisis transitorias en las que pierden el control de sus acciones a la vez que evocan los recuerdos asociados a la experiencia traumática. Sin embargo, normalmente esta pérdida de control no aporta la capacidad de llevar cadenas de acciones coordinadas, como las necesarias para matar a alguien en la mayoría de circunstancias.
3. Acumulación de estrés y trastornos de ansiedad
La ansiedad y el estrés hace que el sistema nervioso de la persona esté mucho más activa de lo normal. Si estas circunstancias se prolongan en el tiempo, empiezan a surgir miedos infundados, pero también una mayor facilidad para adoptar una actitud hostil, ya que muchas situaciones de la vida social resultan molestas porque “sobrecargan” aún más el cerebro.
3. Esquizofrenia
Los trastornos psicóticos como la esquizofrenia pueden hacer que la persona sufre disociaciones de la realidad y se comporte de un modo ajeno a su voluntad, o puede alterar transitoriamente su percepción e interpretación de las cosas. Una vez esto ocurre, es fácil que la persona asuma las posibilidades más peligrosas para uno mismo o para los demás.
Sin embargo, comparado con el resto de causas que hemos visto, esta es relativamente poco frecuente.
4. Experiencias obsesivas e ideas intrusivas
Algunas personas desarrollan una obsesión persistente con la idea de causar daño, incluso si no existe ninguna intención real de hacerlo. Esta clase de pensamientos suelen aparecer como ideas intrusivas, difíciles de detener, y con una gran carga de angustia y culpa.
En muchos casos, se trata de un síntoma relacionado con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), en su variante más centrada en el contenido violento o dañino. A menudo, estas personas evitan ciertas situaciones por miedo a perder el control, aunque nunca hayan actuado de forma agresiva.
5. Historia de vivencias violentas o entornos inseguros
Quienes han crecido en entornos marcados por la violencia doméstica o la amenaza constante, pueden desarrollar una sensibilidad extrema hacia el daño. En ocasiones, interiorizan la idea de que podrían repetir ese patrón, aunque lo rechacen con fuerza.
Este temor puede intensificarse en momentos de estrés, alimentando el miedo irracional de volverse personas agresivas.
En resumen: el miedo a perder el control y hacer daño
- Sentir miedo ante la posibilidad de causar daño no implica que ese peligro sea real. Al contrario, muchas veces es una señal de sensibilidad y conciencia, no de amenaza.
- Las causas de este malestar pueden ser múltiples: desde experiencias traumáticas o estrés acumulado, hasta síntomas de ansiedad o formas obsesivas de pensamiento.
- Es fundamental diferenciar entre el pensamiento y la acción. Tener pensamientos intrusivos no significa que se desee hacer daño ni que se vaya a actuar en consecuencia.
- La búsqueda constante de certeza o la tendencia al autodiagnóstico solo incrementan el malestar y refuerzan el ciclo de ansiedad y duda.
- Comprender por qué sentimos miedo y que este tipo de miedo se puede tratar con herramientas terapéuticas es el primer paso hacia el alivio y la calma emocional.
Referencias bibliográficas:
American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.




1 comentario en “Tengo miedo de perder el control y matar a alguien”
Esto me sirvio mucho muchas gracias