¿Cómo afecta la pornografía a las relaciones de pareja?

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¿Cómo afecta la pornografía a las relaciones de pareja? Aunque existe desde el principio de los tiempos, en el pasado acceder a la pornografía resultaba más complicado, pero en la era actual, con internet, todo el mundo tiene acceso a ver pornografía. Por desgracia, esto incluye también a nuestros adolescentes, que la tienen al alcance de su mano sin un buen control parental.

Las consecuencias de un consumo excesivo de pornografía pueden ser muy perjudiciales para la salud, en concreto, para la salud sexual y nuestras relaciones sexuales y de pareja. Cada vez más, acuden a terapia hombres que padecen diferentes disfunciones sexuales y todos ellos consumen o han consumido porno sin saber cómo afecta la pornografía a sus mentes y a sus relaciones sexuales y de pareja.

Entonces, ¿el porno es malo?  ¿por qué nos gusta verlo? ¿cómo afecta la pornografía y su consumo en la relación con tu pareja?  En este artículo trataremos de responder esta y otras preguntas.

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¿Por qué vemos pornografía?

Aunque no disponemos de estadísticas exactas (pues la sexualidad suele ser un tema tabú en la investigación), la mayoría de personas que consumen pornografía son hombres. Además, lo suelen consumir en soledad y para masturbarse. El principal motivo por el que se consume pornografía durante la masturbación es alcanzar el orgasmo de forma rápida.

A nivel cerebral, esto tiene una explicación. El sistema límbico es el encargado de darnos la recompensa y de hacernos sentir placer ante determinadas situaciones. Descarga las hormonas de la dopamina y el glutamato. La primera es la llamada hormona de la felicidad (o de la recompensa inmediata), mientras que la segunda es la encargada de hacer que recordemos esa experiencia con el fin de que la repitamos. Esto ocurre también en necesidades básicas que necesitamos para sobrevivir como comer o tener sexo para reproducirnos.

Cuando se consume pornografía la liberación de dopamina y glutamato se produce de manera exponencial, con lo cual, el cuerpo reacciona como si el porno fuese un estímulo que general un intenso y profundo placer a pesar de que el estímulo no es real, únicamente visual. Esto se traduce en que de una forma muy fácil se alcanza rápidamente una recompensa: el orgasmo y el alivio de la tensión sexual acumulada que ello produce.

¿El porno es adictivo?

La pornografía hace que quien la consume se excite sexualmente de forma mucho más rápida que sin ella y que lleguen al orgasmo también de forma muy rápida. Cuando una recompensa o placer nos lleva poco tiempo y esfuerzo adquirirlo tiene un gran potencial adictivo. No solo eso sino que, diversos estudios han demostrado cómo afecta la pornografía de igual manera que las adicciones: genera tolerancia. Esto quiere decir que, si nuestro cerebro asocia el porno a la masturbación, cada vez necesitará consumir más contenido y escenas más fuertes, variadas y novedosas para conseguir la misma excitación y el mismo placer sexual. En casos extremos, se llega a preferir la pornografía a la actividad sexual en pareja, que a estas alturas resulta monótona y poco excitante. Esto puede llegar a convertirse en una adicción muy grave y su tratamiento, complejo.

¿Cómo afecta la pornografía a la vida sexual? 7 consecuencias negativas.

A continuación veremos una serie de consecuencias derivadas del consumo de la pornografía:

1. Afecta a nivel cerebral

No sabemos aún cómo afecta la pornografía a la estructura del cerebro, pero lo que sí sabemos, como hemos explicado antes, es que puede cambiar la liberación de ciertos neurotransmisores como la dopamina y el glutamato. Cada vez que se visualiza porno con la masturbación, la masturbación con porno se vuelve un hábito. Esto tiene como consecuencia que el cerebro acabe eliminando ciertos receptores (por el exceso de cantidad), lo que hace que sentir excitación sexual se haga cada vez más difícil.

2. Distorsiona la realidad

Y esto puede afectar a nuestro comportamiento. En la pornografía aparecen escenas eróticas y sexuales que no se asemejan con la realidad. Aun así, sin darnos cuenta normalizamos ciertos comportamientos que no son adecuados, beneficiosos o siquiera placenteros en nuestras relaciones sexuales. Se normalizan los roles de género que la pornografía representa: el hombre como ser deseante y dominante y a la mujer como ser deseado y sumisa.

3. Disminuye la satisfacción sexual

Al ser más difícil alcanzar la misma excitación que antes y por normalizar ciertas escenas (en las que todo se ve muy excitante y nada sale mal) vamos a querer reproducir esas escenas en la vida real. ¿Cómo afecta la pornografía en nuestra satisfacción sexual? nos montamos expectativas de cómo deber ser el sexo (un sexo normativo, falocentrista, coitocentrista y orgasmocentrista) y ver que esas expectativas no se cumplen, vamos a pensar que algo estamos haciendo mal y no vamos a obtener una satisfacción sexual plena. 

4. Educa en el machismo

Nadie diría que el porno es una fuente de educación. Sin embargo, lo cierto y tristemente, resulta que sí y ni siquiera sabemos cómo afecta la pornografía. No es la educación adecuada pero muchas personas, menores incluidos, en lugar de recurrir a fuentes fiables y de confianza recurren al porno para saber cómo tener relaciones sexuales o llevar a cabo determinadas prácticas. Esto es un craso error, pero lo cierto es que no es su culpa, ya que nadie nos habla de sexualidad y de sexo y cuando lo hacen es desde el pudor y el miedo.

5. Genera inseguridad en la cama

Además, las escenas pornográficas, muchas de ellas, representan violencia en el sexo, no tienen en cuenta el consentimiento y los roles de género están muy determinados: la mujer como objeto de deseo y dispuestas a dar placer, siempre disponible, y, ellos, con grandes penes y eternas erecciones. Cómo afecta la pornografía a los hombres en concreto se traduce en que cuando no se sienten representados en esas escenas su autoconfianza en el sexo disminuye considerablemente, y en consecuencia, su autoestima.

6. Puede provocar disfunciones sexuales

Fruto de esa disminución de la autoconfianza, aparece la ansiedad a la hora de tener relaciones sexuales. El no cumplir las expectativas, no dar la talla o no llegar a satisfacer a la otra persona provoca diversas dificultades: desde insatisfacción con el tiempo de la eyaculación, hasta problemas a la hora de tener o mantener una erección. Otra problemática que nos estamos encontrando en la consulta de sexología es la incapacidad de excitarse si no es con pornografía, lo que nos lleva a enlazar y concluir con el siguiente punto.

7. Puede generar adicción

Aunque el consumo de porno no garantiza hacerse adicto a él, lo cierto es que nadie está vacunado contra la adicción. Hay mentes con más y otras con menos vulnerabilidad para la adicción, pero eso no lo sabemos hasta que nos exponemos al estímulo adictivo. Por tanto, has de ser consciente de cómo afecta la pornografía a tu sexualidad y no hacer un uso excesivo de ella, si no quieres que el porno se vuelva el único estímulo con el que puedas excitarte.

¿Es malo ver pornografía?

Como hemos mencionado, en la consulta sexológica, cada vez atendemos a más hombres que vienen preocupados porque su “rendimiento sexual” no es el que les gustaría. Esta idea de rendimiento sexual viene del porno y de creer que lo que vemos en la pornografía refleja la realidad. Con lo cual, la conclusión siempre es la misma: el porno no ayuda y, con frecuencia, se acaba desaconsejando su consumo.

Por supuesto, habrá hombres que sepan distinguir la pornografía de lo que es la realidad, y que ver porno no tiene porqué ser perjudicial para todo el mundo. Sin embargo, no debemos olvidarnos de que puede ser un gran factor de riesgo para sufrir una disfunción sexual.

Ante la falta de respuestas a sus preguntas los adolescentes recurren a la pornografía para saber lo que es el sexo, ese tema tabú. Lo tienen muy fácil, con un solo click pueden ver escenas pornográficas de cualquier categoría. En talleres de educación sexual les solemos decir que aprender a tener sexo viendo porno es como pretender aprender a conducir viendo Fast and furious. Por lo tanto, además del control parental es necesaria, imprescindible y urgente una buena educación sexual integral.

¿Buscas ayuda psicológica y sexológica?

¿Crees que el porno te puede estar afectando a tu vida y tu satisfacción sexual? ¿No consigues excitarte si no es a través de la pornografía? Saber cómo afecta la pornografía a tu vida erótica no es fácil puesto que sigue siendo un tema tabú y cuesta hablar de ello. En Avance Psicólogos contamos con un equipo de sexólogas que tratan estos temas a diario y acompañan a sus pacientes en el proceso de construir una vida erótica más sana y satisfactoria. Te podemos atender tanto de forma online como presencial, en Madrid.

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Referencias bibliográficas:

Vanderlaan, G. A., & Jullian, E. C. Los efectos de la pornografía en las relaciones de los hombres adultos (2019).

Pérez, T. V., & Velásquez, R. C. (2021). Impacto biopsicosocial de la pornografía en internet: una revisión narrativa de la literatura. Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento (RACC)13(3), 34-48.

García Rojas, A. D., & Cabello Santamaría, F. (2013). Actualizaciones en sexología clínica y educativa. Actualizaciones en sexología clínica y educativa, 1-372.

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autora del artículo

Brenda Ruano Bodemer

PSICÓLOGA SEXÓLOGA COLEGIADA M-34490

Brenda Ruano Bodemer (Madrid, 1993) se graduó en Psicología por la UCM. Trabaja en la consulta privada desde 2016. Desde entonces, lleva formándose en distintos ámbitos de la psicología: Máster en Sexología, educación sexual, asesoramiento y terapia sexual (UCJC, IUNIVES), Máster en Psicología General Sanitaria (Universidad de Nebrija). Título en Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y de Género (COP). Además de la consulta privada, ha trabajado en centros de día de adicciones y, actualmente, imparte talleres de Educación Sexual en institutos y da formación a profesores sobre Educación Sexual.

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