Efectos psicológicos del consumo de la cocaína

Efectos psicológicos del consumo de la cocaína

Efectos psicológicos del consumo de la cocaína. Dada la popularidad de la cocaína dentro del ámbito de las sustancias psicoactivas ilegales, es importante conocer el modo en el que esta droga nos afecta mentalmente. Por eso, en este artículo veremos cuáles son los efectos psicológicos del consumo de cocaína, es decir, las diferentes maneras en las que nos influyen emocional, conductual y cognitivamente.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína es una droga con un alto potencial adictivo, y que se consume a través de la insuflación por la nariz. Su compraventa como bien de consumo generalizado es ilegal en prácticamente todos los países, por lo que son las mafias del tráfico de psicoactivos las que la distribuyen. Esto último implica, entre otras cosas, que el hecho de introducir esta droga en el organismo entraña un peligro añadido, ya que es habitual que la cocaína sea adulterada añadiéndole todo tipo de sustancias cuya función es simplemente hacer que parezca que hay más cantidad.

Por otro lado, la cocaína es una droga de tipo estimulante, lo cual significa que produce un aumento de la actividad cerebral y hace que las personas se comporten como si tuvieran más energía de la que realmente disponen. Esto hace que algunas personas la usen no tanto por sus efectos recreativos sino para intentar rendir más en el trabajo; por supuesto, las consecuencias de esto a medio y largo plazo son muy dañinas tanto para la salud de estas personas como para su trayectoria profesional. A corto y largo plazo, incluso existe el riesgo de que ocurran accidentes cardiacos que lleven a la muerte a quien ha consumido cocaína.

Algo a destacar de la cocaína es que se trata de la segunda droga ilegal más consumida, tan solo detrás del cannabis. Su uso es tan generalizado que incluso en la lengua castellana cuenta con muchos nombres; dada su popularidad se ha incorporado en la jerga de muchos colectivos sobre todo en el ámbito del ocio nocturno.

El efecto estimulante de la cocaína se debe a que inhibe la recaptación de muchos de los neurotransmisores asociados a la actividad nerviosa, como la dopamina y la noradrenalina, lo cual significa que estas moléculas se van acumulando en el cerebro sin que este sea capaz de capturarlas y reciclarlas.

Los principales efectos de la cocaína en la mente humana

Una vez hemos dado un repaso a las características de la cocaína como droga, pasemos a ver cuáles son los efectos de esta sustancia en la manera de sentir, de pensar y de comportarse de quien la consume. Lo haremos distinguiendo entre efectos a corto y a largo plazo.

1. Efectos a corto plazo

Estos son los efectos psicológicos que aparecen en los minutos siguientes al consumo de esta droga.

1.1. Súbita sensación de bienestar

Casi inmediatamente tras consumir la cocaína por vía aérea, la persona experimenta una oleada de bienestar que recorre su cuerpo. Sin embargo, el malestar que llegará después resulta, en la mayoría de los casos, más intenso que esta primera sensación positiva.

1.2. Habla acelerada

La manera de hablar es una de las áreas en las que se evidencia el estado de alta actividad del cerebro de la persona que ha consumido cocaína. La articulación del habla es muy rápida y poco precisa.

1.3. Tendencia a la agresividad

Las personas que han consumido cocaína son más propensas a empezar peleas y a experimentar estallidos de ira totalmente injustificados.

1.4. Estado de alerta y tendencia a la manía persecutoria

La intensa actividad del cerebro vuelve a la persona más sensible hacia los estímulos externos, que cobran una mayor capacidad para atraer la atención de quien ha consumido cocaína. Esto facilita que surjan ideas de tipo delirante en las que se da mucha importancia a detalles objetivamente poco relevantes de lo que ocurre, por lo que los casos de manía persecutoria estando bajo los efectos de esta droga no son raros.

1.5. Agitación psicomotriz

Al consumir cocaína, la tensión muscular aumenta y los movimientos se vuelven más bruscos y rápidos, lo cual refleja el estado emocional de la persona bajo los efectos de la droga.

2. Efectos a largo plazo

Entre los efectos psicológicos de la cocaína a largo plazo, destacan estos que veremos aquí.

2.1. Necesidad de consumir cada vez más

Tal y como ocurre con todas las drogas con potencial adictivo, el hecho de consumir regularmente cocaína hace que con el paso del tiempo la persona sienta la necesidad de consumir más y más. Esto plasma el modo en el que la situación se les va de las manos: lo que empezó bajo la excusa de ser tan solo una distracción, se va constituyendo como rutina, y cada vez más hay que realizar más sacrificios para mantener el mismo nivel de bienestar momentáneo que se siente justo después de “esnifar” rayas de coca.

2.2. Desgaste de las capacidades cognitivas

Tras pasar meses o años consumiendo cocaína regularmente, lo normal es que se vaya produciendo un desgaste de las capacidades cognitivas como la memoria, la habilidad de tomar decisiones de manera fluida y eficiente, o las aptitudes de aprendizaje.

2.3. Desorganización de los horarios

Como con el paso el tiempo la droga se va convirtiendo en la prioridad de la persona, se empieza a dejar de lado la importancia de que el día a día esté estructurado por responsabilidades concretas y horarios que rijan lo que se hace en cada momento. Como consecuencia, por ejemplo, es habitual dormir poco o mal, y generar discusiones evitables.

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Referencias bibliográficas:

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